Una casa muy simple, pero con todo lo que tu familia necesita

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¿Como hacer para darle irregularidad a algo que está planteado con un patrón regular por donde se lo mire?. ¿Como romper con ese molde preestablecido y darle variabilidad? En arquitectura existen variados recursos para explotar el lenguaje de un edificio, aunque la matriz de este en cuanto a forma sea muy simple y regular. Parte de este problema parece afrontar Müllers Büro en esta obra tan particular para una función que se sale de lo que analizamos habitualmente, la vivienda. Hoy veremos un edificio que popularmente conocemos en nuestro país como guardería y que tiene la función de contener nada mas y nada menos que a niños, con los cuidados que esto merece. Sobre esta problemática y la del lenguaje trabaja el estudio para dar por resultado un edificio que cumple con su función y que se expresa de variadas formas sobre una estructura regular que lo sustenta.

El edificio no nos dice mucho más que un amplio volumen regular con una cubierta a cuatro aguas de chapa. La construcción lógicamente responde a esa simpleza sin dar mayores detalles superfluos más que los técnicos para resolver la fachada. Una estructurada y rítmica sucesión de huecos que juega su lenguaje en una relación de llenos y vacíos

Ante un edificio de características tan sencillas como este la mayor virtud pasa a estar en la técnica con la cual se construye y el los pequeños detalles que terminan por ser el determinante de la calidad del edificio. Una serie de vigas de madera de la cubierta sobresalen de la línea de fachada para generar un voladizo que le de protección a la fachada, unas pequeñas rampas sobre los accesos en cada puerta ventana y la escala y diseño de las aberturas son algunos ejemplos de este cuidado en el detalle constructivo.
Cada uno de los espacios posee un cerramiento que incluye no solo la posibilidad de salida al exterior a través de una puerta sino también de la entrada de luz y la ventilación todo esto metido en un solo paño que resuelve las 3 cuestiones. La altura de estos cerramientos va de piso a techo dando mayor dimensión a esta respecto de la totalidad del ambiente.

Alguno de los espacios de juego fueron pensados para servir a la vez de espacio de guardado, complementando ambas. Elevar el piso y dejar por debajo del mismo, espacios para depositar los juegos es una solución ingeniosa y sin demasiado costo ni detalle, dándole una variabilidad a la superficie que responde a la escala de sus usuarios. La elección del tipo de piso también resulta importante para evitar no solo los golpes sino también el andar descalzo de los niños en cada salón.

No solo la resolución de los espacios esta pensada para os tan particulares usuarios. En este tipo de edificios con un uso tan especifico las dimensiones de los objetos también debe ser pensada y medida a escala del usuario, no solo se trata de bancos y sillas sino todo tipo de equipamiento como por ejemplo los baños o los lugares de guardado

La variabilidad en lo expresivo, en el lenguaje del edificio, lo dan los cerramientos y sus diferentes formatos y patrones que responden a las necesidades funcionales de cada uno de los huecos. Apenas con el desarrollo de una matriz  y ofreciendo una variable en la configuración este edificio deja de ser un simple volumen regular con huecos para ser una resolución expresiva funcional y totalmente irregular. (Fuente Homify)

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