El municipio de San Antonio Oeste avanza en la aplicación de una ordenanza destinada a prevenir, detectar y erradicar el bullying en el ámbito del deporte infantil, una problemática que impacta de manera directa en el desarrollo emocional y social de niños, niñas y adolescentes.
La normativa es autoría de la concejal Karina Avaca (LLA). La misma define el bullying deportivo como toda conducta reiterada de hostigamiento, humillación, discriminación o agresión —ya sea física, verbal, emocional o a través de redes sociales— que se produce entre pares o incluso por parte de adultos responsables dentro de un contexto deportivo. Estas prácticas, según establece el texto, afectan la autoestima, el bienestar y el pleno desarrollo de los menores.
En el ámbito del deporte infantil, estas situaciones pueden manifestarse mediante insultos, apodos despectivos, humillaciones, amenazas, empujones, exclusión deliberada, favoritismos o la difusión de comentarios ofensivos. La ordenanza advierte además que el bullying no solo perjudica a quienes lo padecen directamente, sino que también impacta en las familias, debilita el entramado comunitario y deja secuelas emocionales que pueden prolongarse a lo largo del tiempo.
En una ciudad donde los espacios deportivos ocupan un rol central en la vida social, la prevención de estas conductas se plantea como una política pública permanente. En este sentido, la normativa destaca la importancia de que quienes cumplen funciones de conducción y entrenamiento en el deporte infantil asuman un rol educativo y preventivo, promoviendo entornos de convivencia saludables y libres de violencia.
Como eje principal, la ordenanza crea el Programa “Libre de Bullying y Violencia en el Deporte Infantil”, orientado a la prevención, detección temprana, intervención y erradicación de cualquier forma de acoso o maltrato, ya sea físico, verbal, psicológico o digital. Este programa será de aplicación obligatoria en clubes, escuelas deportivas, asociaciones, ligas y toda organización que trabaje con menores dentro del ejido municipal.
Uno de los puntos centrales es la capacitación obligatoria de directores técnicos, entrenadores, preparadores físicos y toda persona que esté a cargo de grupos infantiles. Estas instancias formativas deberán realizarse antes del inicio de cada ciclo anual de actividades y tendrán como objetivo brindar herramientas para prevenir y abordar situaciones de violencia y exclusión.
Asimismo, la normativa establece que será obligatorio contar con la certificación de estas capacitaciones para desempeñar funciones en instituciones deportivas, responsabilizando a clubes y entidades por el incumplimiento de las disposiciones. El Poder Ejecutivo Municipal será el encargado de aplicar sanciones, apercibimientos o multas en caso de infracciones.
La ordenanza también prevé la articulación con distintas áreas municipales, como Niñez, Adolescencia y Familia, Salud y Derechos Humanos, a fin de coordinar acciones integrales que fortalezcan la prevención y el acompañamiento de las infancias.
En cuanto a su implementación, se establece un plazo de 90 días desde su promulgación para la puesta en marcha del programa. Durante el primer año, las capacitaciones tendrán un carácter formativo y preventivo, priorizando la sensibilización comunitaria y la adhesión voluntaria. Posteriormente, se avanzará hacia la obligatoriedad como requisito para la habilitación y renovación de las instituciones deportivas.
Finalmente, se dispone la creación de un Registro de Capacitadores en el que deberán estar inscriptos todos los profesionales que trabajen con grupos infantiles, consolidando así un sistema de control y seguimiento.
Con esta iniciativa, el municipio busca garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a desarrollarse en entornos deportivos seguros, inclusivos y libres de violencia, fortaleciendo el rol del deporte como herramienta de integración social y formación en valores.
