A 78 años de la creación del mercado municipal, fue un avance significativo para San Antonio Oeste

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Mercado municipal, hoy oficinas del ejecutivo (foto de Ana Pisanu)


HISTORIAS SANANTONIENSES. El día 27 de mayo de 1941 se aprueba por ordenanza la construcción del Matadero y del Mercado Municipal bajo la intendencia de Juan Pedro Vera.

Durante los años ´30, el intendente Juan Pedro Vera, quien fuera reelecto en siete oportunidades para la envidia de muchos actuales políticos, inauguró varios edificios de suma importancia para San Antonio Oeste, como por ejemplo la referida Sala de Primeros Auxilios y Maternidad, el cementerio municipal, el alumbrado público entre otras, según señala Héctor Izco en su libro “otros emprendimientos como el Mercado Municipal y el Matadero Modelo no serían tan bienvenidos”.

“Fueron horas de intensos debates y oposiciones políticas entre los distintos sectores de la población interesados en su realización o su rechazo. Sin duda, el impulso de estas iniciativas provocó durante largos días un clima de suma tensión” afirma Izco en su relato.

Finalmente se impuso la idea que argumentaba que se trataba de obras útiles para la comunidad y el futuro del pueblo.

El 28 de mayo de 1941 el Concejo Municipal, presidido por Vera, aprobó la construcción del Matadero Modelo y el Mercado Municipal. Fue el Acta número 255 de la historia del Concejo Municipal.

El Matadero y el Mercado fueron habilitados poco tiempo después bajo la dirección técnica del ingeniero Manuel Pereyra Ramírez. El presupuesto varió  para las obras entre 325 y 347 mil pesos de moneda nacional, una gran suma para la época y lo ejecutó la empresa Agar Cross que tras la obra dejó “en banda” a muchos proveedores de materiales y obreros de San Antonio. EL intendente Vera no le pagó a la empresa la totalidad del trabajo, sino que derivó ese dinero a los comerciantes afectados por la empresa que había incumplido el contrato.

Jorge López, en su libro sobre la historia de los intendentes menciona que “más allá de las cuestiones judiciales, el Matadero y el Mercado fueron dos obras de avanzada para la época, cumplieron una función social directamente ligada al mejoramiento de la calidad de vida de los vecinos”

La obra del matadero, donde se encuentra actualmente reemplazaba al anterior que había quedado precaria. Las construcciones de ambos edificios tardaron poco más de un año.

El mercado municipal (hoy oficinas) era el único lugar comercial en ocho cuadras a la redonda según la ordenanza de regulación del 28 de abril del 1942 y los puestos comerciales tenían contrato por tres años renovables consecuentemente con prioridad de quien inició la actividad que no podía, según la normativa, repetirse en los puestos.

Lo importante en esa época es que los precios, esencialmente de la carne, lo regulaba la municipalidad y la proveía el matadero con todas las normas de la época. En ese sentido tenían acceso a comprar los vecinos sanantonienses carne accesible para llevar a sus casas. Esto perduró por años.

Pedro Vera había aprendido de una de sus gestiones anteriores en el conflicto con los panaderos, es por ello que estableció el monto máximo a los carniceros. En 1934, en su tercer gobierno, primero envió un pedido de comunicación a los panaderos para que bajen el precio. Luego los reguló. Debieron reducir 25 centavos.

Fuentes: “Mi querido Puerto San Antonio”, de René Henry Lefebvre. “San Antonio Oeste y el mar…” de Héctor Izco. “Intendentes de mi pueblo” de Jorge López. Fotos: Ana Pisanu – Horacio Migone de “Yo soy de San Antonio Oeste”.

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Operarios del Matadero Municipal ( foto de Horacio Migone)

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