La dinámica actual de las campañas políticas muestra que cada dirigente diseña su estrategia electoral de manera particular, ajustando el tono, los mensajes y las herramientas con el objetivo de maximizar la captación de votantes.
Si bien existen marcos generales, cada candidato —incluso dentro de un mismo espacio— adopta modalidades propias y recurre tanto a redes sociales como a recursos comunicacionales no tradicionales para conectar con el electorado. Esta diversificación abarca desde métodos clásicos hasta campañas digitales y discursos focalizados en demandas específicas, como se viene observando entre quienes buscan posicionarse en el ejido sanantoniense.
Principalmente en el ámbito de las redes sociales, con fotos y videos, los dirigentes intentan captar la atención del público en general, especialmente de los sectores más jóvenes. En este contexto, se advierte una multiplicidad de estrategias y estilos.
Cada actor político busca definir su perfil. El caso del edil Matías Rodríguez se caracteriza por una estrategia centrada en su banca, desde donde cuestiona al oficialismo, amplificando esas críticas a través de los medios de comunicación.
Por su parte, Karina Avaca desarrolla una tarea territorial vinculada a la afiliación de vecinos a La Libertad Avanza, aunque la mesa de conducción del espacio no muestra —al menos públicamente— una actividad sostenida.
Ayelén Spósito comenzó a instalar su imagen en redes sociales, respaldada por los partes de prensa del espacio “Vamos con Todos”, mientras que Guillermo Velázquez también mantiene una presencia activa en plataformas digitales.
Luis Noale, en una línea similar, combina el uso de redes sociales con recorridas barriales, presencia en medios y participación en actos oficiales, consolidando visibilidad.
En tanto, Fabio León, desde Compromiso Ciudadano, apuesta a reuniones vecinales y mesas de trabajo. El propio León formalizó su intención de ser candidato durante el acto de balance legislativo comunal, mientras que los ediles del vecinalismo mantienen una fuerte presencia mediática.
Hasta el momento, estos son algunos de los nombres que han manifestado su intención de competir por la intendencia. Sin embargo, también aparecen en el radar otros posibles aspirantes como Daniel Palomequez (PJ) y Guillermo Masch (JSRN), además de la incógnita sobre quiénes podrían representar al PRO u otros espacios como LLA, CREO o incluso sectores del oficialismo.
En lo que respecta a candidaturas a concejales, la oferta es aún más amplia. Los nombres sobran en casi todos los espacios, generando un escenario de fuerte competencia interna donde muchos ya buscan posicionarse mediante redes sociales e incluso el uso de herramientas de inteligencia artificial para instalar discursos.
No se descarta, además, la aparición de nuevos actores políticos, una posibilidad que también se menciona en ámbitos cercanos al oficialismo.
Ahora bien, surge una pregunta central: ¿por qué los dirigentes comienzan tan temprano con su posicionamiento? La respuesta podría estar vinculada a la incertidumbre del calendario electoral municipal. Si bien la contienda podría desarrollarse en abril de 2027 con las provinciales, tampoco se descarta que se realice en octubre de ese mismo año, en simultáneo con elecciones nacionales, tal como lo permite el artículo 188 de la Carta Orgánica.
Existe, además, un dato clave: el actual intendente, Adrián Casadei, no puede ser reelecto, ya que se encuentra cumpliendo su segundo mandato. La normativa vigente le impide acceder a un tercero, aunque deberá completar su gestión hasta el 10 de diciembre de 2027.
En ese contexto, cobra fuerza la hipótesis de que las elecciones municipales se realicen en octubre, replicando lo ocurrido en 2019, cuando Luis Ojeda convocó los comicios en conjunto con las elecciones nacionales.
De cara a 2027, y ante la imposibilidad de reelección del actual jefe comunal, también se abre la posibilidad de una transición política si el oficialismo no logra retener el poder. Este escenario, aún conjetural, es analizado tanto a nivel local como en los ámbitos de decisión provincial.
En definitiva, más allá de los nombres y las estrategias, lo que ya está en marcha no es solo una carrera electoral, sino una disputa anticipada por la construcción de poder. En un escenario atravesado por la incertidumbre, la sobreoferta de candidaturas y la centralidad de la comunicación digital, la política sanantoniense parece haber ingresado en una campaña permanente, donde cada movimiento —por mínimo que sea— comienza a contar. (en X: @caa174)
