En el Puerto del Este, la solidaridad vecinal vuelve a ponerse en primer plano con el funcionamiento del roperito comunitario impulsado por la junta vecinal. La iniciativa, que este año cumple su cuarto aniversario, continúa creciendo como un espacio de intercambio y asistencia para familias que atraviesan necesidades, especialmente en la antesala del invierno.
Sandra Aquino, secretaria de la comisión directiva de la junta vecinal, destacó que el roperito surgió como respuesta directa a las demandas del barrio. “Fue una iniciativa teniendo en cuenta las necesidades de los vecinos, sobre todo en esta época en la que empieza el frío”, explicó.
El funcionamiento del espacio se basa en un sistema solidario y circular: los vecinos donan prendas, calzado y otros elementos en buen estado, y quienes lo necesitan pueden acercarse a retirarlos sin ningún costo. “La gente viene, deja lo que no usa y también se lleva lo que necesita. Es como una circulación de ropa, todo en buenas condiciones”, señaló Aquino.
Desde la organización remarcaron que se reciben donaciones de todo tipo de elementos útiles para el hogar y la vida cotidiana. “Todo lo que pueda ser usado por otras personas es bienvenido: ropa, calzado, colchones, acolchados, sábanas, toallones. Hace pocos días, por ejemplo, una vecina donó sábanas que ya están disponibles para quienes las necesiten”, detalló.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse directamente con Aquino al teléfono 2920-254879, número a través del cual coordinan la recepción de donaciones.
Además del roperito, la junta vecinal mantiene una agenda activa de trabajo comunitario. En ese sentido, Aquino se refirió a la situación económica que atraviesa la localidad, señalando que las últimas temporadas estivales han sido más débiles que en años anteriores. “Antes se hacía una diferencia en verano que permitía sostenerse el resto del año. Hoy eso ya no está pasando y es una lástima”, expresó.
También indicó que continúan trabajando de manera articulada con distintas instituciones y el municipio, tanto en acciones sociales como en reclamos vinculados a servicios. Entre ellos, mencionó gestiones recientes por el arreglo de luminarias en el sector.
En paralelo, adelantó que se encuentran organizando una actividad recreativa destinada a mujeres del barrio, que debió ser postergada por cuestiones climáticas y fue reprogramada para el próximo 29 de marzo, en conjunto con el municipio.
De cara al invierno, la preocupación principal pasa por garantizar el acceso a recursos básicos como la leña y el gas. “Tenemos que sentarnos a hablar con la delegada Diana Lizama para ver cómo se va a trabajar ese tema”, indicó.
El Puerto del Este cuenta actualmente con una población estimada de entre 300 y 350 vecinos, aunque desde la junta aseguran que el número puede ser mayor en determinadas épocas del año debido al movimiento laboral en la zona.
Finalmente, Aquino reiteró la convocatoria a la comunidad: “Las necesidades siempre están. Por eso, todo aquel que tenga algo para colaborar con el roperito, será bienvenido”.

