Las Grutas ¿Por qué es ideal para el buceo adaptado?

sao
- foto archivo



El instructor de buceo Bruno Pellitta explica que el lugar, ubicado en Las Grutas, en la provincia de Río Negro, presenta las condiciones óptimas para esta práctica por tener aguas calmas.


El buceo adaptado es una adaptación de la actividad a aquellas personas que quieran practicarlo sin importar su condición, pueden tener algún tipo de discapacidad motriz, cognitiva o de los sentidos.

Para ello se buscan herramientas para que las personas que quieran practicarlo lo puedan hacer de la mejor manera, porque el agua es terapéutica y la ingravidez del buceo mucho más.

Uno de los lugares elegidos para la práctica en aguas abiertas es el Golfo San Matías, ubicado en Las Grutas en la provincia de Río Negro.

Este rincón en la Patagonia argentina presenta las condiciones óptimas para bucear por contar con aguas calmas, justamente por encontrarse en un golfo, lo que provee de protección contra el viento y el oleaje.

Solamente con el hecho de planificar el horario en cuanto a las mareas y con un pronóstico actualizado se pueden tener días de buceo con óptimas condiciones, sumando a que la temperatura de sus aguas aumenta considerablemente en los meses de verano, y por eso se elige a Las Grutas como destino.

¿Qué requisitos se precisan para bucear?

Los requisitos de chequeo médico, son los mismos que en toda actividad de tipo outdoor con un leve esfuerzo físico (dado que no es un deporte de alto impacto) haciendo especial hincapié en las condiciones cardiovasculares, en los oídos y en los senos nasales y/o alguna cirugía muy particular (como alguna hernia reciente), hoy también se suma la problemática del covid.

¿Cualquier persona con discapacidad puede bucear?

Bruno Pellitta, instructor de buceo adaptado, explicó a Diversidad que desde el punto de vista práctico las discapacidades más «accesibles» -desde su experiencia- son las de tipo cognitivo, siempre teniendo en cuenta los tiempos de cada persona (como es el caso del Síndrome de Down) y aquellas motoras.

En este último caso, hay que tener en cuenta que muchas veces se necesita más de un asistente en el agua y accesorios, como manoplas con membranas interdactilares para que puedan usar sus brazos en la propulsión (ya que en el buceo convencional nos propulsamos únicamente con las piernas).

En cuanto a las discapacidades de tipo sensorial (como pueden ser personas ciegas o sordas), la adaptación tiene más que ver con la comunicación, establecer un sistema fácil de entender afuera del agua para aplicarlo fácil cuando estamos buceando.

Por otra parte, Pellitta explica que respecto a las dificultades, «por ahí la parálisis cerebral es una de las más complejas porque muchas veces viene acompañada de un nivel de discapacidad cognitiva, sumando a alguna discapacidad motora». «En estos casos el entrenamiento en pileta suele ser más largo en el tiempo para llegar en condiciones seguras a las aguas abiertas», precisa.

¿Por qué el buceo es inclusivo?

Para Pellitta, «el buceo tiene muchas características que lo hacen inclusivo».

En primer lugar, es una actividad no competitiva y por otro lado la ingravidez que se genera en el agua hace que la elasticidad y la coordinación muscular aumenten de forma exponencial, haciendo de quienes lo practiquen deportistas más empáticos.

«Al estar sumergidos completamente en un medio no habitual, el agua nos iguala y esto hace que el trabajo en equipo y la autoestima (personal como grupal) se vea aumentada», destacó. (fuente Cadena 3)

QUÉ TE GENERA ESTA NOTICIA



Artículo anteriorResultados del concurso para bautizar diez ballenas Franca Austral
Artículo siguiente“Seguramente tendremos la misma coyuntura compleja para la temporada 2023”