La última reunión paritaria entre el Gobierno de Río Negro y el gremio docente UnTER terminó en un escenario de profunda tensión y sin nuevos acuerdos salariales. Mientras el Ejecutivo calificó la postura gremial de «extorsiva», el sindicato denunció «maltratos» y confirmó medidas de fuerza para los días 16 y 17 de abril.
Un encuentro marcado por la tensión y los reproches
El Ministerio de Educación y Derechos Humanos recibió a los representantes gremiales en un clima de hostilidad. El Gobierno provincial cuestionó duramente que la UnTER hubiera anunciado paros preventivos antes de la reunión, señalando que estas acciones «condicionan» el diálogo y no son propias de una negociación legítima.
Desde la gestión provincial sostienen que:
- Se mantiene la voluntad de diálogo pese a las medidas de fuerza.
- Los incrementos otorgados hasta la fecha han superado la inflación acumulada.
- Los recursos provinciales deben manejarse con «responsabilidad y previsibilidad».
Por su parte, Laura Ortiz, secretaria general de UnTER, fue contundente al salir del encuentro: «Sin propuestas, hay paro». La dirigente denunció agravios por parte de los funcionarios y rechazó las acusaciones de extorsión, devolviendo la crítica: «La verdadera extorsión son los salarios de pobreza y las escuelas abandonadas».
Detalles del esquema salarial y próximos pagos
A pesar de la falta de una nueva oferta que destrabe el conflicto, el Gobierno ratificó el cronograma de pagos ya establecido:
- Suma Fija: El próximo 20 de abril se abonará la segunda cuota de la suma no remunerativa de $125.000 por agente.
- Actualización por IPC: El Ministerio se comprometió a entregar las grillas salariales una vez que se publiquen los índices de inflación (IPC) de Viedma y Nación.
- Pago en Mayo: Se aplicará un incremento basado en el promedio del IPC de febrero y marzo de 2026, que se liquidará con los haberes de mayo.
- El reclamo gremial: brecha económica y condiciones laborales
La UnTER ratificó que las medidas de fuerza de la próxima semana siguen firmes ante la falta de una propuesta que se acerque a sus pretensiones. El gremio propuso un salario testigo de $1.400.000 como base de recuperación, con el objetivo final de alcanzar los $2.000.000, cifras que no fueron tomadas en cuenta por la administración provincial.
Además del aspecto salarial, el sindicato mantiene en agenda demandas clave que no mostraron avances:
- Eliminación de las sumas «en negro».
- Actualización del valor de la nafta sin topes para toda la provincia.
- Devolución de los días descontados por paros anteriores.
- Apertura de mesas técnicas por nivel y modalidad.
«El Gobierno sigue con la tesitura de ajustar a los compañeros. Es una definición política porque los recursos están», sentenció Ortiz, anticipando que, de no mediar una oferta superadora, el conflicto docente podría profundizarse en la provincia.
