El secretario de Planificación, Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de San Antonio Oeste, Cristian Berbel, confirmó que el Ejecutivo avanza en un proyecto para erradicar y trasladar el actual sitio de disposición final de residuos, ubicado cercano al predio del Parque Industrial, en el marco de un plan integral que busca ampliar el área productiva y acompañar el crecimiento que generarán nuevas inversiones en la zona.
El funcionario explicó que el trabajo comenzó el año pasado, anticipándose al impacto que producirán los proyectos vinculados al VMOS y al SESA, iniciativas que traerán aparejadas importantes inversiones pero también un incremento en la generación de residuos. “Nosotros empezamos a trabajar el año pasado porque sabíamos que estos nuevos proyectos no solo iban a traer inversiones, sino también inconvenientes con respecto a la basura, más allá del sitio de disposición final que tenemos hoy”, sostuvo Berbel.
Actualmente, el basural se encuentra lindero al predio del Parque Industrial, lo que representa una limitación para su expansión. En ese sentido, el municipio inició gestiones con el área de Parques Industriales de la provincia y logró avances significativos. En octubre y noviembre del año pasado, el Parque Industrial de San Antonio fue reconocido formalmente por la provincia, lo que permitió elaborar un proyecto de desarrollo a gran escala bajo el marco de la Ley de Parques Industriales Provinciales.
El predio cuenta con 200 hectáreas, de las cuales 30 ya fueron alquiladas a la empresa Socotherm, que se instalará para realizar el recubrimiento de los caños que serán colocados en GNL.
A partir de este avance institucional, el municipio gestionó financiamiento ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI), el cual fue aprobado a principios de este año. El proyecto contempla la ejecución integral del Parque Industrial, incluyendo infraestructura, cerramiento perimetral, accesos, cámaras de seguridad, iluminación y servicios básicos.
Además, se incorporaron estudios clave como el proyecto de impacto ambiental, el plan de erradicación del actual basural y un estudio hídrico de aguas subterráneas para determinar el estado ambiental de la zona. “Ya tenemos aprobado el financiamiento del CFI para el estudio y el proyecto. Ahora estamos trabajando con Parques Industriales de la provincia, con EDERSA, con Agua Rionegrina y con Camuzzi por el tema del gas, para completar toda la información técnica necesaria”, detalló Berbel.
En paralelo, el municipio avanzó en gestiones con Tierras Fiscales de la provincia para definir una nueva ubicación del sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos. El nuevo predio ya fue determinado: se trata de una parcela fiscal de 400 hectáreas, ubicada a 12 kilómetros del actual basural, sobre la Ruta Nacional 3 en dirección a Sierra Grande.
Para acceder al terreno será necesario establecer una servidumbre de paso sobre una propiedad privada lindera, por lo que el municipio se encuentra cerrando un convenio con el propietario. Según adelantó el funcionario, el acuerdo podría concretarse este mes de marzo.
Una vez formalizado ese trámite, se avanzará con el estudio de impacto ambiental del nuevo predio para su aprobación como sitio de disposición final de residuos y con la elaboración del proyecto ejecutivo. La intención es transformar el sistema actual en un enterramiento controlado que cumpla con todos los estándares ambientales exigidos. “Queremos utilizar el basurero como un enterramiento controlado, con todo lo que tiene que tener un sitio de disposición final de este tipo”, explicó.
El traslado del basural es una condición indispensable para avanzar con la segunda etapa de ampliación del Parque Industrial. Si bien en una primera fase se trabajará sobre 95 hectáreas —hasta el sector donde hoy se encuentra el ingreso al basural— el proyecto global contempla el desarrollo total de las 200 hectáreas, dividido en tres etapas. “Si queremos pasar a la segunda etapa, tenemos que erradicar el sitio de disposición actual y trasladarlo al nuevo. Va todo de la mano”, enfatizó Berbel.
El crecimiento sostenido de San Antonio y la llegada de nuevas inversiones obligaron al municipio a replantear la planificación territorial. En ese contexto, la erradicación del basural no solo permitirá expandir el área industrial, sino que también impactará en otro proyecto estratégico: el desarrollo del nuevo aeropuerto.
Uno de los inconvenientes actuales es la cercanía del basural con la pista de aterrizaje, situación que incrementa el riesgo por la presencia de aves. El traslado del sitio de disposición final contribuirá a resolver esa problemática y facilitará la concreción de la obra aeroportuaria. “Resolver el tema del sitio de disposición actual nos va a permitir desarrollar el aeropuerto nuevo para toda la zona. Son muchas inversiones las que hay que hacer”, señaló el funcionario.
Berbel reconoció que los plazos dependen de los avances técnicos y administrativos que lleva adelante la provincia, por lo que evitó dar fechas concretas. “Si te doy fechas te estaría mintiendo, porque sé que están trabajando y terminando los proyectos”, afirmó.
Indicó que el intendente Casadei, se encuentra gestionando fondos externos para concretar las obras, tanto a través del CFI como mediante aportes de empresas vinculadas a los desarrollos energéticos e industriales que se instalarán en la región.
La reubicación del basural, la expansión del Parque Industrial y la futura obra aeroportuaria forman parte de una estrategia integral que apunta a ordenar el crecimiento urbano, garantizar estándares ambientales adecuados y generar las condiciones de infraestructura necesarias para sostener el proceso de inversiones que atraviesa San Antonio Este.


