Dos nuevos casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) fueron confirmados en las últimas horas en la región, elevando a cuatro el total de pacientes atendidos en lo que va de 2026 en el Hospital Interzonal “Dr. José Penna” de Bahía Blanca.
Según informaron desde la Asociación para la Prevención del Síndrome Urémico Hemolítico (APRESUH), se trata de dos niños de 2 y 4 años de edad que ya recibieron el alta médica tras evolucionar favorablemente luego de su internación.
El primero de los casos corresponde a un niño de 2 años oriundo de General Conesa, en la provincia de Río Negro. El menor requirió cuidados intensivos y tratamiento de diálisis, permaneciendo internado hasta el pasado 5 de abril, cuando fue dado de alta.
En tanto, el segundo caso es el de un niño de 4 años procedente de San Antonio Oeste, quien estuvo internado hasta el 30 de marzo en el mismo centro de salud y actualmente se encuentra en buen estado general.
De acuerdo con los datos difundidos por el nosocomio al medio La Nueva, ambos pacientes forman parte del tercer y cuarto caso registrados en lo que va del año en el centro asistencial bahiense, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias por la presencia de esta enfermedad que afecta principalmente a niños pequeños.
El Síndrome Urémico Hemolítico es una patología grave que suele iniciarse con síntomas digestivos y puede derivar en complicaciones renales y hematológicas. Entre los principales signos de alerta se encuentran la diarrea —a menudo con presencia de sangre—, vómitos, dolor abdominal, palidez, decaimiento y disminución de la orina.
Especialistas remarcan la importancia de la prevención, ya que el SUH está generalmente asociado al consumo de alimentos o agua contaminados, particularmente carne mal cocida o productos sin adecuada higiene. Asimismo, recomiendan extremar las medidas de cuidado en la manipulación de alimentos y la higiene personal, especialmente en niños menores de cinco años, quienes constituyen el grupo de mayor riesgo.
Si bien ambos pacientes evolucionaron favorablemente, el registro de nuevos casos refuerza la necesidad de sostener campañas de concientización y prevención para evitar la propagación de esta enfermedad que, en Argentina, presenta una de las tasas de incidencia más altas a nivel mundial.
