“Hoy no podemos confirmar que tenemos una merma de fauna marina”

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-Imagen archivo




Así lo comentó la bióloga Magdalena Arias, a Parte del Aire, luego que se conociera un informe de Greenpeace que afirma una notable disminución de cetáceos en la zona del mar argentino

“Si uno ve el artículo, lo observa detenidamente, menciona específicamente sobre las exploraciones sísmicas que se estuvieron haciendo con bombardeos sonoros” agregó que le llama la atención que la fotografía que utilizaron para ilustrar la nota es de un avistaje en nuestro golfo “en realidad es una temática especial el informe, tiene que ver con el impacto sonoro”

“Básicamente trata de la exploración sísmica el informe de Greenpeace, es manifestar para evitar que se continúe haciendo y de que se trata esa acción, son barcos que van mapeando al fondo del mar, buscan fuentes de hidrocarburos y utilizan enormes embarcaciones para hacerlo” indicó.

“El hecho es que las grandes empresas de energía van detrás del petróleo y esas compañías que hacen un negocio gigante, utilizan los barcos especiales que van rastreando la plataforma emitiendo un sonido muy fuerte que atraviesa el fondo marino y obviamente las ballenas, como los delfines, que se comunican en el mar y que también lo hacen de manera acústica y el sonido de estas explosiones tienen efectos adversos sobre los cetáceos” sostuvo Arias.

“Lamentablemente ese sonido tiene un efecto temporal o permanente sobre ballenas y delfines, por ello pueden tener un drástico cambio en su comportamiento, las afecta muchísimo” añadió además “hoy no podemos decir que tenemos merma en la fauna marina y por suerte hoy aún tenemos varias especies de ballenas que transitan incluso por la bahía San Antonio y que estas prospecciones sísmicas aparentemente aún no las afectaron”.

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El informe de Greenpeace

Muerte por ahogamiento, lesiones masivas, varamientos en las costas, disminución en los avistamientos de poblaciones, ausencia de grupos de cópula y de madres con crías, son apenas algunas de las consecuencias que, según información recopilada por Greenpeace, sufren los cetáceos en el Mar Argentino por los efectos de la exploración sísmica de petróleo.

El reporte publicado por la organización ambientalista, , Impacto de la exploración sísmica sobre los cetáceos en el Mar Argentinoy el informe sobre los Impactos de las prospecciones sísmicas en el área del Golfo San Jorge realizado por César Augusto Gribaudo del Museo Educativo Patagónico en exclusiva para Greenpeace evidencian el estado de vulneración de los cetáceos ante la amenaza de los bombardeos acusticos por la industria de hidrocarburos.

“La biodiversidad del Mar Argentino quedó más desamparada que nunca. Según la investigación, esta actividad representa graves impactos para la fauna, lo cual ha causado una disminución estrepitosa en los avistamientos de ballenas en sus hábitats naturales. Sin embargo, a fines del año pasado se otorgaron permisos a la industria petrolera para bombardear casi toda la plataforma continental hasta el año 2025, (1 millón de km2 de la superficie marina para exploración sísmica),” afirmó Luisina Vueso, Coordinadora de la campaña por la protección del Mar Argentino de Greenpeace.

El estudio sobre el caso del Golfo de San Jorge, lugar que comparten las provincias de Santa Cruz y Chubut, mostró que en esta área, durante el tiempo de actividad sísmica, hubo una caída significante de los avistamientos de cetáceos en sus hábitats naturales. Además, en uno de los periodos hubo una reducción drástica de los grupos de cópula y de las madres con cría, desapareciendo completamente de la zona. Más específicamente, el informe hace referencia a la fase de prospección y posteriores donde en el año 2008, se observaron 173 ballenas en el golfo, sin embargo al año siguiente, luego de la operación sísmica, se registraron 92 y en el 2010 apenas 46.

Según Greenpeace, la exploración sísimica genera bombardeos acústicos constantes, tan potentes como el despegue de de un cohete espacial, (el impacto cubre un área de más de 300,000 km2). Estos estruendos provocan afecciones en el sistema físico y conductual de los cetáceos. Desde lo conductual, las consecuencias pueden ser estrés, cambios en las vocalizaciones, desplazamiento de hábitats importantes para apareamiento o de alimentación por evitación del ruido. Asimismo, en términos físicos, pueden sufrir lesiones masivas, muerte por ahogamiento y varamiento.

De hecho, la potencia del ruido puede provocar discapacidad auditiva. Del 36-57% de los delfines o ballenas dentadas encontrados varados o enmallados tienen una pérdida auditiva profunda.

“El hecho de que la exploración sísmica representa el segundo mayor contribuyente de ruido subacuático generado por el hombre, solo detrás de las explosiones militares, incluidas las nucleares, es motivo suficiente para que el gobierno frene el avance de esta actividad sobre el Mar Argentino, abandone las operaciones hidrocarburíferas y priorice una transición a energías limpias» , sostuvo Vueso.

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