Un decreto del gobernador Alberto Weretilneck prorrogó por otros seis meses la medida vigente desde 2024. La decisión se apoya en un informe técnico que advierte que el stock, aunque mostró una leve recuperación, sigue muy por debajo de niveles sustentables.
El gobierno de Río Negro resolvió prolongar por seis meses más la emergencia pesquera en el golfo San Matías, en un intento por preservar los recursos y sostener la actividad en un escenario que continúa siendo crítico para el sector. La medida fue oficializada a través del decreto 15/2026, firmado por el gobernador Alberto Weretilneck y publicado esta semana en el Boletín Oficial.
La prórroga mantiene las mismas condiciones que venían rigiendo desde la última extensión dispuesta en junio del año pasado y se fundamenta en un informe elaborado por el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni. El documento evalúa el estado del stock de merluza en la región y advierte que, pese a una mejora respecto de 2022, los niveles actuales continúan lejos de los parámetros considerados sustentables en el largo plazo.
Según el relevamiento técnico correspondiente a la campaña de investigación pesquera ambiental REDE 2024, la biomasa total del recurso mostró un incremento, pero apenas alcanza el 50% de los valores históricos de referencia. Para los especialistas, ese dato impide una flexibilización de las restricciones vigentes y obliga a sostener las medidas de resguardo del recurso.
En ese marco, el organismo recomendó explícitamente “mantener medidas de conservación y el sostenimiento de las pesquerías”, criterio que fue adoptado por el Ejecutivo provincial al momento de renovar la emergencia. La continuidad del régimen busca equilibrar la protección ambiental con la necesidad de preservar la actividad productiva en un sector clave para distintas localidades costeras.
La emergencia pesquera en el golfo San Matías había sido declarada originalmente en 2023 y desde entonces fue prorrogada en función de evaluaciones técnicas periódicas y de la intervención de la Comisión Asesora de Pesca Marítima de la provincia. En esta oportunidad, también se realizaron encuentros con representantes de la pesca industrial y artesanal, quienes analizaron los antecedentes y coincidieron en la necesidad de sostener las restricciones para garantizar la conservación del recurso.
Desde el gobierno provincial sostienen que la continuidad de la medida es indispensable para evitar un deterioro mayor del ecosistema marino y para asegurar, a mediano plazo, la viabilidad de una actividad que constituye una fuente de empleo y desarrollo económico para la región.


