Un conjunto de clínicas y sanatorios de la región patagónica encendió una señal de alarma ante la crítica situación que atraviesa el sistema de prestaciones médicas para afiliados del PAMI, advirtiendo que podrían producirse restricciones en la atención si no se adoptan medidas urgentes.
A través de un comunicado conjunto, instituciones de Río Negro, Neuquén, Chubut y La Pampa manifestaron su preocupación por el deterioro económico que afecta al sector, marcado principalmente por el atraso en los valores que paga la obra social y demoras en los pagos. Según indicaron, este escenario genera una creciente incertidumbre sobre la continuidad de los servicios.
Las entidades señalaron que, desde diciembre de 2023, los aranceles han sufrido una fuerte depreciación frente a la inflación —estimada en alrededor del 70%— lo que impacta directamente en la capacidad operativa de clínicas y sanatorios. El médico Rubén Kowalyszyn, titular de la Clínica Viedma y del Policlínico de San Antonio Oeste dijo en medios capitalinos que esta situación complica el pago de salarios, la adquisición de insumos, el mantenimiento de equipos y la inversión en tecnología médica.
En ese contexto, los prestadores advirtieron que, si no se obtienen respuestas concretas en el corto plazo, podría verse afectada la prestación plena de servicios médicos. Aunque remarcaron su compromiso con los afiliados, anticiparon que no pueden garantizar la continuidad total de las prestaciones, especialmente aquellas que no sean de urgencia.
De hecho, algunas instituciones ya evalúan priorizar únicamente la atención de emergencias y urgencias, lo que implicaría posibles demoras en turnos, estudios y cirugías programadas.
El reclamo ya fue trasladado a las autoridades del PAMI, con quienes los prestadores aseguran estar abiertos al diálogo, aunque insisten en la necesidad de soluciones inmediatas para evitar un agravamiento del conflicto.
La situación no es nueva: se trata de un problema que se viene reiterando en los últimos meses y que ya había puesto en alerta al sistema sanitario privado de la región, ante la falta de actualización de aranceles y la ausencia de certezas respecto a los pagos.
El conflicto adquiere especial relevancia debido a la magnitud del PAMI, que brinda cobertura a millones de jubilados en todo el país, muchos de los cuales dependen exclusivamente de este sistema para acceder a la atención médica.
En este marco, las clínicas patagónicas insistieron en que el objetivo del comunicado es advertir tanto a las autoridades como a la población sobre la gravedad del escenario actual, con el fin de evitar que la situación derive en una interrupción efectiva de los servicios de salud para los afiliados.
