La delegada municipal de Puerto del Este, Daiana Lizama, realizó un balance de la temporada de verano y trazó un panorama marcado por la diversidad de visitantes, un turismo de bajo consumo y el desafío permanente de seguir mejorando los servicios sin perder la identidad natural del lugar.
Según detalló la funcionaria, durante el verano el Puerto recibió turistas no solo de distintos puntos del país, sino también del exterior. “Tenemos gente de Chile, Brasil y Uruguay, que son los países vecinos que más nos visitan, pero también han llegado turistas de Europa, incluso de Holanda, muchos de ellos recorriendo la región en casas rodantes”, explicó. A nivel nacional, se destacó un importante arribo de visitantes provenientes de Buenos Aires, San Juan y Mendoza, lo que evidencia un crecimiento sostenido del destino en distintos corredores turísticos.
En cuanto al ordenamiento del espacio costero, Lizama recordó que en ninguna de las playas del Puerto del Este está permitido el ingreso de vehículos, una medida clave para la seguridad y la preservación ambiental. Además, funciona el sistema de estacionamiento medido en Punta Perdices, que tiene costo para los visitantes no residentes. “Para la gente de afuera el estacionamiento tiene un valor de 6.000 pesos por día, y 8.000 pesos con sombra. Para los locales es gratuito”, precisó. A esto se suman servicios básicos como baños en distintos sectores del área costera.
Respecto a la capacidad de alojamiento, la delegada indicó que el Puerto cuenta con casas y cabañas de alquiler, tanto en Saco Viejo como en el casco del pueblo, además de un hotel. Sin embargo, reconoció que la temporada se presenta “tranquila” en comparación con otros años. “Los prestadores coinciden en que no hay muchas reservas anticipadas. La gente llega por uno o dos días, por el fin de semana, y busca alojamiento en el momento”, señaló.
Esa misma tendencia se replica en el consumo. A pesar de la gran cantidad de gente que se observa en las playas, Lisama aseguró que no se percibe un gasto elevado. “Es un turismo muy gasolero. El que viene, en general, ya viene armado, trae sus cosas. Hay consumo, pero no es notorio como en otras temporadas”, afirmó.
Uno de los puntos que más consultas genera entre los visitantes tiene que ver con los servicios de baño y la señal telefónica. Actualmente, existen sanitarios en el portal de acceso —que funciona de 8 de la mañana a 12 de la noche— y en sectores como Punta Villarino, Conchillas y Punta Perdices. No obstante, la delegada admitió que, teniendo en cuenta la extensión de la costa, “siempre falta algo más”. También reconoció que la conectividad es limitada en algunos sectores y que mejorar la señal es uno de los aspectos a trabajar. “Son cosas que ya se están proyectando para este año, y que se evaluarán en un balance al finalizar la temporada”, adelantó en Agenda Abierta.
Lizama puso especial énfasis en la organización y el diálogo permanente con los turistas. “Nuestro objetivo es conservar el lugar. Queremos que el turista que nos elige este año, cuando vuelva el próximo, lo encuentre en las mismas condiciones”, explicó. En ese sentido, destacó el trabajo de la patrulla de playa y del personal municipal, que recorre los distintos sectores y conversa con los visitantes para explicar qué se puede y qué no se puede hacer, siempre con el foco puesto en el cuidado del entorno natural.
“El Puerto del Este es un lugar maravilloso, con playas extensas, paisajes diversos y espacios para distenderse. Tiene que seguir progresando, sobre todo en tecnología y comunicación, que hoy son fundamentales”, sostuvo la delegada, quien además valoró los cambios positivos registrados en los últimos años en materia de organización y servicios.
En relación a los servicios, aseguró que la recolección de residuos se realiza diariamente en el pueblo y hasta dos veces por día en la playa, con refuerzos por la tarde. En cuanto al empleo, indicó que durante la temporada alta la delegación cuenta con alrededor de 40 personas, distribuidas entre servicios públicos, patrulla y tareas administrativas. Si bien consideró que el número es adecuado, reconoció que “falta personal, sobre todo para el trabajo de terreno”.
De cara a febrero, Lizama señaló que se trabaja en la proyección de nuevas actividades para atraer más visitantes y extender el movimiento turístico. También se analizan propuestas para el fin de semana largo que coincide con Carnaval, el Día de los Enamorados y el Día del Guardavidas, teniendo en cuenta que el Puerto cuenta con servicio de guardavidas en sectores como Punta Perdices.
Finalmente, la delegada invitó a turistas y vecinos a seguir eligiendo el destino. “Los esperamos para que disfruten del aire, el sol, el mar y los atardeceres espectaculares. Tenemos fauna, paisajes diversos y playas únicas. Queremos seguir poniendo la alfombra roja para que el turismo vuelva, cuidando siempre este lugar que es de todos”, concluyó.


