La localidad de Sierra Grande y su villa balnearia, Playas Doradas, atraviesan uno de los momentos más destacados de su historia reciente en materia turística. Con niveles de ocupación que rozan el lleno total durante el fin de semana largo de Carnaval y reservas prácticamente agotadas para la próxima Fiesta Nacional, el destino consolida un crecimiento sostenido que combina promoción estratégica, condiciones climáticas favorables y un contexto económico impulsado por el desarrollo energético en la región.
Durante la tarde del miércoles comenzó el armado del escenario mayor para la Fiesta Nacional de Playas Doradas, un evento que ya genera enorme expectativa entre vecinos, turistas y organizadores. “Es impresionante el movimiento que se ve”, señalaron desde el municipio tras recorrer el predio donde también, en jornadas previas, se realizaron tareas de nivelación del suelo para acondicionar el espacio que recibirá a miles de personas los días 20, 21 y 22 de febrero.
En paralelo, los indicadores turísticos reflejan cifras históricas. Para el fin de semana de Carnaval la ocupación alcanzó el 95%, mientras que para las tres jornadas centrales de la Fiesta Nacional el nivel de reservas ya es prácticamente del 100%. Desde la Subsecretaría de Turismo confirmaron que no solo los alojamientos formales se encuentran colmados, sino también los sectores de camping —con ocupación plena— y los espacios destinados a feriantes y reventas, que ya superan el 95%.
La subsecretaria de Comunicación, Modernización y Diseño Estratégico, Marcia Vélez, trazó un balance sumamente positivo del desarrollo de la temporada estival. Explicó que el crecimiento fue progresivo desde el inicio del año. “En la primera quincena de enero comenzamos con una ocupación del 56% y, tras un trabajo muy fuerte en promoción, llegamos a la segunda quincena al 85%”, detalló.
El punto máximo se registró durante el reciente fin de semana largo, cuando el balneario llegó al 95% de ocupación. Este escenario funciona como antesala ideal para la Fiesta Nacional, que promete convocar a un público diverso con una grilla pensada para distintos rangos etarios. Entre los artistas confirmados figuran Nico Mattioli, Destino San Javier y Ulises Bueno.
“Se trató de igualar lo que fue la fiesta del año pasado, jugando con la franja etaria. A Playas Doradas asisten muchas familias por la tranquilidad que ofrece”, explicó Vélez, quien además destacó propuestas adicionales como el sector preferencial y el sorteo de un terreno entre quienes adquieran el bono de la fiesta.
El buen clima fue otro factor determinante. Desde el municipio señalaron que febrero mostró una mejora significativa en las condiciones meteorológicas, con días más estables y temperaturas agradables que favorecieron la permanencia en la playa. “El clima acompañó muchísimo y eso ayuda bastante al turismo”, remarcaron, al tiempo que destacaron que la afluencia fue creciendo de manera sostenida en las últimas semanas.
El movimiento no solo se percibe en la zona costera. En la localidad de Sierra Grande el impacto también es evidente. El flujo constante de trabajadores vinculados a los proyectos energéticos, como el oleoducto y las iniciativas relacionadas con el GNL, generó una dinámica económica que trasciende la temporada estival. Según explicó Vélez, “Sierra estuvo durante años muy golpeada. La llegada del oleoducto fue un movimiento muy significativo; hoy te das una vuelta por la playa y ves que los trabajadores, luego de cumplir sus tareas, van a disfrutar del día”.
Este nuevo protagonismo industrial permitió reactivar sectores comerciales que durante años habían permanecido estancados. “Si salís al centro notas ese movimiento que antes no había. Sirvió para reactivar la economía local; el vecino que estaba esperando un trabajo ha podido ingresar en las empresas y eso se ve reflejado en los comercios”, sostuvo la funcionaria.
En ese contexto, la ocupación hotelera en Sierra Grande se mantiene elevada incluso fuera del pico estival, rompiendo con la histórica estacionalidad que caracterizaba a la zona. El fenómeno turístico ya no se limita exclusivamente a enero y febrero, sino que encuentra respaldo en una actividad económica más diversificada.
Otro de los aspectos destacados es la participación de artistas locales y regionales en la Fiesta Nacional. Desde la apertura de la convocatoria, el municipio mantuvo reuniones con músicos interesados en formar parte de la grilla. “Escuchamos a los artistas y ellos también escucharon la propuesta de la municipalidad. Se conformó una programación que incluye a quienes ya participaron el año pasado y a nuevas propuestas”, indicaron.
La experiencia previa dejó momentos memorables, como cuando una banda local compartió escenario con un artista de renombre durante la edición pasada, generando un fuerte reconocimiento para los talentos de la región. “Es algo maravilloso y nos llena de orgullo poder brindarles esa posibilidad”, subrayaron.
Las expectativas son altas. Desde el municipio recomiendan no viajar sin reserva confirmada, ya que la disponibilidad de alojamiento es prácticamente nula para los días centrales del evento. El movimiento en la terminal y en los accesos al balneario ya anticipa un fin de semana multitudinario, con un flujo constante de colectivos, turistas y trabajadores que, tras finalizar su jornada laboral en sectores como Punta Perdices y áreas industriales cercanas, se acercan a disfrutar de la playa.
El balance general es de satisfacción y optimismo. “Estamos orgullosos de que nos sigan eligiendo para disfrutar de sus vacaciones”, expresaron desde la organización, convencidos de que la combinación de promoción turística, oferta cultural de calidad y reactivación económica está marcando un antes y un después para Sierra Grande y Playas Doradas.
Con el escenario mayor en pleno y la grilla con artistas locales, regionales y nacionales, la Fiesta Nacional se perfila como una de las ediciones más convocantes de su historia. El desafío ahora será sostener este crecimiento en el tiempo y consolidar al destino como una referencia turística estable en la costa rionegrina, más allá de la temporada alta.


