Río Negro también busca un amplio sistema de áreas marinas protegidas oceánicas

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En en el marco de las discusiones que se vienen manteniendo en la República Argentina sobre la creación de un sistema de áreas marinas protegidas en la Zona Económica Exclusiva (ZEE), La Administración de Parques Nacionales propuso, tanto a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable,  como al CFP y al sector privado, participar de una misión a desarrollarse en Australia y cuyo eje fue el tratamiento y desarrollo de las AMP en el país anfitrión. 

La elección de Australia obedece a que el mencionado país ha puesto en práctica, a partir del mes de julio de 2018, un amplio sistema de áreas marinas protegidas oceánica, de diferentes dimensionas, categorías, objetivos y usos, que representa un importante avance en relación con las 26 áreas con las que contaban hasta entonces y entre las que se destaca el Parque Marino “Gran Barrera de Coral”. Por su lado, los Estados (Provincias) ya poseían desde hace algunos años sus propios parques o santuarios en áreas costeras, de similar forma a lo que sucede en la república Argentina.

Australia posee un sistema federal de gobierno que incluye algunas similitudes con la República Argentina, en relación con la existencia de jurisdicciones administrativas y geográficas que reconoce áreas marinas de administración estadual, hasta las 3 millas náuticas desde la costa, y federal en el resto de la ZEE. Asimismo, el sistema de administración de recursos naturales y ambiente, tanto en los estados como en el ámbito federal, posee división de responsabilidades entre las diferentes áreas, que dependen de diferentes agencias gubernamentales. Las similitudes con la Argentina en este sentido pueden apreciarse muy rápidamente, lo que permitió los asistentes un fácil entendimiento del sistema de gobernanza del país anfitrión.

Participaron de la Misión los titulares de 4 asociaciones gremiales empresarias de la pesca argentina, así como representantes del área de la Dirección Nacional de Gestión Ambiental del Agua y los Ecosistemas Acuáticos y de Parques Nacionales de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, de la Cancillería, de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura de la Nación y del Consejo Federal Pesquero. La delegación participó de diferentes reuniones en las ciudades de Canberra y Melbourne, donde pudieron interactuar con los organismos de aplicación en materia de ambiente y pesquerías, tanto del Estado Nacional, como del Estado de Victoria. Además se mantuvieron reuniones con varios organismos dedicados a la búsqueda del conocimiento científico y al asesoramiento a las instituciones responsables del manejo, tanto en materia de pesca, como de ambiente.

El listado de la delegación argentina, así como el detalle de las reuniones mantenidas, se agrega al final del presente.

A partir del trabajo realizado, en la presente reunión de puesta en común de todos los asistentes, se conviene en rescatar los siguientes puntos, a modo de resumen de los hallazgos más trascendentes, en criterio de los autores y en el sentido de los objetivos de la misión: Australia es un país basto con una superficie que lo ubica en séptimo lugar en el mundo, incluyendo una ZEE de alrededor de 9 millones de km(tercera más grande), unas 5 veces la de la República Argentina. Sin embargo, no representa uno de los principales países de pesca comercial (lugar 52°) ya que, a pesar de la increíble diversidad de sus recursos acuáticos, posee mares poco productivos, con lo que la cosecha total por pesca marítima no supera las 300.000 toneladas. Esto es una 4 veces menos que la Argentina, aunque el valor de sus producciones los ubica por encima de nuestro país.

La actividad pesquera en la ZEE se realiza conforme a permiso y cuotas para todas las especies, que pueden o no pescarse dentro de las AMPs. Las regulaciones de barcos, artes de pesca, cuotas, épocas y áreas se realizan en forma similar a cualquier otro país y son puestas en fuerza por la autoridad pesquera. El número total de permisos en la ZEE no supera los 300, aunque es muy superior en los Estados Provinciales, donde operan pequeñas embarcaciones de tipo artesanal (más de 6000 licencias).

No obstante, dentro de las AMPs no solo se aplican las regulaciones pesqueras, sino que también los Planes de Manejo y la autoridad administrativa de estos últimos es la correspondiente agencia ambiental, ya sea nacional o estadual, conforme corresponda.

Se ha destacado en todo momento la coordinación que se ha implementado en entre las áreas administrativas de Parques y Pesca, ha resultado de vital importancia en la implementación de las AMPs.. En tal sentido se informó que el actual responsable de Parques Australia, el señor James Findlay, proviene de la administración pesquera. Tal decisión habría allanado el camino hacia el establecimiento de la actual Red Nacional de AMPs.

