Lo que hasta hace algunos años era una postal habitual de fines de febrero o incluso de principios de marzo, hoy se adelanta de manera significativa. En Las Grutas, los comercios de indumentaria comenzaron con las liquidaciones de la temporada de verano a inicios de febrero, un fenómeno que responde directamente a la merma en las ventas y a la menor cantidad de visitantes registrados en lo que va del período estival.
En la peatonal y en distintos puntos comerciales de la villa balnearia ya se observan vidrieras con carteles de “50% off”, promociones de “2×1” y fuertes descuentos abonando en efectivo. La necesidad de rotar mercadería y reducir el stock de prendas estivales llevó a muchos comerciantes a tomar una decisión que, en condiciones normales, no se habría dado tan temprano.
Según explicaron desde el sector, este año las liquidaciones se adelantaron casi un mes respecto de lo habitual. Tradicionalmente, las rebajas comenzaban hacia fines de febrero o en marzo, una vez atravesado el pico fuerte de la temporada. Sin embargo, la baja en el consumo y un flujo turístico menor al esperado aceleraron los tiempos. A casi dos meses del inicio del verano, gran parte de la mercadería no tuvo la salida prevista.
“Para esta época no es normal tener la liquidación de verano. Vos imaginate que en una semana y media es feriado de Carnaval y si no aprovechamos esta y la otra semana para vender, después va a ser muy difícil por la caída en la afluencia de visitantes”, explicó la dueña de un reconocido local de ropa de la peatonal grutense, en diálogo con este medio.
La comerciante detalló además que el comportamiento de las ventas fue irregular desde el inicio de la temporada. “Tuvimos un diciembre regular, a fin de año e inicios de enero se vendió dentro de todo y ahora empieza a estar muy tranquilo. No es normal para esta fecha que las ventas caigan tanto. Esperamos, como te decía, que tengamos un repunte la semana que viene”, señaló, con la mirada puesta en el próximo fin de semana largo.
Desde otro comercio de indumentaria, una empleada aportó una lectura similar y explicó la lógica detrás de las ofertas agresivas. “Si vos en diciembre o a principios de enero no te compraste alguna prenda, como una bikini o una malla, es porque no te hacía falta. Entonces, para que podamos venderlo, tenemos que empezar a sacar ofertas. De esta manera logramos al menos reducir la cantidad de prendas que nos quedan en stock. Hay otros comercios que ni siquiera consiguen sacarse todo de encima”, sostuvo en el programa radial «Verano 2026» de la 91.5 FMHOY.
Las promociones son variadas y apuntan a distintos perfiles de consumidores. En algunos locales, absolutamente todas las prendas se ofrecen con un 50% de descuento pagando en efectivo, mientras que otros optaron por rebajas más selectivas, con reducciones de entre 10.000 y 20.000 pesos en determinados productos. La estrategia, coinciden, es atraer al cliente con precios visibles y tentadores.
También ganaron protagonismo los combos armados, pensados para direccionar la venta hacia artículos que más cuesta colocar. Por ejemplo, hay comercios que ofrecen conjuntos de remera lisa y bermuda de jean por valores que oscilan entre los 30.000, 40.000 y 50.000 pesos, dependiendo de la marca y de si incluyen algún accesorio adicional para hacer más atractiva la propuesta.
Un denominador común en todos los locales consultados es el descuento por pago en efectivo. Si bien se trata de una práctica extendida a otros rubros, en el sector de indumentaria los descuentos pueden llegar hasta el 30%, especialmente cuando se combinan con otras promociones vigentes.
Más allá de las ofertas, el balance general no es alentador. Muchos comerciantes reconocen que el movimiento es menor al esperado y que, aunque enero suele ser históricamente el mes que permite “hacer colchón” para sostener el resto de la temporada, este año los números no acompañaron. “Las ventas no siempre son las mejores en diciembre o febrero. Históricamente hemos tenido buenas ventas en enero que nos dan un respaldo para sobrellevar la temporada y muy posiblemente llegar al final de la misma, pero a este ritmo cerraremos antes del fin del verano”, manifestó otro responsable del rubro en el medio radial.
El adelantamiento de las liquidaciones se convierte así en un claro indicador del complejo contexto económico que atraviesa el sector comercial en Las Grutas, donde la expectativa ahora está puesta en los próximos fines de semana y en el feriado de Carnaval, con la esperanza de un repunte que permita aliviar una temporada que, hasta el momento, viene siendo más floja de lo previsto.


