El titular de Aguas Rionegrinas Sociedad Anónima (ARSA), Javier Iud, expresó su “emoción” por el momento que atraviesa San Antonio Oeste y la región atlántica, al tiempo que destacó el liderazgo del gobernador Alberto Weretilneck en la consolidación de proyectos estratégicos vinculados al agua, la infraestructura y el desarrollo energético.
Iud, ex intendente y ex legislador por San Antonio Oeste, sostuvo que “lo que está pasando en San Antonio y en la región está cambiando definitivamente la historia de la provincia”, y remarcó que su pertenencia a Juntos Somos Río Negro responde al respaldo a la gestión del mandatario provincial. Plan Director de Agua: una obra estructural para 25 años En su rol al frente de ARSA, Iud puso el acento en el impacto que tendrá la puesta en marcha del Plan Director de Agua, cuyo contrato —según anticipó— podría firmarse en los próximos 15 días. El funcionario explicó que durante la temporada estival el consumo de agua en Río Negro se incrementa entre un 50 y un 80 por ciento, superando incluso el 100 por ciento en el caso de San Antonio Oeste debido a la demanda que genera Las Grutas. “En verano se duplica la producción de agua por la actividad turística”, detalló. La obra proyectada —que alcanzará a los tres centros urbanos del ejido— garantizará el abastecimiento por los próximos 20 a 25 años y, según Iud, será la intervención más relevante desde la construcción del canal Pomona. “Resuelve todos los problemas que la ciudad puede tener en cuanto al abastecimiento”, afirmó. El plan contempla una nueva lógica de distribución, con la construcción de dos grandes cisternas de dos millones de litros cada una: una en Cerro Banderita y otra en la zona del Golf. El objetivo es reforzar el suministro hacia el barrio Golfo Azul, las urbanizaciones en desarrollo hacia San Antonio Este y el sector sur de la ciudad. “No es casualidad que hayamos priorizado estos puntos estratégicos. Las decisiones de infraestructura se piensan con anticipación y en función del crecimiento que se proyecta”, explicó. GNL: “Un antes y un después” para la región Iud también se refirió al proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) que se desarrollará en la costa atlántica rionegrina y aseguró que aún no se dimensiona la magnitud de lo que implica. “Es un antes y un después. Es casi el sueño de aquellos sanantonienses que fundaron la ciudad hace más de 100 años pensando en un San Antonio próspero”, reflexionó. El proyecto contempla la instalación de buques licuefactores anclados de manera permanente al sur de Fuerte Argentino. Cada uno de estos barcos empleará alrededor de 200 trabajadores. Hasta el momento, hay dos proyectos confirmados, lo que representa al menos 400 empleos directos en las embarcaciones, sin contar el personal que se desempeñará en las plantas complementarias en tierra. Iud describió el proceso técnico: el gas proveniente de los yacimientos —principalmente metano— será sometido a un proceso de licuefacción, enfriándolo a aproximadamente 216 grados bajo cero para reducir su volumen 500 veces y facilitar su transporte en buques metaneros. Los otros gases extraídos (etano, propano, entre otros) serán separados en plantas específicas en tierra, generando valor agregado y nuevas actividades industriales. Comparó la magnitud de las futuras instalaciones con la planta Mega de Bahía Blanca, aunque señaló que el complejo previsto en la región sería incluso el doble de grande. “Se empieza a construir un polo petroquímico gigantesco entre San Antonio y Sierra Grande”, aseguró. Infraestructura y parques industriales El titular de ARSA vinculó el desarrollo energético con la necesidad de fortalecer servicios estructurales como agua, energía, conectividad y rutas. En ese sentido, destacó el rol del parque industrial de San Antonio, cuya ubicación fue redefinida hace una década para garantizar accesibilidad a gasoductos, energía eléctrica y vías de transporte. “Hoy tenemos un parque industrial a pocos metros del gasoducto, de la ruta y de la energía eléctrica. Eso cambia totalmente las posibilidades de radicación de industrias”, indicó. Además, consideró clave la política provincial en materia de parques industriales y zonas francas, y mencionó la posibilidad de consolidar la zona franca de Sierra Grande y una subzona en San Antonio Este, en función del nuevo escenario productivo. Coparticipación y recursos En el plano financiero, Iud resaltó la discusión sobre un nuevo esquema de coparticipación impulsado por el gobernador, que —según afirmó— beneficiaría especialmente a San Antonio por su crecimiento demográfico y productivo. También señaló que los proyectos energéticos contemplan el pago de bonos y cánones a la provincia, recursos que luego se coparticiparán. “Con el GNL, San Antonio va a recibir una parte de esos ingresos. Estamos hablando de cifras que permitirían hacer obras muy importantes”, sostuvo. El desafío de la capacitación Más allá del optimismo, Iud fue enfático en advertir que el impacto positivo dependerá de la preparación de la población local. Recordó la vigencia del esquema 80-20, que establece que el 80 por ciento de los trabajadores en estas obras debe ser rionegrino, aunque aclaró que no necesariamente serán todos de San Antonio. “Si no tenemos soldadores, técnicos u operarios calificados, las empresas van a buscar en otras localidades de Río Negro y, si no encuentran, en otras provincias”, advirtió. En ese marco, instó a los jóvenes a finalizar el secundario, capacitarse técnicamente y estudiar inglés. “Hoy para muchos cargos piden inglés excluyente. El que esté preparado va a tener trabajo seguro desde el primer día hasta que se jubile”, afirmó. El funcionario consideró que la región atraviesa una etapa histórica que combina pesca, turismo, industria e hidrocarburos en un esquema de actividades compatibles. “San Antonio puede transformarse en uno de los polos exportadores más importantes del país. Pero tenemos que estar a la altura”, concluyó.









