¿Quién le pone el cascabel al gato? (Carta de lectores)

Como una paradoja, el poseer espacio en abundancia alrededor de un núcleo urbanizado, nos habituamos a desparramar prácticamente en cualquier lugar, los desechos resultados y consecuentes de nuestras acciones cotidianas para procurarnos progreso y calidad de Vida, sin que prime en ello una lógica y responsable actitud que nos amerita como ciudadanos civilizados y privilegiados de vivir en un lugar donde el espacio “sobra” y desposeemos la angustia de convivir con significantes agentes de contaminación como en otros lugares del país y el planeta.-

No obstante esto, hacemos esfuerzo suficiente para que situaciones perjudiciales a la salud ambiental y poblacional estén al alcance de la mano de continuar ejerciendo el avasallante derecho de utilizar el espacio lindante, el del otro, el de todos, para servirnos de él y mantener alejado el problema a la vista propia.-

Lo sucedido días pasados, con el volcado de miles de kilos de residuos generados por la zafra de langostinos en una zona despoblada de San Antonio Oeste, muy cerca de la ciudad, no hace otra cosa que reflejar la despreocupación acentuada en nosotros por el respeto a las normas vigentes, la irresponsabilidad en nuestras actitudes en obtener ventaja es desmedro del medio ambiente, y mucho más cuando se tratan de ventajas económicas.-

Y no es solo tirar al campo residuos de la pesca…tampoco es que una industria extractiva estacional es el Mal mayor. Cotidianamente se puede observar a habitantes arrojar residuos domiciliarios y los llamados “escombros” a la vera de numerosos caminos vecinales que nos llevan a diversas playas, como así también en la ruta pavimentada que nos traslada al balneario Las Grutas. Este volcado de desechos de obras y casas particulares también generan contaminación.-

Hoy en día se encuentra (nuevamente) en proceso de remediación ambiental el espacio que utilizó la actividad del plomo en la zona, que con tal grado de persistencia y exigencia en torno a ello por parte de Ong´s locales y vecinos se ha logrado, pareciera que los problemas ambientales en el ejido estuvieran solucionándose.-

El basurero a cielo abierto que recibe diariamente lo “producido” por nosotros, los desechos provenientes de la industria pesquera, el vertido comprobado de aguas servidas sin tratamiento al “campo” por parte de la empresa responsable de su tratamiento, el continuo crecimiento de infraestructura edilicia en Las Grutas principalmente, generando escombros, el movimiento marítimo de las dos últimas temporadas trajo aparejado la aparición de filtros de gas oil, aceite y aire, cables de acero, tachos de grasas y demás residuos en el basurero municipal, o zonas aledañas, señalan que tenemos muchos focos contaminantes para mitigar.-

Pero, al beneficio de tener amplios espacios rodeando a nuestro poblado, nos lleva también a ejercer otro derecho avasallante hacia la Naturaleza, como puede ser el de circular con vehículos de diversa índole y cuatriciclos en cualquier playa, Es sabido que en las costas de nuestra Bahía, miles de aves playeras, las utilizan para nidificar, descansar y proveerse de alimento para continuar su viaje. Estas costas de verdad son únicas en la región, y ellas son testimonio vivo de tal veracidad. En consecuencia ¿de donde parte nuestro derecho e incomprensión por tomar tan a la ligera la acción de no respetar leyes o personas (guardas ambientales) que se abocan a la implementación de ellas?. Siendo que los lugares a los efectos de la conservación de las aves son acotados y están identificados como tales, aún hoy en día encontramos personas que quieren imponer su derecho a la libre circulación por las playas.- 

Porque hay cientos de kilómetros de playas “desiertas”, ¿puedo circular libremente por ellas?. Rotundamente no.-   

Porque hay mucho langostino, ¿puedo pescarlo todo sin tener en cuenta la capacidad de proceso del conjunto de las plantas pesqueras en tierra, así y también despreocuparme del depósito final de los residuos?. Rotundamente no.-

Porque los cielos de la Patagonia son infinitos, ¿puedo generar basureros a cielo abierto y hacer quemas?. Rotundamente no.-

Porque el campo está lleno de “yuyos” y pocos animales, ¿puedo verter aceites, grasas y piezas metálicas contaminadas?. Rotundamente no.-

Porque hay mucha playa y mucho campo, ¿puedo hacer cualquier cosa?. Rotundamente no.-

La escoria del plomo, generadora de males muy importantes en la salud Humana, y que heredada de una actividad en la cual solo hace pocas décadas se supo de las consecuencias nocivas en nuestra población, el resto de las actividades que en la zona se desarrollan y en pocas líneas arriba las acciones se mencionan, por demás están estudiadas y divulgadas en lo referido a sus beneficios y perjuicios.-

Imagino que el Estado municipal y provincial ha legislado sobre las actividades económicas a desarrollarse en sus orbitas o competencias. Ha zonificado para la radicación de plantas industriales, vertidos de desechos, estándares de calidad, y demás cuestiones.-

También imagino que pocos padres debemos enseñar a nuestros hijos a tirar la basura en el campo. Pocos padres debemos enseñar a nuestros hijos a hacer cualquier cosa en cualquier lugar.-

En realidad puedo hablar por mí mismo que enseño a mis hijos que, por más que tengamos una casa grande y con espacios, hay un lugar para hacer determinadas cosas, cada acción específica tiene su espacio particular, y no es que vivimos en una mansión o castillo medieval, simplemente intentamos mantener un orden y limpieza en nuestro hogar.-

No creo que se trate de vacíos legales para regir una actividad económica, no creo que el  Estado está ausente en controlar el cumplimiento de la Ley.-

Siento que se trata de actitudes irresponsables y dañinas de nosotros hacia la Naturaleza, hacia mi vecino, hacia la ciudad donde habito y el espacio que ocupo. Desde nuestro pequeño rol como habitantes de San Antonio Oeste, que nos da lo mismo tirar la basura en el canasto a tal fin o llevarla al baldío del frente, que puedo dejar abandonado un auto en la calle durante años pensando que no afecta en lo mínimo al resto, que tengo el derecho de pasear con un vehículo por la playa porque soy de acá, y un montón de situación más, me hace pensar que así como existen RESPONSABILIDADES por parte del Estado y las empresas, también están las RESPONSABILIDADES asignadas como simple ciudadano, que debemos cumplir a raja tabla.-

Y hablo de mi rol como ciudadano porque es hipócrita la actitud de exigirle a una empresa que lleva adelante actividades en la ciudad que cumpla las leyes vigentes cuando yo soy incapaz de cumplirlas.-

Fernando Andrés

DNI 22482365

SAO   

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