El personal de los hospitales de Viedma y General Roca ha expresado su creciente preocupación por la crisis que atraviesa el sistema público de salud en la provincia.
Desde el inicio del año, trabajadores y profesionales, liderados por la Asociación Sindical de Salud Pública de Río Negro (Asspur), han llevado adelante una serie de reclamos y protestas en busca de mejoras. Aunque el conflicto alcanzó su punto máximo hace algunos meses, la situación ha vuelto a intensificarse, reflejando una crisis que sigue sin resolverse.
Demandas desatendidas y condiciones críticas en el Hospital Francisco López Lima
En el Hospital Francisco López Lima de General Roca, los trabajadores han denunciado que, a pesar de las protestas y las instancias de diálogo con las autoridades, «nada ha cambiado; por el contrario, la situación se ha profundizado». Según los trabajadores, las autoridades de salud parecen haber «normalizado» una situación que consideran grave. Mediante un comunicado, han detallado las múltiples problemáticas que afectan al hospital, entre las que se destacan:
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Servicio de ginecología sin guardia varios días a la semana.
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Guardia central con solo dos médicos.
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Laboratorio limitado exclusivamente a emergencias.
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Tomógrafo y mamógrafo fuera de servicio.
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Falta de mantenimiento en equipamientos médicos vitales.
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Ambulancias sin mantenimiento ni seguro obligatorio.
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Desabastecimiento de medicamentos para pacientes crónicos.