El concejal de Compromiso Ciudadano de San Antonio Oeste realizó un balance del año legislativo, cuestionó la falta de planificación del Ejecutivo municipal, advirtió sobre deficiencias en los servicios y la fiscalización —especialmente en Las Grutas— y anticipó un 2026 con fuerte impronta política y trabajo interno del espacio vecinal.
El concejal por Compromiso Ciudadano, Alejandro Araño, trazó un balance del trabajo realizado durante el último año en el Concejo Deliberante y sostuvo que, si bien no fue un período “conflictivo”, sí estuvo marcado por un “fuerte control” de la gestión municipal, en línea con el mandato que —según afirmó— reciben a diario de los vecinos.
“Desde el oficialismo muchas veces se nos mira como los que ponemos palos en la rueda, pero nosotros lo vemos desde otra óptica: la del control, que es una de las funciones esenciales que tenemos como concejales”, expresó Araño. En ese sentido, remarcó que existe una diferencia sustancial entre la visión del gobierno local y la percepción ciudadana: “Hay una idea de panacea, de que está todo bien, y nuestra mirada —y la de muchos vecinos— no es esa”.
El edil aclaró que, pese a las diferencias, Compromiso Ciudadano mantuvo una actitud proactiva y de colaboración cuando se abrieron instancias de diálogo. Como ejemplo, mencionó acuerdos alcanzados en temas como las subastas públicas de bienes municipales. “Siempre que se nos abrió la puerta para aportar ideas, estuvimos”, subrayó.
Araño evitó “hablar en nombre de” la ciudadanía, aunque aseguró que el contacto cotidiano con los vecinos refleja una preocupación extendida. “La gran mayoría manifiesta una situación crítica: ausencia en servicios públicos y un margen altísimo de recursos destinado a la masa salarial, que muchas veces se transforma en una trampa”, señaló.
Según indicó, ese diagnóstico es el que impulsa al espacio vecinal a “ponerle el cuerpo, la creatividad y las ideas” a la tarea legislativa. “Compromiso Ciudadano intenta reflejar ese sentir de la gente”, afirmó.
Uno de los ejes centrales de sus cuestionamientos fue la falta de fiscalización en Las Grutas durante la temporada. Araño calificó la situación como “muy distante a lo que debería ser” y la atribuyó a múltiples factores, como la falta de recursos y de personal.
Recordó que, al asumir el subsecretario de Comercio, Sebastián Senger, desde el bloque se pusieron a disposición para trabajar en conjunto. “Se hicieron varias reuniones y se trataron distintos temas, especialmente el de los vendedores ambulantes, un conflicto que se repite todos los años y que está sobredimensionado por la cantidad de vendedores no habilitados”, explicó.
Si bien se avanzó en acuerdos para no otorgar permisos en exceso, Araño reconoció que el funcionario encontró “limitantes” que hoy se evidencian en la playa. “En muchos casos la situación es de anarquía severa”, sostuvo, y recordó un episodio reciente de agresión a trabajadoras que realizaban tareas de fiscalización.
El concejal lamentó que no se haya logrado una articulación efectiva con la Policía de la Provincia para acompañar los operativos. Además, contó que propusieron identificar a los inspectores con el área de Bromatología para que el turista comprenda que los controles apuntan al cuidado de la salud pública. “No se trata solo del comercio, sino de evitar que familias consuman alimentos de dudosa procedencia”, explicó, aunque admitió que la iniciativa no pudo implementarse.
Consultado sobre la percepción de que durante la temporada los recursos se concentran en Las Grutas en detrimento de San Antonio Oeste y San Antonio Este, Araño consideró que la sensación existe, pero la vinculó más a la ausencia de planificación que a un “desvestir” a una localidad para “vestir” a otra.
“Hay una estacionalidad muy fuerte y picos de demanda evidentes, pero el problema de fondo es la falta de planificación por áreas. Los funcionarios no son medibles, no hay exigencias claras ni planificación real, y así todo se transforma en anarquía”, afirmó. A su entender, esa carencia impide evaluar la gestión y corregir desvíos.
De cara al 2026, Araño anticipó un año con “alta incidencia política”, tanto a nivel provincial como local. En ese marco, destacó el trabajo interno que viene realizando Compromiso Ciudadano, con Fabio León como referente del espacio.
“Desde el año pasado venimos trabajando puertas adentro, con cuadros técnicos y proyectos concretos, con la convicción de que es altamente posible ser gobierno en esta localidad y cambiar las cosas de raíz”, señaló. Reconoció que el desafío no es discursivo, sino de gestión: “Después hay que sentarse y ejercer el poder, y eso es un desafío real”.
Finalmente, el concejal describió un clima social marcado por el desgaste. “La gente ve un gobierno municipal desganado, con mucho maquillaje y estética, pero pocos cambios reales”, sostuvo. Y concluyó: “Estamos convencidos de que Compromiso Ciudadano, con carácter, orden y proyectos, puede conducir los destinos de San Antonio Oeste cuando llegue el momento electoral”.


