“Urcera: incapacidad y ambigüedad”


No es la primera vez que sucede. Ante una denuncia que realizo seriamente y con fundamento, salta desde algún rincón, el eco de la inoperancia, el desconocimiento o intereses pocos claros. 

Y esto es realmente preocupante. Que, ante los hechos irregulares que denuncio reciba agresiones y descalificaciones hacia mi persona es, lamentablemente, una muestra de la pobre capacidad de acción de quien, en este caso, debería tener mayor compromiso y seriedad en su función pública como contralor desde el Tribunal de Cuentas Municipal.

En esta oportunidad, me refiero a Gustavo Urcera, que siendo un funcionario público que cobra un sueldo que pagan todos los vecinos, debería mínimamente, diferenciar los procedimientos del estado pero, por lo que demostró con su informe ante los medios y demás actores de la política local, está muy lejos de cumplir su rol de manera competente, ya que hay ambigüedad en cuanto a lo que pretende denunciar y se pierde en una maraña de aseveraciones sin fundamento.

Si bien comparto que el Tribunal de Cuentas se pueda expresar públicamente, debo señalar a los vecinos que no existe ningún informe oficial del propio cuerpo de contralor.  Y quien afirme ello, miente. Lo presentado es sólo un escrito de Gustavo Urcera para la prensa. Lo ético, si hablamos de hacer las cosas como corresponde, sería que exista un informe oficial de la situación y las posibles irregularidades que menciona, con la respectiva documentación que lo avale, pero de manera discriminada, caso por caso y no haciendo burdas comparaciones.

En segundo lugar, quiero que se entienda que por lo mismo, Urcera no sabe diferenciar entre una compra directa y un concurso público, algo que es ciertamente peligroso. Que un miembro del Tribunal de Cuentas desconozca la diferencia de estos procedimientos, es realmente escandaloso y habla de su mal desempeño en la función de contralor; es decir, los vecinos le pagamos un sueldo a una persona que no entiende los procedimientos del estado.

Al hablar de ética ¿sabrá Urcera a qué refiere esa palabra? Es cierto que cuando mi pareja presentó algún expediente en el área donde trabajo, es decir en el Concejo Deliberante, siempre me excusé porque es lo éticamente correcto, y como bien dice en su presentación, consta en actas. Ahora, respecto al tema de la compra de la caja navideña ¿puede especificar en qué momento participé yo, como para tener que excusarme? Evidentemente no puede porque no corresponde que un Concejal participe en una compra directa de un poder diferente, no puede porque simplemente jamás existió en este acto, vinculación mía ni de ningún otro Concejal. Espero que quede claro para todos quienes asumieron como ciertas las afirmaciones de Urcera.

Entonces, me atrevo a pensar que Urcera miente o bien, desconoce cuáles son las obligaciones y responsabilidades de las personas que integramos el estado, lo que aún confirma más la gravedad de su accionar, tanto por la comunidad como por el ataque gratuito hacia mi persona y como dije, ambiguo.

Luego, comparar la causa de Fauna Marina con la compra del pan dulce, es mucho más grave,  ¿quién, con criterio y sentido común, podría hacer semejante comparación? Yo denuncié, en su momento, lo de Fauna Marina porque el Secretario de Hacienda de entonces, contrataba a su primo. ¿Qué relación tiene con este tema? ¿A quién contraté yo? De verdad, ¿sabe Urcera lo que es la Ética? Yo creo que no tiene ni idea de lo que escribe ni de lo que dice. No es la primera vez que desconoce las funciones, lo cual es grave.

“Otro caso llamativo” señala en referencia a la compra de la caja navideña; aunque lo llamativo sería adjudicarse que en su rol de funcionario público, puja por la transparencia y honestidad cuando es evidente que no puede discernir sus competencias. Pero debo adjudicarle un punto a favor: sí fui yo quien denunció las irregularidades del caso Fauna Marina por la vinculación entre partes mencionada. ¿Y dónde estaba Urcera cuando denuncié otras mil y una irregularidades? Que muestre en los años que cobró como concejal, cuál denuncia realizó, qué investigó o cómo actuó ante los hechos que sucedían frente a sus ojos. O, que demuestre como administró la Sociedad Rural cuando estaba en dicha institución y cómo la dejó, para darnos un ejemplo más claro de su capacidad de accionar, aunque es evidente para todos, el estado de desidia y abandono total en que entregó la asociación, con sus instalaciones deterioradas y sin servicios, además de la basura acumulada por la falta total de limpieza del predio.

Y para ser preciso, podría comentar qué es la ética. Por ejemplo, cuando denuncié el tema de un terreno de un pariente suyo frente al aeropuerto, se realizó un dictamen en el Tribunal de Cuentas que él integra, pero como en el mismo se dictaminó para que su primo pague como corresponde, el señor Gustavo Urcera no lo quiso firmar. “Esto Gustavo, sí éticamente no corresponde, porque con la intención de favorecer a un familiar, no votaste.” 

Entonces, lo invito hablar de ética donde quiera y cuando quiera. Desde hace años vengo denunciando cada accionar irregular en el estado municipal, incluso pagando costos personales altísimos, como para que ahora aparezca otro personaje y quiera ensuciarme. Gustavo Urcera se equivoca notablemente al involucrarme luego que yo denunciara los embargos de la AFIP.

Por ello y por el bienestar de la comunidad, espero que se retracte de sus observaciones hacia mi accionar o, si tiene alguna prueba de lo que dijo, le doy 48 hs. para que realice la denuncia correspondiente ante la justicia, ya que me acusó de falta de ética y de aprovecharme de mi condición de Concejal para que una persona pueda proveer al Estado. Ahora, si no tiene pruebas, debería pedir las disculpas pertinentes y además, explicarme a mí y a todos los vecinos, cuáles fueron sus verdaderas intenciones o qué o quiénes lo llevaron a hacerlo.

Y respecto a la contratación por el tema de la caja navideña a EleVe SA, debería ser el propio municipio quien dé las explicaciones, y si apareciera algo irregular en esta compra, yo mismo me presento a la justicia y lo denuncio.

Por último, a mis vecinos les pido sepan disculpar la vehemencia en mis dichos y por ser tan directo cuando se trata de temas que nos comprometen a todos como comunidad. Pero entiendan que me da mucha bronca que siempre que denuncio algo que perjudica a todos, terminen difamando mi persona. Parecería que a muchos personajes nefastos, no les gusta que yo mantenga esta actitud de defender los intereses de todos, como si nuestra comunidad no se diera cuenta de que la subestiman y que no tiene la capacidad suficiente de discernir lo que ocurre. No es fácil lograr que muchas cosas salgan a la luz, me demanda mucho esfuerzo y se requiere de cierta capacidad, lograda con estudio y trabajo, como para que, con mentiras y difamaciones, quieran ensuciarme tan vilmente intentando manipular a la gente.

También aprovecho esta misma oportunidad, para invitar a todos los medios colegas a que investiguen, que trabajen y se ocupen de las denuncias que aparecen, porque no alcanza con lo que se pueda decir de una u otra parte; se trata de temas serios que requieren que los periodistas lleguen a la verdad de todo esto y puedan hablar o escribir con propiedad y justicia sin dejarse llevar por escritos anónimos, informes insólitos o mucho menos por operaciones mediáticas.-

José  María Clemant

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