Las Grutas atraviesa por algunos días de condiciones climáticas adversas, con viento persistente que puede desalentar las clásicas jornadas de playa. Sin embargo, el principal balneario de Río Negro ofrece una amplia variedad de propuestas para seguir disfrutando de la estadía, tanto bajo techo como al aire libre pero resguardados, demostrando que el mal clima no es sinónimo de aburrimiento.
Desde opciones gastronómicas hasta paseos culturales y actividades recreativas para toda la familia, el viento patagónico se convierte en una oportunidad para descubrir otra faceta de la localidad turística.
Propuestas bajo techo y paseos alternativos
Cuando el viento suroeste se intensifica, muchos visitantes optan por trasladarse a San Antonio Oeste, donde es posible recorrer el puerto, disfrutar de los espacios gastronómicos de la zona de Los Tamariscos y visitar los históricos puestos de artesanos. A esto se suman alternativas culturales como el Museo Municipal y el Museo Casa de Jacobacci, que permiten conocer la historia y el patrimonio de la región en espacios cerrados.
En Las Grutas, las opciones también son variadas. Para el desayuno o la merienda, se destacan la casa de té Kapenke Yaten, ubicada en Piedras Coloradas, que puede complementarse con una visita a la biblioteca de barro en la playa, o El Jahuel, en el acceso a la villa balnearia, donde además se ofrece un recorrido histórico por el predio.
Para quienes buscan entretenimiento bajo techo, las salas de escape, ubicadas sobre la calle Jacobacci, se presentan como una alternativa ideal para grupos o familias, permitiendo pasar varias horas resguardados. También hay propuestas recreativas indoor como el jumping y otros espacios para descargar energía sin exponerse al viento, especialmente en la zona de la tercera bajada.
Gastronomía, naturaleza y cultura
Otra opción muy elegida en días ventosos es recorrer los locales gastronómicos. Cafeterías, casas de té y restaurantes permiten disfrutar de platos regionales, mariscos, pescados y propuestas dulces, tanto en Las Grutas como en San Antonio Oeste y el Puerto del Este.
Precisamente, el Puerto del Este aparece como una alternativa más tranquila para quienes buscan conocer otro paisaje de la zona. Allí se puede visitar la lobería, donde una numerosa colonia de lobos marinos habita el sector del mirador sur, ofreciendo un atractivo natural imperdible.
Para quienes desean una excursión diferente, las visitas a las Salinas del Gualicho, organizadas por las tres operadoras de turismo locales, permiten conocer una de las extensiones salares más grandes de la Patagonia, incluso en jornadas nubladas.
Actividades nocturnas y espectáculos
Por la noche, la oferta cultural cobra protagonismo. El Teatro de Las Grutas presenta funciones desde las 19, con obras infantiles, y a partir de las 21.30 propuestas destinadas al público adulto. La programación suele extenderse hasta la medianoche, convirtiéndose en una de las opciones más elegidas cuando el clima no acompaña para actividades al aire libre.
Además, se pueden encontrar obras teatrales en la Casa de la Cultura del Bicentenario y en el espacio cultural Les Mirones. En la Galería Antares, el Museo de la Tierra y el Mar abre sus puertas para compartir la historia de Las Grutas en un espacio cubierto.
El circo, ubicado sobre la ruta de acceso a la localidad, ofrece dos funciones diarias durante los días nublados y frescos, sumando una propuesta atractiva para grandes y chicos. A esto se suma el tradicional paseo de artesanos “Víctor Menjolou”, en la primera bajada, que continúa siendo un punto de encuentro para residentes y turistas.
El viento es parte del clima patagónico y, lejos de ser un obstáculo, puede transformarse en la excusa perfecta para descubrir otra cara de Las Grutas. Con propuestas para todos los gustos y edades, el balneario rionegrino demuestra que siempre hay algo para hacer, incluso cuando el clima no acompaña a la playa.


