El prestador de servicios náuticos del Puerto San Antonio Este, Agustín Sánchez, realizó un balance de la actual temporada turística, que calificó como “especial” debido a la menor cantidad de visitantes, aunque destacó la buena respuesta de quienes participan en las actividades recreativas y el impacto positivo del boca a boca en la promoción del destino.
Sánchez explicó que el movimiento turístico no alcanzó los niveles habituales y que el sector trabaja para sostener la actividad frente a un contexto desafiante. “Es una temporada especial, había quedado con poco y estamos intentando buscarle la vuelta para poder trabajar”, señaló.
En ese sentido, remarcó que gran parte del público llega por recomendaciones de otros visitantes. “Tenemos la suerte de que el 90 por ciento de la gente que nos visita llega por el boca a boca. La calidad del servicio y la experiencia que vive la gente hace que nos recomienden, y eso nos permite seguir trabajando”, sostuvo.
De todas formas, reconoció que la afluencia general de turistas se mantiene por debajo de lo habitual. Según estimaciones del prestador, el nivel de actividad ronda el 50 por ciento en comparación con una temporada considerada normal. “Nos está costando llegar a una temporada normal en cantidad de visitantes. Está complicado, pero igualmente ponemos toda nuestra energía para que quienes vienen sean bien atendidos”, indicó.
A pesar de la merma en el flujo turístico, Sánchez destacó que el ritmo de trabajo actual permite brindar un servicio más personalizado. “Estamos un poco más tranquilos este mes, lo que nos permite atender mucho mejor a la gente que si fuera un verano explotado de visitantes. La repercusión es buena y la gente se va feliz, lo que nos motiva a seguir con las actividades”, expresó.
Uno de los atractivos que suma valor a las excursiones es la presencia de embarcaciones en el puerto, que genera interés entre los visitantes. Según explicó, la llegada de los barcos permite ofrecer información sobre su procedencia y funcionamiento, lo que se transforma en un agregado diferencial para quienes realizan las salidas náuticas. “Cuando los barcos están en el puerto, la gente los observa, saca fotos y se interesa por conocer su historia. Eso es un plus que tiene la excursión”, detalló.
En cuanto a la oferta, el prestador señaló que se han impulsado promociones con el objetivo de atraer visitantes. Entre ellas, mencionó excursiones con valores que parten desde los 40 mil pesos, mientras que las opciones más completas alcanzan los 80 mil pesos. Sin embargo, reconoció que la demanda no tuvo el crecimiento esperado. “Pensé que con promociones de ese tipo se iba a desbordar de gente, pero seguimos trabajando casi con normalidad, sin grandes picos de actividad”, afirmó.
Durante enero, se registraron algunos fines de semana con mayor movimiento, aunque no lograron sostener un crecimiento continuo. “Hubo uno o dos días en los que parecía que la temporada arrancaba, con mucha circulación de gente, pero después volvió a bajar”, explicó.
Sánchez también mencionó que las condiciones naturales propias de la zona influyen en la actividad turística. Las mareas y el viento determinan en gran medida la dinámica de las excursiones y el disfrute de determinadas playas. “Hay playas que son muy buscadas, pero dependen de la marea. Si la marea baja coincide con el mediodía, esos días no son los mejores para disfrutarlas”, comentó.
Además, señaló que el clima se convirtió en un factor determinante en la planificación de los turistas. “La gente mira mucho el pronóstico antes de venir y eso también nos complica. Cuando se anuncian vientos o cambios en el tiempo, muchos postergan o cancelan su visita”, indicó.
Más allá de las dificultades, el prestador resaltó la variedad de propuestas que ofrece el Puerto del Este para quienes deciden visitarlo. Entre ellas se encuentran excursiones de navegación, kayak, stand up paddle, snorkeling y avistaje de fauna marina, especialmente lobos marinos. “Tenemos todo para que la gente pueda pasar un lindo día, disfrutar del mar y de las actividades al aire libre”, afirmó.
Asimismo, destacó que el puerto cuenta con servicios gastronómicos y espacios de descanso que complementan la experiencia turística. “Hay muy buena gastronomía, restaurantes abiertos todo el año y paradores que permiten disfrutar del lugar durante toda la jornada. Siempre hablamos del puerto como una península para venir a pasar el día, no es necesario estar todo el tiempo embarcado”, explicó.
Actualmente, las excursiones se programan de acuerdo con las condiciones climáticas y del mar. Sánchez señaló que una de las salidas previstas se realiza a las 17 horas, ya que durante la mañana el viento puede dificultar la navegación. Además, explicó que quienes contratan las excursiones pueden acceder a otras actividades mientras esperan el horario de embarque, lo que amplía las opciones recreativas.
Finalmente, el prestador reafirmó el compromiso del sector con el desarrollo turístico del Puerto del Este y su importancia para la región. “El puerto es un lugar clave y tiene un gran potencial. Nosotros seguimos apostando a que cada visitante tenga una buena experiencia y quiera volver”, concluyó.


