Juan Bautista Ortiz, secretario adjunto del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) en Río Negro, se refirió a la situación de empresas pesqueras en las localidades de San Antonio y Sierra Grande, especialmente aquellas dedicadas al procesamiento. Ortiz abordó los rumores y preocupaciones que circulan respecto al futuro de Harinas SAO.
En San Antonio, una de las empresas bajo la lupa es Harina San Antonio, que opera desde hace varios años en el parque industrial de la localidad y emplea a alrededor de 12 personas. Recientemente, se especuló sobre un posible cierre de la empresa debido a dificultades económicas y financieras, principalmente relacionadas con los altos costos de la energía. Sin embargo, Ortiz aclaró que, tras conversar con el titular de la empresa, Mario Domenech, se confirmó que no hay intenciones de cerrar. «Están tratando de buscar la manera de poder continuar», afirmó el dirigente sindical, quien destacó que la empresa sigue operando, aunque con una producción reducida debido a la escasez de residuos para procesar.
Por otro lado, en Sierra Grande, la empresa RV Racing también ha sido objeto de rumores. A fines del año pasado, la compañía enfrentó un conflicto laboral relacionado con la recomposición salarial, lo que llevó a la licencia temporal de algunos trabajadores. No obstante, Ortiz aseguró que la situación se ha normalizado y que la empresa ha reincorporado a la totalidad de sus 65 empleados. Actualmente, RV Racing se dedica al procesamiento de truchas y al pelado de langostino, actividades que han permitido mantener la producción y el empleo en la zona.
Respecto a la trucha, Ortiz explicó que el producto llega desde la zona de Bariloche en camiones, con tres entregas semanales (lunes, miércoles y viernes), y se procesa en Sierra Grande (también en Perla del Este en SAE). Cada trabajador puede llegar a procesar hasta 800 kg en una jornada de 8 horas, aunque la producción depende de la disponibilidad del recurso. Además, destacó que la trucha proviene de criaderos de acuicultura, con ejemplares que pesan entre 2 y 3 kg, y que esta actividad podría expandirse en el futuro si se logran las inversiones y estudios necesarios.
Finalmente, Ortiz mencionó que la empresa Río Salado, otra importante firma del sector, se encuentra actualmente paralizada, lo que sigue generando incertidumbre entre los trabajadores.
En un contexto de desafíos económicos y laborales, Ortiz subrayó la importancia de la capacitación y la seriedad en el procesamiento para garantizar la continuidad de estas empresas, que son vitales para las comunidades de San Antonio y Sierra Grande.