El subsecretario de Pesca de Río Negro, Gustavo Gualtieri, se refirió a la situación actual de la actividad pesquera en el Golfo San Matías y en particular en San Antonio Oeste, principal epicentro del arco pesquero provincial. El funcionario explicó que en los últimos días se registró una alerta por la aparición de ejemplares de langostino de menor tamaño, aunque la situación se revirtió rápidamente y no fue necesario implementar una veda.
Según detalló, durante la semana pasada los muestreos realizados en los desembarques evidenciaron una reducción en el tamaño de los langostinos capturados. “Habían disminuido en su tamaño, ya no eran del tamaño L1 o L2 como venía ocurriendo al inicio de la temporada”, señaló. Esta situación generó preocupación, ya que la presencia de ejemplares juveniles puede indicar una presión excesiva sobre el recurso.
Sin embargo, el monitoreo permanente permitió advertir que la situación comenzó a mejorar en pocos días. “Después del fin de semana empezaron a aparecer nuevamente individuos más grandes y el porcentaje de ejemplares chicos bajó mucho”, explicó el subsecretario. En ese sentido, indicó que si bien el área de Pesca mantiene una vigilancia constante, por el momento no fue necesario avanzar con una veda.
Gualtieri destacó que el seguimiento del recurso se realiza a partir de muestreos sistemáticos en los desembarques. En el caso del langostino, estos controles se realizan principalmente sobre la flota artesanal, que actualmente es la que desarrolla la mayor parte de la actividad. “Cada vez que salen las embarcaciones se toman muestras para verificar el porcentaje de cada tamaño de langostino”, explicó el funcionario. En la zona operan alrededor de 40 lanchas artesanales, aunque no todas salen a pescar al mismo tiempo debido a factores comerciales.
Uno de los aspectos que influye en la dinámica de la actividad es la demanda del mercado. Cuando el tamaño del langostino disminuye, los compradores suelen rechazar el producto, lo que genera automáticamente una reducción en el esfuerzo pesquero. “Cuando empezó a aparecer langostino más chico, muchos compradores no lo querían, entonces las lanchas dejaron de salir. De alguna manera el sistema se regula solo y eso también le da tiempo al recurso para crecer”, explicó.
Predominio de la pesca artesanal
En la actualidad, la captura de langostino en el golfo está mayormente en manos de la flota artesanal. Según indicó Gualtieri, los barcos industriales prácticamente dejaron de operar sobre esta especie cuando comenzó a disminuir el tamaño del recurso.
Uno de los barcos que participaba en la pesquería era el Huafeng, que actualmente se encuentra abocado a la captura de merluza. En ese contexto, la participación industrial en el total de capturas cayó considerablemente. “Cuando los industriales dejaron de pescar, estaban representando cerca del 18% de la captura total. Hoy estimamos que el 90% del langostino lo captura la flota artesanal y el 10% restante la industrial”, indicó.
Además de las lanchas, también operan tres embarcaciones artesanales con sistema de pernocta, que salen ocasionalmente a pescar.
Otro de los puntos que mencionó el subsecretario es el destino del langostino capturado en la provincia. Aproximadamente la mitad del producto se procesa en plantas de Río Negro, mientras que el resto se envía a otras provincias. “Alrededor del 50% se procesa en la provincia y el otro 50% pasa por la terminal pesquera artesanal, se le coloca hielo y se envía entero a plantas de la provincia de Buenos Aires o de Chubut para su procesamiento”, explicó.
Esta situación, según reconoció, está relacionada con un déficit estructural en la infraestructura industrial local. Actualmente la provincia cuenta con pocas plantas con habilitación sanitaria para exportar a mercados internacionales. “Tenemos un problema con la falta de plantas habilitadas por SENASA para exportar a destinos como la Comunidad Europea, Estados Unidos o Chile, que son mercados importantes para este producto”, señaló.
Desde la subsecretaría se trabaja junto al Ministerio de Producción para mejorar esa situación. El objetivo es incentivar inversiones que permitan que una mayor proporción del recurso se procese dentro del territorio provincial.


