El subsecretario de Comercio de la Municipalidad de San Antonio Oeste, Sebastián Senger, explicó el alcance de los controles realizados durante el 31 de diciembre, las dificultades para actuar ante la venta ilegal por redes sociales y en espacios públicos, y planteó la necesidad de actualizar las normativas para afrontar una problemática cada vez más compleja.
El subsecretario de Comercio de la Municipalidad de San Antonio Oeste, Sebastián Senger, brindó detalles sobre los operativos de control realizados durante los festejos de fin de año, particularmente en relación con la venta y el uso de pirotecnia, y remarcó las limitaciones legales que enfrenta el área para intervenir tanto en domicilios particulares como en espacios públicos masivos, como las playas.
Según explicó el funcionario, el pasado 31 de diciembre se realizaron recorridas conjuntas con personal policial en comercios de la ciudad. “Nosotros salimos con un vehículo de Comercio, a recorrer comercios con la Policía en el vehículo nuestro, donde lo único que se encontró fue Chasquiboom y Estrellitas”, indicó Senger, aclarando que no se detectó pirotecnia de mayor peligrosidad en locales habilitados.
En ese sentido, sostuvo que el área de Comercio no tiene potestad para ingresar a domicilios particulares ni para actuar sin denuncias formales. “Nosotros no podemos entrar a los comercios sin el procedimiento correspondiente, y volvemos a lo mismo que pasó con el Facebook: hubo reclamos, pero ni siquiera se pudieron hacer denuncias. No se llegaron a hacer denuncias de lugares, casas privadas o personas que vendían pirotecnia”, señaló.
Senger explicó que, tal como lo solicita la Policía, es imprescindible contar con denuncias concretas y específicas para poder avanzar. “Lo que me pedía la Policía era que se haga una denuncia para poder elevar eso y que la Policía pudiera actuar. Nosotros acompañamos para hacer el acta, pero los que actúan son ellos”, remarcó.
Respecto a lo ocurrido en la playa durante la noche de Año Nuevo, el subsecretario fue contundente al describir el escenario. “No sé qué es lo que se pretende que se haga, si bajemos cinco inspectores a pelear con mil personas que estaban en la playa. Eso era lo que se esperaba”, manifestó, al tiempo que aclaró que el Municipio realizó los controles previos que le competen, especialmente en el ámbito comercial.
En relación con la venta ambulante, Senger explicó que se trata de una problemática permanente. “En la playa tenés vendedores que no están autorizados, por lo cual nosotros trabajamos día a día con ellos para sacarlos. Es una pelea diaria”, afirmó. Además, reconoció que muchas veces estas intervenciones generan conflictos. “Hemos tenido situaciones con denuncias, hemos dado de baja permisos. Incluso tuvimos un inspector que terminó en el hospital con heridas y hoy está con ART”, relató.
El funcionario destacó que, si bien entiende la necesidad económica de muchas personas, el rol del área de Comercio también es garantizar condiciones sanitarias. “Hablamos de la parte bromatológica. Nosotros bajamos a la playa a cuidar que lo que se consuma no esté fuera de un orden lógico o de un control”, explicó. En ese marco, consideró fundamental fomentar el consumo a vendedores habilitados. “Si el turista le pidiera la credencial al vendedor, sería mucho más fácil”, sostuvo.
Senger también se refirió a la venta ilegal a través de redes sociales, equiparando la dificultad de control con otros rubros. “No hablemos solamente de pirotecnia, sino de comida, o hasta de un Uber trucho que tenemos en la calle. Es complejo”, expresó, y planteó la necesidad de una revisión integral de las normativas vigentes. “Tenemos que rever nuestras ordenanzas para adecuarnos a todas estas cosas nuevas, como las ventas a través de redes sociales, que hoy no tenemos la potestad de alcanzar”, dijo.
En cuanto a los controles en la peatonal y la nocturnidad, detalló que el Municipio mantiene operativos durante todo el día. “Tenemos inspectores desde la mañana hasta las seis de la mañana del otro día, tanto en playa como en peatonal y en la parte de la nocturnidad”, indicó. Además, señaló que se trabaja de manera conjunta con el área de Cultura para retirar actividades no habilitadas y ordenar el uso del espacio público.
Sobre los carros gastronómicos en la plaza Luis Piedra Buena, aclaró que solo permanecen tres, tras un proceso de reordenamiento. “Se adecuó la Luis Piedra Buena para juegos y la idea es que para el año que viene se genere un patio gastronómico donde podamos poner todos los carros y solucionar este problema”, explicó.
Finalmente, Senger se refirió a los controles en paradores y locales nocturnos, especialmente en lo vinculado al aforo y a la presencia de menores. “Estamos haciendo inspecciones constantemente. Cuando hay irregularidades se labra el acta, se informa al Juzgado de Faltas y es el juez quien decide si se clausura o se multa”, concluyó.
El subsecretario insistió en que la solución de fondo requiere un trabajo conjunto. “Yo creo que hay que sentarse entre todos y ver cómo lo corregimos, necesitamos normas claras y herramientas para poder actuar cuando llega el momento”, finalizó.


