Si bien durante este período el Concejo Deliberante se encuentra formalmente en receso, el edil de Compromiso Ciudadano remarcó que la actividad institucional no se detiene por completo. “Tenemos disponibilidad entera. Siempre estamos, incluso cuando el Concejo está cerrado por cuestiones administrativas, aprovechamos para avanzar con pendientes, proyectos inconclusos y para hacer un mapeo de la realidad que vamos observando”, explicó.
En ese contexto, el concejal señaló que mantiene desde hace tiempo una “mirada muy crítica” sobre el desarrollo de la temporada turística, una postura que —según afirmó— refleja el sentimiento de numerosos vecinos. “Particularmente en Las Grutas, esta viene siendo una temporada crítica, tanto desde lo económico como desde el punto de vista de los servicios y de la planificación”, sostuvo.
Uno de los ejes centrales de su cuestionamiento apunta a la falta de articulación entre el sector público y el privado. Según relató, el tema fue planteado en reiteradas oportunidades dentro del Ente Mixto de Promoción Turística (Emprotur) y también mediante notas formales desde gestiones anteriores. “Se resuelven cuestiones coyunturales o temas puntuales, pero no existe una mirada estratégica que hoy Las Grutas necesita. Estamos en una situación de riesgo como destino turístico”, advirtió.
En ese sentido, alertó que incluso el denominado turismo de proximidad, históricamente fuerte en la región, “está en riesgo” debido a múltiples factores. “Las Grutas se ha transformado tristemente en imágenes más cercanas a un pabellón de una unidad penitenciaria que a un destino turístico de jerarquía, como el que alguna vez se soñó”, expresó.
Asimismo, describió un deterioro visible en el espacio público. “Hoy caminás por la Primera Bajada o por otros sectores y ves situaciones que antes no eran tan frecuentes: consumo excesivo de alcohol, descontrol, escenas que preocupan”, indicó. A esto sumó una crítica al control comercial y al ordenamiento de la playa, señalando que “la situación es incluso peor que el año pasado”.
El concejal reconoció que sus declaraciones suelen generar malestar en algunos funcionarios, pero fue contundente: “Uno no llega a esta función para hacer amigos. Hay que decir las cosas como son. Hay una falta de control evidente en Las Grutas”.
También se refirió a la problemática de la seguridad y a la necesidad de una actitud más activa por parte del Estado. “No alcanza con denunciar. Hay que remangarse, salir a la calle, planificar y contar con los recursos necesarios”, afirmó. En ese marco, recordó el reclamo histórico sobre los fondos provenientes de aportes de empresas de telecomunicaciones, que —según denunció— debían destinarse a sistemas de cámaras de seguridad. “Nunca se usaron con ese fin y todavía no sabemos cuántos dólares se cobraron ni cuál fue su destino”, cuestionó.
Según el edil, si esos recursos se hubieran administrado correctamente, parte de los problemas actuales podrían haberse evitado. “Salir a hacer denuncias sin soluciones concretas es más una bomba de humo que una respuesta real. La salida la tiene el propio poder”, afirmó.
Por último, adelantó que junto a su equipo vienen trabajando desde hace meses en un proyecto de gestión coparticipativa, inspirado en experiencias como la de Cutral Co, donde los ingresos por regalías petroleras transformaron la realidad local. La iniciativa buscará que la Provincia genere aportes específicos vinculados a las economías que impactan en la región. “Necesitamos salir de la trampa de destinar todos los ingresos al pago de sueldos. Hay que pugnar juntos por otra alternativa”, sostuvo.
Además, mencionó que se están elaborando propuestas vinculadas a habilitaciones comerciales y al fortalecimiento de San Antonio Oeste y Las Grutas como destino turístico, incluyendo proyectos de turismo ferroviario. “Hace rato que necesitamos jerarquizar a San Antonio como destino. Las personas que tuvieron la oportunidad de revertir la calidad de vida de los vecinos han fallado sistemáticamente. Es momento de buscar otras alternativas”, concluyó.


