La Escuela Municipal de Salvamento de San Antonio Oeste participó de una exigente competencia nacional: las pruebas se realizaron en dos escenarios diferentes, piscina y mar. “El sábado competimos en piscina y el domingo en mar y arena. Fue duro por las condiciones climáticas propias de esta época del año, pero por suerte el domingo nos tocó un excelente día”, explicó Mauro Scalesa, referente de la institución local.
La jornada del domingo sorprendió a competidores y público con un hecho excepcional. “Estábamos en la zona donde se avistan las ballenas y tuvimos que detener la competencia porque una de ellas se acercó a las boyas que utilizábamos como referencia. En una de las imágenes se nos ve al lado del animal. Estaba a 150 metros, muy cerca del sector de pruebas. Por suerte se alejó y pudimos continuar normalmente”, relató Scalesa.
El entrenador destacó además que este tipo de experiencias impacta especialmente en quienes nunca habían visto ballenas en vivo. “Para muchos chicos fue la primera vez que las vieron tan cerca. El escenario fue realmente impresionante”, dijo.
La Escuela Municipal de Salvamento trabaja con menores desde los 12 años, apuntando a formar nuevas generaciones de deportistas. “Este es un deporte que se puede practicar desde los 12 años hasta que el cuerpo te lo permita. Las categorías van de cinco en cinco años y la más fuerte es la Open, entre 20 y 30 años. Después están los juveniles, desde los 16, y los menores, que es donde apuntamos nosotros. Hay 40 clubes en el torneo y todos tratamos de incentivar a los chicos, que son el futuro y el semillero del deporte”, señaló.
Sin embargo, Scalesa reconoció que no siempre es sencillo lograr que los menores compitan por cuestiones logísticas y económicas. “Nosotros tenemos muchos chicos en la escuela, pero después la cantidad que viaja se achica. Los traslados son largos, los padres deben autorizar y acompañar, y no todos pueden enviar a sus hijos a Rosario o Buenos Aires. Por ejemplo, Viedma llevó más de 30 menores porque alquilaron un colectivo. Nosotros muchas veces tenemos que viajar en vehículos particulares. El 95% de los gastos los costeamos nosotros y el otro 5% con rifas, bingos o sorteos con premios donados por comerciantes. Son las familias las que se ponen al hombro todo este emprendimiento”, explicó.
Buenos resultados y una ventaja competitiva
En cuanto al desempeño deportivo, Scalesa subrayó que más allá de los podios lo importante es mejorar los tiempos personales. “Los resultados fueron buenos: obtuvimos medallas de oro en varias categorías, como 90 sprints, banderas y piscina. Pero más allá del podio, lo importante es que cada nadador baje sus tiempos. Eso es lo que marca el progreso”, expresó.
El entrenador remarcó que la Escuela de San Antonio Oeste tiene una ventaja frente a otros clubes del país. “Somos uno de los pocos clubes de Argentina que podemos entrenar en todos los escenarios. Un club de Capital Federal no puede entrenar en mar; nosotros sí, todos los fines de semana. Eso hace que nuestros chicos estén adaptados al mar y que seamos privilegiados cuando hay pruebas outdoor. Córdoba, La Plata o Rosario no tienen mar, entonces se les dificulta después la prueba de mar”, sostuvo.
El torneo reunió a 150 participantes, una cifra significativa teniendo en cuenta las distancias. “Este fue el torneo más lejano para muchos competidores: está a 1.500 kilómetros de Capital Federal, Buenos Aires, La Plata y Rosario. La gente debe viajar en avión o tomarse dos días en auto, y además transportar materiales como tablas o kayaks. En el anterior torneo, en Mar del Plata, fueron 350 competidores, el doble”, detalló.
Scalesa también explicó por qué San Antonio Oeste no organiza con frecuencia competencias de esta magnitud. “Así como tenemos cosas buenas, también tenemos dificultades. El tema del mar es uno: acá sube y baja la marea y nos cambia el escenario, no nos permite ser objetivos con las distancias. Además, estas competencias duran hasta diez horas, de ocho de la mañana a seis de la tarde, y en ese tiempo la marea cambia. También está el tema del aeropuerto: en Madryn (Chubut) tienen aeropuerto y eso permite que los competidores viajen en avión. Nosotros no tenemos esa facilidad, lo que encarece ir hasta Viedma y luego trasladarse”, explicó.
Próximos desafíos
Para lo que resta del año, la Escuela Municipal de Salvamento tiene dos competencias por delante. “Este mes está el Sudamericano en Chile, al que veremos quiénes pueden ir según sus posibilidades económicas. Y la última fecha es en noviembre en Buenos Aires, seguramente en el CENARD, aunque también se evalúan Parque Roca o Parque Avellaneda”, adelantó Scalesa, quien además integra la comisión directiva de la Federación Argentina de Salvamento Acuático (FASA).
Finalmente, el entrenador agradeció a la comunidad y pidió apoyo para las actividades de recaudación. “Es fundamental la ayuda para poder juntar el dinero y estar en las dos competencias que quedan. Las familias hacen un gran esfuerzo y cualquier colaboración es bienvenida”, concluyó.


