En el marco de una temporada turística que ha generado múltiples desafíos para Las Grutas, el Parador Quinta Bajada ha sido protagonista de un conflicto que involucra al Concejo Deliberante, el Juzgado de Faltas y la municipalidad.
El establecimiento, ubicado en una zona estratégica de la playa, ha sido objeto de sanciones y clausuras debido al incumplimiento de normativas vigentes, lo que ha generado un intenso debate sobre la regulación de los espacios comerciales y turísticos en la región.
El problema comenzó cuando el Juzgado de Faltas 2, emitió una restricción horaria para el Parador Quinta Bajada, estableciendo que el local comercial debía permanecer cerrado a partir de las 21 horas. Sin embargo, el propietario del establecimiento decidió realizar eventos fuera del recinto, argumentando que había notificado a la municipalidad y presentado una grilla de actividades previamente aprobada. No obstante, el Juzgado de Faltas determinó que estas acciones constituían un incumplimiento de las medidas impuestas, lo que resultó en una clausura temporal del parador.
El propietario defendió su posición, afirmando que el local estaba cerrado y que las actividades se realizaban únicamente en el exterior. Sin embargo, las autoridades municipales señalaron que, aunque el evento se llevó a cabo fuera del recinto, la explotación comercial continuó desde el interior, con empleados y servicios operando más allá del horario permitido. Esto llevó a que el Juzgado de Faltas resolviera la clausura del establecimiento por un período de 24 horas durante cinco días.
Ante la clausura, el propietario apeló la decisión, y el Concejo Deliberante revisó el caso. Considerando que la ciudad se encuentra en temporada alta y que el parador brinda un servicio esencial para los turistas, el Concejo decidió modificar la sanción. En lugar de una clausura total, se permitió que el parador operara desde las 8 de la mañana hasta las 21 horas, respetando así el horario establecido inicialmente. Esta decisión buscó equilibrar la necesidad de aplicar sanciones por incumplimientos con la importancia de mantener los servicios turísticos en funcionamiento durante una época crítica para la economía local.
En este sentido, el presidente del Concejo Deliberante, Daniel López, se refirió a la situación del parador y las sanciones impuestas. Según indicó “se está analizando el proceso administrativo para aprobar las resoluciones dictadas en base a las multas del Juzgado de Faltas, de modo que estas queden firmes”. Cabe destacar que el Parador Quinta Bajada ya ha sido clausurado en dos ocasiones y cuenta con sanciones económicas que deben ser abonadas.
“Toda la documentación relacionada con el caso será incorporada al expediente general de la Quinta Bajada, el cual está siendo analizado en la Comisión de Seguimiento de Concesiones” aseveró López. De acuerdo con las irregularidades detectadas “podría evaluarse la caducidad de la concesión del parador” refirió. Además, el Poder Ejecutivo municipal también jugará un rol clave en la decisión final, ya que es el responsable de la firma de los contratos de concesión.
El desenlace de este conflicto aún está por definirse, pero deja en evidencia la necesidad de una regulación clara y un control estricto sobre los espacios comerciales y turísticos de la ciudad, garantizando el cumplimiento de las normativas sin afectar el desarrollo económico local.