Ochoa desapareció el sábado 23 de agosto. Inicialmente, se sospechó que podría haber regresado a su ciudad de origen, Puerto Madryn, pero la falta de comunicación con su familia alertó a sus cercanos y motivó la búsqueda con las fuerzas policiales.
Según las primeras pesquisas de fuentes policiales, los perros de rastreo llegaban hasta la esquina de su casa y volvían a su punto de partida. Es decir, las últimas huellas de Ochoa terminan en el perímetro de su hogar, ubicado entre las calles Eva Perón y Las Filateras del Barrio 80 Viviendas. Una hipótesis probable que se maneja es que haya subido a algún automóvil, posibilidad que también se investigó.
Posteriormente, se supo que el domingo 24 Ochoa habría solicitado asistencia en el hospital Aníbal Serra de San Antonio Oeste, lo que confirma que estuvo en la región atlántica durante las primeras 48 horas.
Los días posteriores a la denuncia, el fiscal Arbués se reunió con su familia para indagar si existían problemas en su entorno, lo que aportó datos sobre los posibles motivos que pudo tener para irse.
Asimismo, las tareas de búsqueda continúan actualmente con drones aportados por el Ministerio Público Fiscal. Durante casi dos semanas también se realizaron rastrillajes en diferentes puntos y se dio alerta en la región.
Para contribuir con su localización, y con la activa ayuda de la población, se recuerdan sus características físicas: contextura delgada, estatura aproximada de 1,70 metros, tez trigueña, tatuajes en ambos antebrazos, pelo largo con rulos color negro, y barba tipo perilla o chivita. Tiene un diente partido (el incisivo central izquierdo).
No usa collar, aretes ni pulseras. Viste con ropa holgada y zapatillas marca Vans. Reside en San Antonio Oeste desde hace tres meses y es oriundo de Puerto Madryn, ciudad a la que se presume pudo haber intentado dirigirse.
Ante cualquier información, se debe dar aviso a la dependencia policial más cercana o comunicarse con la Comisaría 10.ª de San Antonio Oeste al número 02934 42-1213 o al 911.


