Como era previsible, comenzaron los movimientos políticos en nuestra zona. Como suele ocurrir con cada candidato que visita la región, no falta la foto en el área donde se desarrollan las obras vinculadas a inversiones que potencian la salida de hidrocarburos por la costa atlántica.
Así sucedió con Aníbal Tortoriello, quien arribó a San Antonio Oeste y mantuvo reuniones con dirigentes y referentes que provienen del PRO, del radicalismo y de Juntos Somos Río Negro. En ese encuentro también estuvo presente el concejal Matías Rodríguez, quien en la última elección había acompañado la candidatura de Juan Martín.
El actual diputado nacional y empresario del transporte adelantó además que regresará al menos tres veces más a la zona como parte de este armado territorial que busca consolidar una construcción política con vistas a las elecciones de 2027.
Tortoriello cuenta con un partido propio, denominado CREO, y es probable que su candidatura se canalice por ese espacio si no logra una alianza con La Libertad Avanza. Por el momento, Karina Milei, quien preside ese partido a nivel nacional, junto con su mesa chica —integrada por los Menem y Manuel Adorni— pretende impulsar candidatos propios en cada distrito.
Esa construcción política también comenzó a delinearla Enzo Fullone, cuando reunió a militantes en general Roca y acudieron algunos integrantes de la mesa chica de San Antonio, la misma está integrada por Cintia Lepori, Mónica Pioli, Martín Castro y Gastón Denhugues. Según palabras del propio senador, no hay más nombres dentro de ese núcleo de conducción local.
Quienes no forman parte de esa mesa, pero se atribuían representación dentro del espacio, en realidad no la tenían. El mensaje fue claro. Incluso Damián Torres, cuando incorporó a Karina Avaca al armado, sostuvo que debía trabajar junto a ese grupo, que será el encargado de coordinar las acciones políticas en el ámbito local.
La incorporación de Avaca fue interpretada como un movimiento político de impacto. Desde hacía tiempo La Libertad Avanza buscaba sumar figuras en esta zona, donde el armado parecía avanzar con demasiada pausa. Algunos estaban más dedicados a la actividad en redes sociales que a la construcción territorial necesaria para consolidarse como opción electoral, considerando que falta apenas un año para los próximos comicios.
Puede parecer mucho tiempo, pero en política no lo es. Así lo entendieron en Compromiso Ciudadano, que el próximo jueves 19 realizará su balance anual. En ese encuentro también se prevé el inicio de una precampaña proselitista por parte de Fabio León, quien ya se subió al ring electoral y, por ahora, aguarda la aparición de sus rivales.
Compromiso Ciudadano es un partido vecinalista que, por apenas 23 votos, no logró sumar un concejal más en el Concejo Deliberante (tiene dos). En las últimas elecciones municipales obtuvo el segundo lugar compitiendo con boleta corta, y esa será, por ahora, nuevamente la estrategia sobre la cual buscarán construir de cara a las próximas elecciones.
La gran incógnita pasa por el peronismo. La Unidad Básica volverá a reunirse y no se descarta que vuelvan a aparecer divisiones internas. Por un lado, Guillermo Velázquez tendría intenciones de presentarse nuevamente como candidato. Por otro, aparece la figura de Ayelén Spósito, quien esta semana participó en Ushuaia del Foro Patagónico de Soberanía Nacional.
Lo que no faltan en el peronismo local son aspirantes a integrar la lista de concejales. Para esa nómina hay varios dirigentes que ya se posicionan con aspiraciones.
El justicialismo llega con cierto impulso tras las elecciones nacionales, ya que en San Antonio se impuso Martín Soria. Además, consideran que las políticas económicas del presidente Javier Milei están impactando negativamente en la situación de los trabajadores, lo que podría convertirse en un capital político de cara a los próximos comicios. A esto se suma una estrategia discursiva centrada en cuestionar al gobierno provincial por algunas de sus decisiones.
Un ejemplo reciente fue el voto de Ayelén Spósito en contra del proyecto Argentina LNG durante la última sesión de la Legislatura. Esa postura no cayó bien en algunos sectores del propio peronismo, que ven con buenos ojos estas inversiones. Entre ellos hay familiares de trabajadores que encontraron empleo, aunque sea temporal, en las empresas vinculadas a estos desarrollos.
Justamente ese es uno de los capitales políticos que busca consolidar Juntos Somos Río Negro. En esa dirección apunta el gobernador Alberto Weretilneck, quien concentra buena parte de su estrategia de campaña en los proyectos energéticos que se desarrollan en la costa atlántica.
El intendente Adrián Casadei señaló en una entrevista periodística que, por el momento, nadie se acercó a decirle “quiero ser el candidato”. Tampoco está claro aún a quién respaldará el gobernador, cuya bendición final suele ser decisiva dentro del espacio oficialista.
Sin embargo, más allá de los movimientos electorales, las preocupaciones de la política deberían tener como prioridad la situación de la comunidad. En poco tiempo podría surgir un problema muy serio con ALPAT y la posible pérdida de cientos de puestos de trabajo.
Alcalis de la Patagonia atraviesa una situación financiera crítica. La empresa mantiene deudas millonarias con el municipio, con la provincia, con proveedores y también con trabajadores, además de retrasos en pagos judiciales. Todo esto configura un panorama económico extremadamente complejo.
En paralelo, el modelo económico impulsado por Javier Milei amenaza con dejar a muchos trabajadores en el camino. Si bien el presidente logró un respaldo importante en las últimas elecciones, con el paso del tiempo la discusión política ya no gira en torno a la “herencia” recibida, sino a las expectativas generadas que todavía no se reflejan en mejoras concretas.
Las provincias y los municipios, por su parte, comienzan a percibir una caída en la recaudación y una reducción en sus ingresos mensuales.
No hay señales de una recuperación inmediata. Sin embargo, tampoco parece existir un deseo mayoritario de volver al escenario anterior. Al menos por ahora. Pero cuando llegue el invierno y las boletas de los servicios se vuelvan más pesadas para los bolsillos, algunas percepciones podrían empezar a cambiar.
Ese clima social también tendrá su impacto en las elecciones locales. Los distintos espacios políticos deberán adaptar sus discursos a la realidad que atraviesa la comunidad, porque será justamente esa realidad la que termine marcando el rumbo del próximo escenario electoral. (en X: @caa174)


