Un amplio despliegue marítimo y aéreo se desarrolla en aguas del Golfo San Matías tras el hundimiento del buque pesquero Heleno A, ocurrido en la noche del miércoles cuando navegaba en formación de convoy desde el puerto de San Antonio hacia Quequén. Cuatro tripulantes fueron rescatados con vida, mientras continúa la búsqueda del jefe de máquinas, un hombre de 75 años, que permanece desaparecido.
En diálogo con InformativoHoy Radio, el Director de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre, Prefecto General Néstor Kiferling, confirmó el siniestro y detalló el operativo desplegado por la Prefectura Naval Argentina y las embarcaciones que se encontraban en la zona. “El buque había sido autorizado a navegar desde el puerto de San Antonio hasta Quequén en formación de convoy. El convoy estaba encabezado por el buque de mayor porte, el Marina Z, que fue finalmente el que logró rescatar a cuatro de las cinco personas que se encontraban en superficie”, explicó el funcionario.
Según precisó Kiferling, el Heleno A zarpó antes de las 19 horas desde San Antonio y, aproximadamente a las 20:30, se produjo el hundimiento. “Inmediatamente hubo una comunicación entre el capitán del buque hundido y el Marina Z, dando cuenta de que habían tenido algún tipo de inconveniente y que se estaban hundiendo”, relató.
Ante el alerta, el Marina Z acudió de inmediato al lugar y logró rescatar a cuatro tripulantes que habían conseguido salir por sus propios medios tras lo que, de acuerdo a los primeros testimonios, habría sido una “vuelta campana” de la embarcación. Los sobrevivientes fueron trasladados a puerto para recibir asistencia médica y hospitalaria, donde permanecen en buen estado general de salud, aunque en estado de shock y nerviosismo por la dramática experiencia.
La emergencia fue comunicada vía radial a la estación costera de San Antonio Este, que ordenó de inmediato la zarpada del guardacostas GC-69 Río Paraná, con asiento en ese puerto. Antes de las 23 horas, la unidad ya se encontraba abocada a la búsqueda en superficie.
También se sumó el buque Huafeng 815, que navegaba en proximidades de la salida y colaboró en el aseguramiento del área.
De manera paralela, la Prefectura dispuso un operativo aéreo de rescate. Durante la noche y la madrugada se realizaron vuelos de búsqueda con helicóptero equipado con medios de salvamento, totalizando 2 horas y 40 minutos de rastrillaje nocturno. Con las primeras luces del día, desde la base aérea operativa en Viedma volvieron a despegar dos unidades, acumulando más de cuatro horas adicionales de búsqueda aérea.
Hasta el momento se detectó una mancha a aproximadamente una milla de la posición inicial denunciada como punto de naufragio, indicio que está siendo evaluado por los equipos técnicos.
Desde Buenos Aires partió además una comisión especializada hacia San Antonio Este con un robot de exploración subacuática y un sonar, con el objetivo de determinar la posición exacta del buque siniestrado. La zona presenta una profundidad estimada superior a los 80 metros, lo que complejiza las tareas. “Vamos a evaluar, en función de la detección del buque, si hubo algún desplazamiento o si está apoyado en el fondo”, indicó Kiferling.
El tripulante desaparecido
La búsqueda se concentra ahora en el jefe de máquinas del Heleno A, de 75 años. Según las primeras referencias recogidas durante la noche, el hombre habría intentado salir de la embarcación en el momento crítico, aunque esa circunstancia forma parte de la investigación en curso.
“Es una situación totalmente traumática. Tenemos que aguardar el resultado de las áreas de búsqueda que estamos desarrollando tanto en superficie como desde el aire. Hay que tener paciencia para ver cómo evoluciona el caso”, señaló el prefecto general.
Si bien trascendió que el domicilio registrado del tripulante es en Puerto Madryn, las autoridades aclararon que ese dato resulta irrelevante para el operativo actual, cuyo objetivo central es su localización.
De acuerdo con lo informado, ambos buques habían sido despachados sin operar comercialmente y navegaban en pareja, una práctica habitual para este tipo de travesías. Tanto el Heleno A como el Marina Z contaban con certificados de seguridad de navegación vigentes y habían cumplido con todas las prescripciones técnicas exigidas. “Desde el punto de vista de la seguridad de navegación, los certificados estaban plenamente vigentes. Todo el proceso técnico y de habilitaciones estaba cumplido”, subrayó Kiferling.
Las condiciones meteorológicas al momento de la zarpada eran favorables. No se registraban vientos intensos ni mar de fondo que pusieran en riesgo la navegación. “Ayer a la tarde había buenas condiciones cuando zarparon. Lamentablemente sucedió esto a muy poco tiempo de navegación”, lamentó el funcionario.
La investigación judicial quedó a cargo de la Fiscalía Federal de Viedma, que trabajará con el asesoramiento y apoyo de la Prefectura Naval Argentina. Se prevé que, una vez que los tripulantes rescatados se encuentren en condiciones, se les tome declaración para avanzar en la determinación de las causas del hundimiento.
Operativo sostenido
El operativo continúa activo con todos los medios disponibles. Además del guardacostas Río Paraná, se desplegó personal terrestre de manera preventiva en la zona costera. En las próximas horas arribará el guardacostas Thompson, que se encontraba en patrulla en la zona económica exclusiva y operará como refuerzo en el área del siniestro y como soporte logístico para el resto de las unidades.
Las tripulaciones de los buques Marina Z y Huafeng 815 fueron especialmente destacadas por su rápida reacción. “Acudieron inmediatamente al lugar y lograron asegurar la zona de búsqueda. En particular, el Marina Z consiguió el rescate de los cuatro tripulantes que hoy están con vida”, enfatizó Kiferling.
En base a antecedentes de casos similares en esa zona, las autoridades sostienen que aún se está dentro de los tiempos teóricos de supervivencia. “Mientras técnicamente esto lo permita, vamos a sostener el operativo con todos los medios ya dispuestos”, concluyó el prefecto general.


