Editorial: Relajamiento

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Estamos observando comportamientos en la población, que predicen momentos complicados. Actitudes de total relajamiento, uno recorre casi todo el ejido, podría definirse “como que el virus no está”.

Los procederes de la gran mayoría de los habitantes, no vaticinarían nada bueno en términos sanitarios. A la falta de algún tipo de control, se suma la omisión total de una conciencia de cuidado de muchos.

La temporada que está en ciernes, sus protagonistas, que en definitiva somos todos, estamos embarcados en la incertidumbre de lo que pueda suceder, aunque el pronóstico parece inexorablemente ininteligible.

Estos días, sorprendió a muchos, fundamentalmente a los ciudadanos, cuando la directora del hospital de San Antonio remarcó que el virus, en esta región, es comunitario y está circulando entre la población, luego que se conocieran, por ejemplo, varios casos en al menos tres comercios.

El Covid19 estará presente en la temporada, es una obviedad citarlo. Ante esto, el personal de Salud de Las Grutas viene marcando desde hace semanas, que estarán al frente de una batalla que los angustia y que, además manifiestan que los tendrá como protagonistas excluyentes, en medio de un marco de protestas y con casi las mismas infraestructuras sanitarias.

Pero lo inaudito de todo esto es que, según comunicaron, cada acción, situación o anuncio para la temporada, en relación con temas sanitarios, se enteran por los medios de prensa. Increíble.

Las palabras, dentro del nosocomio, que más utilizan: “relaciones rotas”. No hay ilación y esa carta, firmada por casi la totalidad del personal, revelan su disconformidad absoluta, pero aceptando el devenir.

No se puede repentizar en algunos aspectos, como lo que aconteció en la semana, como hizo el gobierno rionegrino en dos situaciones, una el plantón a los hospitalarios, la suspensión de la convocatoria, con solo un aviso previo de una hora, luego que la mayoría de ellos viajaran kilómetros. Esto desató renuncias y manifestaciones, que terminan en un quiebre, que ahora tratarán esta semana, de recomponer.

La otra falla, fue la exigencia de un seguro Covid19, para viajeros provincianos a los destinos turísticos, para luego descartarlo. Casadei les había advertido de esto último en las reuniones, pero los intendentes andinos, la ministra Vélez y la gobernadora lo desestimaron.

El mandatario sanantoniense previó de antemano que iba a ser un problema, por eso mencionó a medios locales que no iba a ser un requerimiento municipal. Para “no chocar” con provincia, no lo comunicó oficialmente. No es menester explicar todo el contexto, pero el cariz que tomaron ambos escenarios (hay otros), demuestra que aún hay errores por resolver y retrotraigo lo señalado la semana pasada, de ese aprendizaje político que JSRN venía haciendo, aún tienen varios desatinos.

Localmente, la tardanza en el tema de las licitaciones de los paradores, también tuvo sus bemoles negativos. Tras tantas idas y vueltas, se termina en los mismo con la quinta bajada y casi perdiendo de brindar servicios en La Rueda, ni hablar de la tercera.

Imputaciones cruzadas entre concejales y funcionarios para acusarse como culpables de “el cuello de botella” de lo que ocurrió.

Los tiempos de cuarentena ya pasaron. Parece que el relajamiento, también pudo abarcar en el mecanismo en algunos ámbitos de la municipalidad. Algún otro cambio seguramente habrá.

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