Los trabajadores de la empresa Alcalis de la Patagonia (ALPAT) atraviesan un nuevo capítulo de conflicto laboral y aseguran que la situación se ha vuelto insostenible. A través de un comunicado público del gremio SPIQyP y mensajes difundidos por los propios empleados, expresaron su cansancio ante los reiterados problemas salariales, la falta de elementos de seguridad y los despidos que —según denuncian— se producen sin la correspondiente indemnización.
“Los trabajadores de ALPAT estamos en lucha” inicia la misiva del sindicato en sus redes soiales, señalan en el mensaje difundido en el que enumeran una serie de reclamos que incluyen salarios adeudados, problemas con la obra social, falta de elementos de protección personal, dificultades en el funcionamiento del comedor laboral, cuotas alimentarias pendientes y despidos sin indemnización.
Según explicaron los trabajadores, estos inconvenientes no son nuevos y se vienen arrastrando desde hace tiempo. Sin embargo, aseguran que la acumulación de problemas y la falta de soluciones concretas llevaron a los operarios a adoptar una postura más firme.
“Los trabajadores estamos siempre aceptando la mala época de la empresa”, manifestaron en el texto difundido, recordando que durante distintos períodos han tolerado situaciones complejas con el objetivo de preservar la continuidad de la actividad industrial y mantener sus fuentes laborales.
Entre las situaciones que describen se encuentran pagos atrasados, sueldos abonados en cuotas y la falta de elementos de seguridad indispensables para el desarrollo de las tareas dentro de la planta. Además, denuncian que en algunos sectores las condiciones de trabajo no son las adecuadas.
A pesar de ese contexto, los operarios sostienen que durante años continuaron cumpliendo con sus funciones con el objetivo de sostener la actividad productiva de la empresa. “Trabajando en malas condiciones pero buscando que nuestra fuente laboral siga en pie”, expresaron desde el gremio.
Sin embargo, el clima entre los trabajadores parece haber llegado a un límite. “Hoy cansados decimos basta. Basta de jugar con nuestros derechos, con nuestra salud y con el sustento de nuestras familias”, remarcaron.
Respaldo sindical y reclamo a la dirigencia política
En paralelo al pronunciamiento de los trabajadores, la Comisión Directiva del Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de la Patagonia (SPIQYP) emitió un comunicado en el que expresó agradecimientos a distintos actores institucionales que se acercaron a interiorizarse sobre la situación.
Desde el sindicato destacaron el acompañamiento del secretario general de UTEDYC seccional Viedma, Ezequiel Urrutia, y del secretario gremial René Rial, quienes manifestaron su apoyo a los trabajadores que atraviesan el conflicto laboral.
“Su presencia refuerza la unidad”, señalaron desde la organización gremial, subrayando la importancia del respaldo sindical en el marco de la disputa con la empresa.
Asimismo, la conducción sindical agradeció la intervención del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, de la secretaria de Trabajo provincial, María Martha Avilez, y del intendente de San Antonio Oeste, Adrián Casadei, quienes —según indicaron— se interiorizaron sobre la problemática que afecta a los trabajadores.
En ese mismo sentido, también destacaron la predisposición del delegado de Trabajo Lucas Lima, así como de los equipos que acompañan el seguimiento del conflicto.
Críticas a sectores políticos
No obstante los agradecimientos institucionales, desde el sindicato también expresaron críticas hacia algunos sectores de la dirigencia política que —según señalaron— opinaron públicamente sobre la situación de ALPAT sin haberse comunicado previamente con la representación gremial.
“Muchos políticos han hablado sobre la crisis de ALPAT en los medios y en redes sociales, pero lamentablemente pocos se han acercado o incluso se han comunicado con el sindicato para conocer de primera mano la problemática”, señalaron en el comunicado.
Desde la organización remarcaron que el conflicto que atraviesan los trabajadores de Alcalis de la Patagonia requiere un análisis profundo de la situación real que se vive dentro de la planta y en las familias que dependen de esa actividad.
Un conflicto que preocupa en la región
La situación de ALPAT genera preocupación en San Antonio Oeste y en toda la región, ya que la empresa representa una de las principales fuentes de empleo industrial del Golfo San Matías.
Por ese motivo, el conflicto laboral no sólo impacta en los trabajadores directos, sino también en el entramado económico local que depende de la actividad de la planta.
Mientras tanto, desde el sindicato insistieron en la necesidad de mantener la unidad entre los trabajadores para enfrentar el momento que atraviesan. “Compañeros, la unión hace la fuerza y en esta lucha estamos todos juntos”, concluye el comunicado difundido por la Comisión Directiva del SPIQYP.
En este contexto, se espera que en los próximos días continúen las gestiones entre el sindicato, la empresa y las autoridades provinciales para intentar encauzar el conflicto y encontrar soluciones que permitan garantizar tanto la continuidad laboral de los trabajadores como el funcionamiento de la planta industrial.

