La secretaria general de ASSPUR, Cesira Mullaly, aseguró que el gremio de profesionales de la salud se encuentra en estado de alerta y movilización frente al avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, a la que calificó como “absolutamente regresiva para los trabajadores y trabajadoras”. En ese marco, confirmó la participación del sindicato en distintas acciones gremiales a nivel nacional y provincial, y advirtió sobre el impacto que las nuevas disposiciones podrían tener en Río Negro.
“Recién empieza la resistencia contra esta reforma laboral absolutamente regresiva”, expresó Mullaly, al tiempo que detalló que el gremio viene articulando acciones conjuntas con federaciones y centrales sindicales. Entre ellas, mencionó la movilización realizada el 5 de este mes en Rosario junto a FESPROSA, la participación en protestas en Córdoba y la presencia durante la sesión del Senado del día 11, donde se trató la iniciativa.
Asimismo, indicó que ASSPUR integró la movilización hacia la Plaza del Congreso convocada por el Frente de Sindicatos Unidos, en el marco de una articulación más amplia entre las dos CTA y sectores de la CGT que reclaman un paro nacional y un plan de lucha sostenido.
Críticas al contenido de la reforma
Para la dirigente sindical, la reforma implica una “regresión a condiciones laborales indignas” y coloca a los trabajadores “a merced de la voluntad de los empleadores”. En ese sentido, cuestionó especialmente la modificación de los regímenes de estabilidad laboral y la creación de fondos de cese laboral que reemplazarían las indemnizaciones tradicionales.
“Se habló mucho en los medios nacionales sobre las licencias, pero el problema es más profundo: se trata de un marco normativo de absoluta libertad para los empresarios. La historia nos demuestra que estas reformas no generan más empleo ni crecimiento económico. Lo que traen es mayor acumulación de capital para los sectores concentrados y más precariedad para quienes viven de su trabajo”, afirmó.
Impacto en Río Negro
Mullaly advirtió que, de aprobarse la reforma en los términos actuales, el Gobierno de Río Negro podría adherir rápidamente al nuevo esquema normativo. En ese punto, apuntó contra la gestión del gobernador Alberto Weretilneck, al considerar que existe una alineación con las políticas nacionales.
“Los trabajadores de la salud ya hemos sufrido un ajuste salarial brutal. El último incremento fue del 5,2% para los dos primeros meses, lo que deja afuera toda la pérdida acumulada desde septiembre de 2025”, señaló. Según explicó, la compensación otorgada —una suma de 125.000 pesos a pagar por única vez durante dos meses— resulta “absolutamente insuficiente” frente al costo de vida actual.
“Son cifras prácticamente insignificantes. Con 1.300.000 pesos hoy no vive nadie. Terminamos siendo esclavos de las horas extras o de las guardias, quienes pueden hacerlas. Y quienes no, padecen el pluriempleo o directamente la carencia”, sostuvo.
Denuncia de vaciamiento del sistema público
La titular de ASSPUR también cuestionó lo que definió como una política de vaciamiento progresivo del sistema público de salud en la provincia. Según su visión, existe una creciente transferencia de recursos y servicios hacia el sector privado.
“Nos muestran la inauguración de hospitales o la compra de equipamiento, pero cuando uno mira la foto completa ve cada vez más servicios vacíos, sobre todo por falta de recursos humanos. El primero que se va es el trabajador, porque no tiene condiciones dignas ni una remuneración acorde”, afirmó.
En esa línea, aseguró que en los últimos 13 años de gestión de Juntos Somos Río Negro “los hospitales nunca estuvieron mejor que antes, siempre vamos en decadencia”. También criticó el achatamiento de la pirámide salarial dentro del sector estatal, especialmente en salud pública.
“Hoy cobra prácticamente lo mismo quien recién ingresa que quien está por jubilarse. No hay reconocimiento a la formación ni a la trayectoria. Puede cobrar lo mismo alguien con secundario que un profesional con posgrado universitario. Eso demuestra cuál es la política sanitaria de este gobierno”, subrayó.
Organización y medidas
En relación con las acciones previstas, Mullaly explicó que las movilizaciones de ASSPUR se organizan con trabajadores que cumplen servicio activo en los hospitales, lo que dificulta muchas veces la participación masiva en otras ciudades.
“Hoy hay servicios que funcionan con el 50% o menos de su planta. Si encima la reforma nos declara esenciales y nos obliga a garantizar el 75% en días de huelga, prácticamente se anula el derecho a la protesta”, advirtió.
Para la jornada siguiente, el gremio prevé asambleas hospitalarias por la mañana y actividades coordinadas con la Intersindical en cada localidad. En Viedma, anticipó una concentración en Plaza Centenario y una posible actividad en la zona de la playa hacia las 18 horas, aunque los detalles terminaban de definirse.
“Es el momento de salir a la calle”
Finalmente, la dirigente sindical sostuvo que la coyuntura exige una respuesta activa del movimiento obrero. “La ofensiva del Gobierno nacional es brutal y acelerada. Han puesto quinta a fondo para avanzar con estas políticas. Este es el momento de salir a la calle, de expresar nuestra posición y de poner la resistencia que haga falta”, concluyó.
Desde ASSPUR remarcaron que continuarán visibilizando la situación salarial y estructural del sistema de salud pública en Río Negro, al tiempo que ratificaron su participación en el esquema de unidad sindical que se está conformando a nivel nacional para enfrentar la reforma laboral.


