Los desafíos del Puerto del Este a 41 años de su inauguración

- el barco Kandava, el primer buque que ingresó al puerto rionegrino de aguas profundas




El puerto de San Antonio Este lucha por mantenerse a flote en un cambiante panorama exportador de frutas


El puerto de San Antonio Este se enfrenta a un desafío sin precedentes en su historia. Inaugurado oficialmente el 3 de febrero de 1983, el puerto ha sido un punto vital para la exportación de frutas, especialmente peras y manzanas, desde los Valles de Río Negro y Neuquén hacia los mercados internacionales. Sin embargo, los tiempos han cambiado, y las circunstancias actuales plantean serios desafíos para su supervivencia.
Administrado por el Gobierno Provincial pero operado por la empresa privada Terminal de Servicios Portuarios Patagonia Norte S.A., el puerto de SAE ha sido durante mucho tiempo el principal punto de embarque de la producción frutícola de la región. La concesión, otorgada en enero de 1998, está programada para finalizar en el mismo mes de 2028.
Desde que pasó a manos privadas, el puerto experimentó un crecimiento constante, convirtiéndose en un actor clave para el sector frutícola. Sin embargo, en los últimos años, ha enfrentado una tendencia a la baja en sus exportaciones, lo que ha llevado a una situación de pérdidas financieras significativas.
Según datos estadísticos, el puerto de SAE necesita embarcar al menos 260.000 toneladas al año para alcanzar el punto de equilibrio financiero. Sin embargo, en la actualidad, apenas alcanza las 130.000 toneladas anuales, lo que significa que debe duplicar su nivel de operaciones solo para dejar de perder dinero.
La disminución en las exportaciones no es un fenómeno reciente. La última vez que el puerto superó las 260.000 toneladas fue en la temporada 2014. Desde entonces, ha experimentado una caída constante en sus volúmenes de carga, lo que ha generado preocupación entre los accionistas y operadores del puerto.
Las causas de esta situación son diversas y complejas. Entre ellas, se destacan cambios en los destinos de exportación, modificaciones en las escalas comerciales, estacionalidad en la producción frutícola y la aparición de otras vías de salida para la oferta exportable de la región.
Históricamente, el puerto de SAE concentraba una parte significativa de las exportaciones de peras y manzanas de Argentina, llegando a representar el 85% del total en los primeros años de concesión privada. Sin embargo, esta participación ha ido disminuyendo gradualmente, especialmente desde 2003, cuando comenzó a perder terreno en la comercialización de estos productos en el mercado internacional.
La introducción de contenedores en el transporte frutícola ha sido un factor importante en este cambio, permitiendo a las empresas acceder a nuevos mercados sin depender exclusivamente del transporte marítimo desde SAE. Además, la caída en la producción de peras y manzanas en los últimos años ha impactado negativamente en las operaciones del puerto, que se basan principalmente en la carga proveniente de los Valles de Río Negro y Neuquén.
Ante este complejo panorama, los ejecutivos de las empresas accionistas del puerto se enfrentan a un desafío considerable para encontrar soluciones viables. Aunque reconocen la importancia estratégica del puerto para la región, también son conscientes de la necesidad de adaptarse a los nuevos paradigmas del mercado y encontrar formas de mejorar su rentabilidad.
El puerto de San Antonio Este se encuentra en una encrucijada, donde la búsqueda de soluciones innovadoras y la adaptación a un entorno comercial cambiante son esenciales para su supervivencia a largo plazo. (datos Más Poducción – LMNeuquén)

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