DIABETES ¿QUÉ ES?

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Hace mucho tiempo que se conoce que la diabetes produce problemas en distintos sectores del organismo, generando complicaciones que se podrían prevenir con el tratamiento correcto precoz.

De modo que la diabetes es una de las principales preocupaciones de la medicina preventiva. Hacer un correcto diagnóstico y un tratamiento precoz, previene muchas enfermedades futuras en un gran porcentaje de los casos. América Latina incluye 21 países con casi 500 millones de habitantes entre quienes existen alrededor de 15 millones de personas con DM. Las proyecciones indican que, en los próximos 10 años, la incidencia de diabetes aumentará y llegará a 20 millones de personas con diabetes, una cifra mayor de lo que se espera por el simple incremento poblacional. Este comportamiento epidémico probablemente se debe a varios factores entre los cuales se destacan la etnia, el cambio en los hábitos de vida, la obesidad, el envejecimiento de la población y el aumento de la expectativa de vida.

En este resumen, redactado para la información del público en general, se habla sobre ciertos aspectos de la enfermedad que deben ser conocidos. Para aquellos que sufren de la enfermedad, o que tiene algún familiar cercano que la padezca, es importante conocer que cuidados deben realizar para prevenir sus complicaciones. Para aquellos que no la poseen, y que pueden tener antecedentes de diabéticos en la familia, es importante conocer que riesgo tienen de padecerla, y con qué periodicidad deben hacer los controles preventivos para un diagnostico precoz.

La diabetes es una enfermedad en la cual los niveles de glucosa en la sangre están por encima de lo normal. La mayor parte de los alimentos que consumimos se transforman en glucosa, o azúcar, que es utilizada por el cuerpo para generar energía. El páncreas, un órgano que se encuentra cerca del estómago, produce una hormona llamada insulina para facilitar el transporte de la glucosa a las células del organismo. Cuando se sufre de diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina o no puede utilizar su propia insulina adecuadamente. Esto causa que el azúcar se acumule en la sangre. La insulinorresistencia influida por factores genéticos y ambientales como la obesidad y el sedentarismo, ocurre inicialmente en el músculo esquelético. En la medida que la insulinorresistencia se incrementa en el trascurso de la enfermedad, el páncreas debe compensar con el aumento de la secreción de insulina. Con el progreso de la enfermedad, la capacidad secretoria pancreática disminuye y se evidencia el deterioro regulación de la glucosa.

La diabetes puede producir complicaciones de salud graves tales como enfermedades cardiacas, ceguera, insuficiencia renal y amputaciones de las extremidades inferiores. La diabetes es la séptima causa principal de muerte en los Estados Unidos.

Las personas que creen que pueden tener diabetes deben consultar con un médico para recibir un diagnóstico. Podrían presentar ALGUNOS o NINGUNO de los siguientes síntomas:

  • Necesidad frecuente de orinar
  • Sed excesiva
  • Pérdida de peso sin causa conocida
  • Hambre excesiva
  • Cambios bruscos en la visión
  • Hormigueo o adormecimiento en las manos y los pies
  • Cansancio extremo la mayor parte del tiempo
  • Piel muy seca
  • Llagas que tardan mucho en sanar
  • Más infecciones de lo normal

Las náuseas, vómitos o dolores de estómago pueden acompañar algunos de estos síntomas cuando la diabetes insulinodependiente, que ahora se denomina diabetes tipo 1, se manifiesta repentinamente.

TIPOS DE DIABETES

La diabetes tipo 1

  • conocida anteriormente como diabetes insulinodependiente o diabetes juvenil, representa el 5% de todos los casos diagnosticados de diabetes.

La diabetes tipo 2

  • conocida anteriormente como diabetes no insulinodependiente o diabetes de la edad adulta, representa entre el 90 y el 95% de todos los casos diagnosticados de diabetes.

La diabetes gestacional

  • es un tipo de diabetes que solo afecta a las mujeres embarazadas. Si no es tratada adecuadamente, puede causar problemas para la madre y el bebé. La diabetes gestacional se manifiesta en un 2 a un 10% de todos los embarazos, pero generalmente desaparece después del parto.

Otros tipos específicos de diabetes que son el resultado de ciertos síndromes genéticos, cirugías, medicamentos, desnutrición, infecciones y otras enfermedades representan entre el 1 y el 5% de todos los casos diagnosticados de diabetes.

FACTORES DE RIESGO

Entre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 se incluyen la edad avanzada, obesidad, antecedentes familiares de diabetes, antecedentes de diabetes gestacional, deterioro en la tolerancia a la glucosa, falta de actividad física y raza u origen étnico. Entre los estadounidenses que tienen un riesgo elevado de contraer diabetes tipo 2 se cuentan las personas de origen afroamericano, hispano o latinoamericano, indoamericano y algunos asiáticos e isleños del Pacífico.

Los factores de riesgo están definidos de forma menos precisa en la diabetes tipo 1 y pueden ser genéticos, ambientales y del sistema inmunitario.

