La titular del Consejo Ambiental de la Municipalidad de San Antonio Oeste, Rocío Fernández, confirmó que el municipio trabaja en dos líneas de acción paralelas y complementarias: el establecimiento de un nuevo sitio de disposición final de residuos y la remediación del actual basural a cielo abierto, en el marco del proyecto de ampliación del parque industrial.
Fernández explicó que si bien se trata de iniciativas distintas, “van por separado pero están necesariamente unidas”. Por un lado, el Ejecutivo avanza en la definición de un nuevo predio para la disposición final de residuos que contemple, en principio, a dos de los ejidos urbanos. Por otro, el estudio de impacto ambiental vinculado a la ampliación del parque industrial —que incluye la remediación de las áreas linderas actualmente afectadas por residuos— se encuentra en una etapa más avanzada.
“Es un tema que no le toca a una sola área, nos toca a todos. Estamos colaborando por el mismo objetivo y tenemos mucha expectativa, pero también la urgencia de resolver un problema de la calaña que tenemos”, subrayó la funcionaria, al describir la magnitud del pasivo ambiental existente.
Un problema estructural y urgente
Fernández fue categórica al señalar que la situación del basural y la dispersión de residuos en sectores aledaños han generado un impacto mayor al previsto. “El tema de la basura y la dispersión de residuos en ese sector hace que el problema sea más grande de lo que pensamos”, afirmó.
En ese sentido, detalló que el viernes pasado se concretó una reunión con distintos funcionarios municipales para acordar acciones inmediatas. Entre las medidas de corto plazo, mencionó el despeje del camino de acceso al basural, afectado por la acumulación de residuos arrojados incluso sobre la traza de circulación.
“Los vecinos tiran sobre el camino y eso dificulta y agranda aún más el problema”, advirtió. También informó que ya fue reparada la pala cargadora municipal, lo que permitió retomar tareas operativas en el predio.
No obstante, reconoció que la temporada estival y la alta ocupación generan una sobrecarga en los servicios, lo que obliga a reorganizar recursos y priorizar intervenciones.
El desafío de evitar nuevos basurales clandestinos
Uno de los principales interrogantes que surgen ante la posibilidad de trasladar el basural es el riesgo de proliferación de microbasurales clandestinos en distintos puntos del ejido. Consultada al respecto, Fernández admitió que se trata de una preocupación legítima.
“No se puede tomar una decisión de esa calaña sin pensar en una estrategia y en un plan comunicacional”, sostuvo. En ese sentido, remarcó la necesidad de trabajar en la educación ambiental y en la articulación con distintos actores sociales para modificar conductas arraigadas.
La funcionaria reveló que se realizaron dos relevamientos exhaustivos en Las Grutas y en San Antonio Oeste, identificando numerosos sitios impactados por residuos. “Hoy tenemos el pueblo impactado. Hay lugares de nuestras ciudades que no están así por acción municipal, sino por acción de vecinos”, enfatizó.
Entre los sectores críticos mencionó zonas costeras y caminos alternativos previos a Punta Verde, utilizados para actividades recreativas como caminatas, ciclismo o paseo de mascotas, pero que también son elegidos por algunas personas para arrojar residuos.
“Hay que trabajar en identificar quiénes son, porque regularmente son las mismas personas, según la experiencia de estos años”, afirmó, y agregó que no resulta sostenible destinar recursos públicos a limpiezas reiteradas en sitios donde la basura vuelve a aparecer. “Se gasta un montón de recursos que son de todos. No es que la plata aparece mágicamente”, remarcó.
Consejo Ambiental y articulación institucional
Fernández destacó que la reciente creación del Consejo de Gestión Ambiental responde precisamente a la necesidad de abordar de manera integral un problema estructural.
En ese marco, informó que se enviaron invitaciones formales para integrar el espacio a diversas instituciones, entre ellas el Instituto de Formación Docente, el Colegio de Arquitectos e Ingenieros, y organizaciones no gubernamentales como la Fundación Inalaf y la Fundación Azara, con trayectoria en materia ambiental y gestión de residuos.
“La idea es trabajar con diferentes actores en función de las necesidades y las etapas del proceso”, explicó. Según señaló, la participación de educadores resulta clave para fortalecer la concientización ciudadana y promover cambios culturales sostenidos en el tiempo.
Articulación con Provincia y estudio técnico
En relación con la ampliación del parque industrial y la remediación del actual basural, Fernández indicó que el estudio técnico se encuentra en instancia de aprobación ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI).
“Un estudio serio no se hace en dos semanas. Requiere meses de trabajo, datos precisos y buena voluntad para aportar la información necesaria”, explicó. Entre los aspectos a evaluar se encuentran la cuantificación de residuos existentes, las técnicas de clausura y cierre del basural, y las alternativas de remediación ambiental del sitio.
La funcionaria confirmó que ya habría sido asignada la consultora encargada de elaborar el estudio, lo que permitirá avanzar en definiciones técnicas sobre el saneamiento del predio.
El Puerto del Este como modelo
Actualmente en el Puerto San Antonio Este, Fernández destacó los avances logrados en esa localidad en materia de separación en origen y gestión diferenciada de residuos.
“Aquí los mejores avances en cuanto a conciencia ambiental están a la vista. Hay un punto de acopio de reciclables que funciona desde hace cinco años y cada vez se suman más vecinos y comercios. También el sistema de aceites vegetales usados funciona perfectamente”, detalló.
Si bien reconoció que se trata de una comunidad con menor densidad poblacional y una organización distinta, consideró que el Puerto constituye un ejemplo replicable en Las Grutas y en San Antonio Oeste.
Aeropuerto, desarrollo y presión ambiental
Fernández también vinculó la urgencia del proyecto con el crecimiento de infraestructura previsto para la región, como la ampliación del aeropuerto local. “Pensar en tener un aeropuerto más grande pegado a un basural a cielo abierto obliga a ponerse manos a la obra”, advirtió.
En ese marco, insistió en que la problemática de los residuos es, a su entender, “casi el problema número uno” que enfrenta actualmente el ejido. “Si no lo tomamos ahora, con todo lo que se viene en términos de desarrollo, el impacto será mayor”, alertó.
Finalmente, aseguró que el municipio ya dio los primeros pasos formales para la conformación plena del Consejo Ambiental y anticipó que en los próximos días se concretará una primera reunión para comenzar a delinear acciones concretas.
“Estamos en tema, estamos trabajando. Pero esto no depende sólo del Estado: requiere el compromiso de todos”, concluyó.


