La Comisaría 29° de Las Grutas intervino durante el fin de semana en dos hechos delictivos vinculados a delitos de hurto, uno de ellos agravado y otro en flagrancia, ocurridos en distintos sectores de la localidad balnearia.
El primer episodio se registró el sábado 17 de enero, alrededor de las 18:45 horas, cuando un vecino radicó una denuncia por hurto agravado. Según consta en la presentación policial, el damnificado manifestó que cerca de las 16 horas había estacionado su vehículo particular en la intersección de las calles Pomon, entre Bariloche y Cipolletti. En ese momento se le acercó un hombre, vestido con remera azul, gorra negra y pantalón oscuro, quien presentaba dificultades para caminar, solicitándole dinero o comida a cambio de lavar el automóvil. Ante la negativa del propietario, el sujeto se retiró del lugar.
Alrededor de las 18 horas, el denunciante regresó a su vehículo y advirtió que una de las puertas traseras, del lado derecho, se encontraba abierta, constatando posteriormente la sustracción de elementos de su propiedad. Más tarde, el propio damnificado informó al personal policial que había observado al presunto autor del hecho en la calle Bresciano, entre Cipolletti y Bariloche. Personal de prevención se dirigió al lugar e identificó a un ciudadano que vestía con las mismas características físicas y de vestimenta aportadas en la denuncia. El hecho fue puesto en conocimiento del fiscal de turno de Viedma, quien impartió las directivas correspondientes para continuar con las actuaciones.
El segundo hecho ocurrió el domingo 18 de enero, cerca de las 9 de la mañana, y fue caratulado como hurto en flagrancia. En este caso, un ciudadano denunció que mientras se encontraba en el sector de la playa, a la altura de la séptima bajada, un hombre le sustrajo un teléfono celular marca Motorola G85. El denunciante aportó una descripción detallada del presunto autor: camisa blanca, pantalón azul, gorra gris, aproximadamente 1,60 metros de estatura, tez morena y contextura delgada, quien luego se habría dirigido hacia el sector conocido como “los pulperos”.
A partir de esta información, una comisión policial inició un recorrido preventivo por la zona y, en un cañadón ubicado al inicio de un barrio, observó a una persona escondida entre los arbustos, cuyas características coincidían con las descriptas. Tras proceder a su identificación, se constató que se trataba de un hombre en situación de calle, a quien, durante el cacheo preventivo, se le halló en la parte delantera de la cintura, sujetado con el pantalón, el teléfono celular Motorola G85 denunciado como sustraído.
Desde la unidad policial indicaron que ambos hechos continúan bajo investigación, con intervención de la Justicia, y recordaron la importancia de realizar denuncias inmediatas ante cualquier situación sospechosa para facilitar la labor preventiva y judicial.


