El referente de la danza folclórica Cristian Ñancufil atraviesa días de intensa actividad artística y organizativa, con la conformación de nuevos grupos de baile y el acompañamiento a jóvenes bailarinas que representan a la provincia de Río Negro en uno de los escenarios más importantes del país: el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María.
Ñancufil contó que recientemente finalizó un ensayo junto a un grupo de amigos con quienes viene trabajando en la conformación de un nuevo proyecto artístico. En ese marco, destacó la participación del grupo “Dejando Huellas”, que se presenta en Jesús María. La delegación está integrada, en esta oportunidad, por dos bailarinas: Rocío y Guillermina, quienes serán las encargadas de llevar la danza rionegrina al tradicional escenario cordobés. “El grupo que va a bailar en Jesús María es ‘Dejando Huellas’. Van dos chicas que nos van a representar, Rocío y Guillermina”, señaló Ñancufil, remarcando el orgullo que significa para el ámbito local y provincial poder estar presentes en un evento de semejante magnitud.
Asimismo, recordó que en ediciones anteriores la provincia de Río Negro llegó a movilizar delegaciones de gran tamaño. “El año pasado eran cerca de 300 bailarines de la provincia, que arrancaron desde Bariloche, sumando gente de la Línea Sur, del Valle, de distintos puntos. Era un número enorme”, explicó.
Sin embargo, su participación personal quedó trunca en aquella oportunidad debido a un problema de salud. Ñancufil relató que durante el viaje sufrió una descompensación que lo obligó a regresar y no pudo completar el trayecto. “Es un pendiente que me queda. El año pasado fue por una enfermedad que se me despertó, y este año tuve que decir que no otra vez, esta vez por un tema económico”, expresó con sinceridad, aunque no descartó que el objetivo pueda concretarse en el futuro.
En cuanto a su actualidad artística, explicó que actualmente trabaja con un solo grupo formal, Dejando Huellas, aunque paralelamente se encuentra armando un nuevo proyecto propio junto a amigos, conocidos y personas con experiencia en la danza. “Ahora estamos armando otro grupo, que estamos conformando, con gente amiga y conocida”, comentó.
Los ensayos y primeras presentaciones se dieron en el marco de peñas realizadas en el Club Náutico, donde el grupo fue invitado a participar. “Preparamos una danza, una coreografía, zapateos, y pudimos colaborar con un club que está trabajando mucho. Luisito Donoso nos invitó, nos conocemos desde hace años, y vio el tipo de gente con la que estoy trabajando: gente grande, responsable, chicos acompañando al club”, destacó.
Respecto a la convocatoria de nuevos integrantes, Ñancufil indicó que aún no han lanzado una difusión formal a través de redes sociales, aunque aseguró que quienes deseen sumarse serán bienvenidos. “Todavía no pusimos redes, que hoy es lo más rápido, pero el que se quiera sumar está invitado. Estamos organizando horarios y días de ensayo, el club ya lo tenemos”, explicó.
Reconoció, no obstante, que la temporada estival complica la organización debido a las demandas laborales. “Ahora en temporada estamos todos a full con el trabajo. Yo, por ejemplo, estoy con la venta de pescado en mi casa, salgo y a veces me pierdo ventas importantes, pero nos estamos organizando”, señaló.
Finalmente, Ñancufil remarcó la importancia de proyectar al nuevo grupo en escenarios relevantes y adelantó que uno de los objetivos es participar en la Fiesta de la Marea, un espacio que consideró clave para el crecimiento artístico. “Es un escenario muy lindo, ya estuve yo ahí. Hay mucha gente de afuera y de acá. Queremos que el grupo nuevo arranque con esa expectativa, porque el público de San Antonio quiere mucho al folclore, aunque a veces no tenemos todas las posibilidades”, concluyó.


