Tres integrantes de la asociación K-llejeros, presentaron una denuncia penal ante el Ministerio Público Fiscal por un caso de maltrato animal. Las denunciantes se opusieron a cualquier criterio de oportunidad y solicitaron que se apliquen las penas previstas por la ley, considerando los hechos como un delito grave.
Según el testimonio registrado en el legajo, el animal, un perro llamado «Pilincho» (luego lo rebautizaron como “tigre”, fue rescatado el 11 de marzo en estado de abandono y maltrato. Las denunciantes adjuntaron pruebas fotográficas y un informe veterinario de la profesional de veterinaria María Picerno, que confirmó las lesiones y secuelas físicas como consecuencia del maltrato.
El perro estuvo aproximadamente un mes en tratamiento veterinario, y las denunciantes exigieron que la responsable asuma los costos de estos gastos, reservándose el derecho de iniciar acciones civiles.
Además, revelaron que, tras difundir el caso en redes sociales, el área de Zoonosis del municipio se contactó con ellas para proporcionar más información. Según los mensajes adjuntos en la denuncia, la jefa del área, confirmó que el perro era propiedad de de una vecina. Además adjunta en la causa que probablemente un vecino habría utilizado una picana eléctrica para agredir al animal en reiteradas ocasiones.
Las denunciantes esperan además, según relataron, que no se genere un conflicto de intereses en la investigación ya que una empleada municipal es hija de la denunciada. El caso sigue en curso, y se espera que la justicia avance en la determinación de responsabilidades.
Este hecho ha generado indignación en la comunidad, reavivando el debate sobre la necesidad de fortalecer las leyes y mecanismos de protección animal en la provincia de Río Negro.