La diabetes gestacional aparece con mayor frecuencia en las mujeres afroamericanas, hispanas o latinoamericanas, indoamericanas y aquellas con antecedentes familiares de diabetes. También se asocia la obesidad a un riesgo más elevado. Las mujeres que han tenido diabetes gestacional corren un mayor riesgo de contraer diabetes tipo 2 posteriormente, entre un 35 y 60% de probabilidad de presentar diabetes en los 10–20 años siguientes.

CAUSAS

Las causas de la diabetes tipo 1 parecen ser muy distintas a las de la diabetes tipo 2, aunque el mecanismo exacto de aparición de ambas enfermedades aún no ha sido descubierto. Se sospecha que la diabetes tipo 1 se manifiesta luego de una exposición a un “factor desencadenante ambiental”, como un virus no identificado que estimula un ataque del sistema inmunitario a las células beta del páncreas (que producen insulina) en algunas personas con una predisposición genética. Entre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 se incluyen la edad avanzada, obesidad, antecedentes familiares de diabetes, antecedentes de diabetes gestacional, deterioro en la tolerancia a la glucosa, falta de actividad física y raza u origen étnico. Entre los estadounidenses que tienen un riesgo elevado de contraer diabetes tipo 2 se cuentan las personas de origen afroamericano, hispano o latinoamericano, indoamericano y algunos asiáticos e isleños del Pacífico.

PREVENCION

Varios estudios han demostrado que la actividad física regular puede reducir considerablemente el riesgo de aparición de la diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 está asociada a la obesidad.

Se puede demorar la aparición de la enfermedad y posiblemente prevenirla, mediante la pérdida de un poco de peso (entre un 5 a un 7 % del total del peso corporal) practicando 30 minutos diarios de actividad física 5 días a la semana y alimentándose en forma más saludable.

TRATAMIENTO

Se debe enfatizar que los cambios en el estilo de vida: alimentación adecuada y actividad física, se instituyen antes del inicio de la farmacoterapia y nunca los medicamentos deben sustituir a las medidas no farmacológicas. En casos de reciente diagnóstico y con un compromiso metabólico moderado, cuando los cambios en el estilo de vida fracasan para lograr los objetivos de control glucémico, se necesita el tratamiento con agentes farmacológicos.

Por otro lado, en situaciones de hiperglucemia sostenida o de compromiso clínico por la diabetes se impone el agregado de fármacos en un tiempo mínimo. En la medida que la severidad de la circunstancia lo merezca, se considerará incluso la inclusión de insulina, en administración de base combinada o no con agentes orales o en insulinoterapia intensificada.

El tratamiento básico para la diabetes tipo 1 es comer en forma saludable, realizar actividad física y ponerse inyecciones de insulina. La cantidad de insulina que se aplique debe ser balanceada con los alimentos consumidos y las actividades cotidianas. Los niveles de glucosa en la sangre deben ser vigilados cuidadosamente mediante pruebas frecuentes de glucosa.

El tratamiento básico para la diabetes tipo 2 es comer en forma saludable, realizar actividad física y hacerse pruebas de glucosa en la sangre. Además, muchas personas con diabetes tipo 2 necesitan medicamentos por vía oral, insulina o ambos, para poder controlar sus niveles de glucosa en la sangre.

Las personas con diabetes deben responsabilizarse de su cuidado personal diario y de controlar los niveles de glucosa en la sangre para evitar que sean muy altos o muy bajos.

También deben visitar a un médico para que les vigile su control de la diabetes y les enseñe a mantenerlo. Además, las personas con diabetes pueden ver a un endocrinólogo que se especialice en la atención de la diabetes; un oftalmólogo, para los exámenes de la vista; un podólogo, para el cuidado rutinario de sus pies, un experto en nutrición y educadores en diabetes que les enseñen lo que deben saber para poder controlar día a día su diabetes.

Los investigadores han registrado avances en la identificación de los genes precisos y los “factores desencadenantes” que predisponen a algunas personas a sufrir de diabetes tipo 1, pero la forma de prevenir la enfermedad sigue siendo imprecisa.

En respuesta ante la enorme carga para la salud que representa la diabetes, la comunidad tiene tres alternativas: prevenir la enfermedad, curarla y mejorar la calidad de atención médica para las personas con diabetes con el fin de prevenir complicaciones graves.

Tanto los Institutos Nacionales de Salud (NIH) como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) realizan actividades de prevención. Los NIH llevan a cabo estudios de investigación para curar la diabetes tipo 1 y 2, especialmente el tipo 1. Los CDC dirigen la mayor parte de sus programas a garantizar que los avances científicos comprobados sobre la prevención de complicaciones se reflejen en la vida cotidiana de las personas con diabetes. La idea fundamental es que si las investigaciones y avances científicos de importancia no encuentran una aplicación práctica en la vida cotidiana de las personas afectadas por la diabetes, entonces la investigación en sí misma no tiene sentido.

En la actualidad, se están investigando varios enfoques para “curar” la diabetes. Como Trasplantes de páncreas, Trasplantes de las células de los islotes del páncreas (estas células producen insulina), Elaboración de páncreas artificiales y Manipulación genética (se inserta un gen de insulina humana en las células grasas o de músculos que normalmente no producen insulina, luego se trasplantan estas “seudo” células de islotes en las personas que tienen diabetes tipo 1).

Hospital Violeta Villalobos Las Grutas

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