El concejal de Compromiso Ciudadano en San Antonio Oeste, Alejandro Araño, analizó el impacto que podría generar el desarrollo del aeropuerto local en el marco del crecimiento económico impulsado por la actividad energética vinculada a YPF, aunque advirtió que existen desafíos estructurales urgentes que la ciudad deberá resolver, principalmente la situación del basurero municipal a cielo abierto y la necesidad de avanzar en un sistema integral de tratamiento de residuos.
Araño señaló que la posibilidad de consolidar la infraestructura aeroportuaria representa una noticia positiva para el desarrollo regional, pero remarcó que su concreción dependerá de cumplir con normativas nacionales que exigen condiciones específicas de seguridad y planificación urbana. “Escuchaba con mucha atención cuando venía de Las Grutas sobre el tema del aeropuerto, que es una excelente noticia a partir de lo de YPF. Seguramente esa noticia trae aparejado un gran problema que vamos a tener ante la resolución de la ANAC, que es la que tiene que aprobar, que es el tema del basurero municipal a cielo abierto”, expresó.
El edil explicó que la cercanía del vertedero representa un obstáculo técnico y ambiental que podría impedir la habilitación del aeropuerto, debido a que los residuos generan la presencia de aves que constituyen un riesgo para las operaciones aéreas. “No puede haber aeropuerto real porque no va a estar aprobado con la cercanía del basurero, que es un tema de resolución. Es un gran desafío y hay algunas ideas de trabajo para hacerlo en común”, sostuvo.
En ese sentido, Araño destacó que el desarrollo económico derivado de la actividad energética abre una oportunidad para que San Antonio Oeste se proyecte estratégicamente y evite quedar relegada en el proceso. “Tenemos que aprovechar estas matrices energéticas para no ser el patio trasero de este proyecto económico, no ser el patio trasero de Vaca Muerta, sino ser un socio estratégico y ver desde qué lugar potenciamos nuestra ciudad”, afirmó.
El concejal también remarcó la importancia de analizar experiencias similares en otras localidades que atravesaron procesos de crecimiento ligados a recursos naturales. “Hay ejemplos negativos como lo que le pasó en algún momento a Sierra Grande, o lo que sucede en algunos sectores de Chile, donde tienen recursos mineros de los más grandes del mundo y las ciudades siguen estando en el olvido. Cuando esta matriz económica pase, yo me imagino un San Antonio próspero y no un San Antonio olvidado”, señaló.
Araño sostuvo que la planificación debe contemplar el desarrollo integral de San Antonio Oeste, Las Grutas y el Puerto San Antonio Este, impulsando proyectos que fortalezcan la identidad productiva y turística de la región. En esa línea, subrayó la necesidad de generar consensos políticos y avanzar en propuestas conjuntas dentro del Concejo Deliberante. “Tenemos la obligación, quienes estamos en las áreas de gestión, de pensar en San Antonio en varios años hacia adelante. Esperamos contar con trabajo en común y tratar estos temas en comisión plenaria”, indicó.
Respecto al rol de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el concejal explicó que el organismo evalúa múltiples factores para autorizar el funcionamiento de un aeropuerto, entre ellos el impacto ambiental y la seguridad operacional. “Dentro del análisis se contemplan claramente los basurales, entre otros aspectos, por el tema de los animales, los jotes, las gaviotas y otras especies. Más allá de lo turístico, tener un basurero al lado de un aeropuerto no es grato ni seguro, sobre todo cuando se trata de una zona con tanta belleza natural”, explicó.
Frente a este escenario, Araño consideró que la discusión sobre el aeropuerto debe servir para impulsar la creación de una planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos, una obra que calificó como una deuda histórica para la localidad. “Creo que esta es la gran asignatura pendiente que coincidimos todos que tenemos en San Antonio. Es uno de los primeros temas que debemos resolver”, afirmó.
El edil recordó que en gestiones anteriores se presentaron propuestas para avanzar en ese sentido, incluso con participación educativa. Según relató, durante la gestión del exintendente Luis Ojeda y posteriormente con la administración de Adrián Casadei, se acercaron proyectos para implementar sistemas de separación y reciclado con la colaboración de la Escuela Técnica local.
“Le llevamos una idea para trabajar con la escuela técnica, porque una de las bases del proceso de separación de residuos radica en tener una especie de cinta transportadora. No se resuelve solo con eso, pero era una alternativa viable. Los chicos tienen una gran capacidad inventiva, ahí está el futuro y muchas soluciones pueden surgir desde ese ámbito educativo”, explicó.
Araño recordó además experiencias observadas en otras localidades patagónicas, como Junín de los Andes, donde funcionan plantas de tratamiento que permiten separar residuos, compactar materiales reciclables y generar recursos económicos a partir de la economía circular. “Había cintas compactadoras para enfardado, espacios de trabajo sin animales sueltos y múltiples beneficios. Se comercializaban aceites reciclados, aluminio y otros materiales, generando ingresos y reduciendo el impacto ambiental”, describió.
Sin embargo, el concejal reconoció que en San Antonio Oeste las iniciativas vinculadas al reciclado atravesaron dificultades en los últimos años. “Hasta hace poco se estaba intentando retomar la idea de trabajar con recuperadores, pero en determinado momento se dejó de hacer porque no había mercado para esos materiales y lo que se juntaba volvía a tirarse a granel en el mismo lugar”, explicó.
Finalmente, Araño remarcó que la solución del problema de los residuos no depende únicamente del Estado, sino también del compromiso ciudadano. “Es un llamado a vecinos y vecinas. La responsabilidad también es nuestra. Tenemos que ser los primeros en cuidar nuestro entorno para poder exigir al Estado que cumpla con lo que tiene que cumplir”, concluyó.
Las declaraciones del concejal reavivan el debate sobre la planificación ambiental y el desarrollo sostenible en San Antonio Oeste, en un contexto marcado por nuevas oportunidades económicas que podrían redefinir el futuro productivo y turístico de la región, pero que también exigen decisiones estructurales para garantizar un crecimiento ordenado y sustentable.