La pesca recreacional ocupa un lugar importante en la administración de pesquerías australiana, ya que 1 de cada 4 o 5 australianos practica la actividad regularmente. Los volúmenes que se extraen por pesca deportiva son una porción importante del total y, conforme estimaciones del SCIRO podrían triplican el volumen de la pesca comercial.

La acuicultura juega un importante rol en la economía pesquera australiana y sus volúmenes de producción pueden superar a los de la extracción.

La explotación de los recursos naturales renovables oceánicos australianos y la intervención humana en los ecosistemas y hábitats, durante un largo período de tiempo, provocó una degradación de los mismos que alertó a las autoridades y organizaciones intermedias de la sociedad, quienes decidieron encarar un proceso para el establecimiento de áreas marinas protegidas. El proceso comenzó en el año 1998, con el establecimiento de la “Política del Mar”, para seguir con un proceso participativo de Planificación Marina Espacial y terminar en el año 2018, con la instauración de una Red que lleva 10 meses de implementación.

En el proceso, se crearon aproximadamente 58 AMPs de diferentes categorías, que aportan al sistema de protección ambiental una superficie oceánica de alrededor del 36 % de la ZEE (3,3 millones de km2), muy por encima de los compromiso internacionales de 10 % que asumieron todos los países signatarios del Acuerdo del Milenio, en relación con las metas ambientales del objetivo 14 del acuerdo.

En el año 2012 se había diseñado un sistema mucho más restrictivo y con mayor impacto en sectores productivos, lo que provocó que fuera políticamente inviable. Ante la necesidad de generar consensos, se diseñó un extenso proceso de consultas que derivaron en el sistema actual.

Si bien muchas de las áreas aún no cuentan con un Plan de Manejo, los mismos están siendo elaborados y, tanto los próximos, como los instaurados, han surgido de un amplio proceso de discusión entre todas las partes interesadas, aunque no siempre con toda la información científica deseable.

En el momento de definir los límites y usos de la AMPs, se tuvo especialmente en cuenta que las mismas no afectaran o lo hicieran en la menor medida posible a las pesquerías. Cuando las áreas impactaron de alguna medida, Parques Australia compró las cuotas y licencias de pesca, o estableció un sistema de compensaciones económicas a los actores perjudicados. Tales actores no siempre fueron pescadores.

Cuando se consultó a los interlocutores sobre recomendaciones que darían a la Argentina en relación con cómo encarar el proceso de establecimiento de AMPs, las respuestas obtenidas se ubican en el siguiente orden prelativo:

  1. Establecer, desde el inicio y en forma clara, las metas/objetivos del área a crearse.
  2. Desarrollar un proceso amplio de discusión y generación de consensos entre todas las partes interesadas y conseguir el convencimiento de todas las partes en que el AMP resultará en un beneficio para ellos.
  3. Generar previamente y utilizar la información científica validada que se requiera, a los efectos de definir valores de conservación, límites y características de cada área, en función de los objetivos de uso y conservación que se determinen.
  4. Desarrollar previamente un Estudio de Base Ambiental y construir indicadores que permitan realizar a posteriori un seguimiento de la eficiencia de las medidas adoptadas.

ANEXO I

ADMINISTRACIÓN DE PARQUES NACIONALES Joaquín Quinto Labougle, Director Nacional de Áreas Marinas Protegidas.

SECRETARÍA DE GOBIERNO DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE Javier García Espil, Director Nacional de Gestión Ambiental del Agua y los Ecosistemas Acuáticos.

SUBSECRETARÍA DE PESCA Y ACUICULTURA Guillermo Vitullo, Asesor.

MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO Juan Manuel Galindo Roldán, Dirección General de Consejería Legal.

CONSEJO FEDERAL PESQUERO Raúl Jorge Bridi, Consejero por la Provincia de Río Negro. Juan Antonio López Cazorla, Consejero por la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

SECTOR PRIVADO

Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera Sebastián Luis Agliano

Cámara de Armadores Pesqueros y Congeladores de Argentina Eduardo Raúl Boiero

Cámara de Armadores de Poteros Argentinos Juan Manuel Redini

Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas Juan Darío Sócrate

Glaciar Pesquera S.A. Juan Agustín Ocampo

Pesquera Buenavista S.A. Andrés Iturrieta

(Fuente San Matías Pesca)

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