El fin de semana, el club Deportivo Las Grutas fue escenario de un encuentro de rugby infantil, protagonizado por «Los Dinos» como anfitriones, a pesar de las adversas condiciones climáticas. Johana Montenegro, referente de la categoría, compartió su entusiasmo tras el evento, destacando el esfuerzo y la pasión que permitieron llevarlo a cabo.
«La verdad que cansada, pero contenta, porque se pudo lograr lo que nosotros queríamos, que era armar este evento, más allá de todo el viento que corrió el domingo, que parecía imposible hacerlo», expresó Montenegro. A pesar de una alerta tardía y la presencia ya confirmada de equipos visitantes, la decisión de suspender el encuentro fue descartada por la determinación de los jóvenes jugadores y sus entrenadores. «Es algo que es parte del rugby, uno cuando le apasiona el rugby no hay clima que lo pueda frenar, y fue así», afirmó.
Desde tempranas horas del domingo, el equipo local se abocó a la organización del evento. A partir de las 9:00, comenzaron a llegar los más de 80 participantes, entre jugadores y acompañantes, provenientes de Villa Regina (Gladiadores), Sierra Grande y San Antonio, además de los anfitriones. Si bien se priorizó la seguridad de los más pequeños, los jugadores de categorías mayores demostraron un entusiasmo inquebrantable por salir a la cancha.
«Todos sabían en las condiciones que iban a jugar, obviamente, tomando nuestras precauciones. Lo único que no pudieron jugar infantiles, porque obviamente era, elegimos el resguardo de ellos, pero a los más grandes estaban muy emocionados en querer jugar, así que no le podíamos sacar eso», explicó Johana Montenegro.
El encuentro no solo fue un éxito deportivo, sino también un ejemplo de hospitalidad. Los equipos fueron recibidos con un desayuno que incluyó facturas, tortas fritas, bizcochitos y té caliente, gracias a la colaboración de comercios locales como Anelka, Autoservicio 365, El Rey del Marisco, Mar Azul, El Trigal del Golfo. Además, se organizó un buffet para recaudar fondos y ofrecer servicios a los visitantes.
El evento trascendió lo deportivo, ofreciendo a muchos jóvenes la oportunidad de conocer el mar y disfrutar de los atractivos turísticos de Las Grutas. «los que arribaron desde Villa Regina me comentaba que habían chicos que no conocían el mar, y esta vez tuvieron la oportunidad de poder conocerlo, de recorrer Las Grutas», comentó Montenegro, resaltando el valor de la localidad como «un lugar de encuentro».
De cara al futuro, aunque aún cansados por el esfuerzo, los organizadores ya piensan en nuevas iniciativas. Existe la posibilidad de visitar Villa Regina u otras localidades del Valle, así como de organizar un nuevo encuentro en Las Grutas. La meta es seguir dando visibilidad al rugby en la región y buscar el apoyo de nuevos sponsors.
Johana Montenegro expresó su agradecimiento a los locales que colaboraron con donaciones, a los padres que trabajaron incansablemente en el buffet, y al club por el apoyo. Además, destacó un logro emotivo: la entrega de nuevas remeras oficiales del club a los chicos, un esfuerzo financiado por ellos mismos a través de la venta de rifas.


