Los luchadores de Patagonia Gym, Gastón Olivera y Francisco Peñepil, se alzaron con el primer puesto en sus respectivas categorías durante la competencia de la Liga Patagónica Internacional de Brazilian Jiu Jitsu.
El pasado fin de semana, el balneario de Playas Doradas se convirtió en el epicentro regional de las artes marciales con la realización del torneo «Summer Modalidad Gi – Grappling». El evento, organizado por la Liga Patagónica Internacional de Brazilian Jiu Jitsu, reunió a destacados exponentes de la disciplina bajo la fiscalización de la plataforma Smoothcomp.
La delegación del Patagonia Gym de San Antonio Oeste dejó una huella imborrable en el tatami, logrando resultados que posicionan a la localidad en lo más alto del podio regional:
Oro para San Antonio Oeste
Gastón Olivera: Se consagró con el 1° puesto en la modalidad Con Gi (con kimono), demostrando una técnica impecable y dominio absoluto de sus encuentros.
Francisco Peñepil: Se adjudicó el 1° puesto en la modalidad NO GI (grappling/sin kimono). Cabe destacar la versatilidad de Peñepil, quien mantiene una intensa actividad deportiva al combatir paralelamente en la disciplina de MMA (Artes Marciales Mixtas), experiencia que se vio reflejada en su agresividad técnica y estado físico.
Un evento de alto nivel
La jornada comenzó el viernes 13 con un taller de arbitraje y culminó el sábado 14 con una maratónica sesión de luchas que inició a las 15:00 hs. El torneo dividió sus categorías en Grappling y Kimono, permitiendo ver el amplio abanico de destrezas de los atletas patagónicos.
Con estos resultados, el Patagonia Gym reafirma su compromiso con la formación de atletas de élite en San Antonio Oeste, cosechando frutos en una disciplina que no para de crecer en la región.
En el marco del feriado de Carnaval, se multiplicaron las denuncias por estafas vinculadas a alquileres turísticos en Las Grutas, uno de los destinos más elegidos de la costa rionegrina. Familias que arribaron a la localidad se encontraron con que las reservas por las que habían abonado previamente no existían o no correspondían a los alojamientos contratados. La mayoría no pudo conseguir otro sitio por estar al 100% la ocupación en los tres centros urbanos.
El comisario Ricardo Chepu, titular de la Comisaría 29° de la villa balnearia, confirmó que recibieron varias exposiciones de turistas que habían sido víctimas de maniobras fraudulentas. Según detalló, los damnificados realizaron pagos anticipados tras contactarse con supuestos prestadores turísticos a través de sitios web y redes sociales que ofrecían alquileres temporarios.
De acuerdo a lo informado, las estafas se concretaron mediante páginas que simulan ser portales oficiales o perfiles legítimos de alojamientos reconocidos. En algunos casos, los delincuentes utilizaron el nombre de hoteles tradicionales de la ciudad, replicando el diseño, fotografías y características similares a los sitios originales. Sin embargo, los teléfonos y canales de contacto publicados no pertenecían a los establecimientos, sino a los propios estafadores.
“Son sitios que aparentan ser seguros, pero los números de contacto son falsos. A partir de allí comienza la maniobra”, explicó Chepu además mencionó que falsificaron imágenes en terrenos baldíos con supuestas construcciones. Las víctimas relataron que, una vez establecido el contacto, les enviaban datos bancarios o enlaces de pago para abonar con tarjeta de crédito, débito o mediante billeteras electrónicas. Los depósitos eran dirigidos directamente a cuentas vinculadas a los responsables del fraude.
Uno de los casos que llamó especialmente la atención fue el de un hombre al que le ofrecieron un descuento del 20% si abonaba la totalidad de la estadía por adelantado. Las autoridades señalaron que este tipo de promociones no suelen ser habituales en el sector turístico formal, por lo que constituyen una señal de alerta ante posibles irregularidades.
Las denuncias no se limitaron a casas o departamentos particulares. También se detectaron sitios paralelos creados para suplantar la identidad de hoteles tradicionales de Las Grutas, utilizando fotografías y publicaciones similares a las oficiales. En esos casos, el engaño se concretaba a través de números telefónicos que no correspondían a los establecimientos legítimos.
Ante esta situación, las autoridades reforzaron las recomendaciones para quienes planeen alquilar en el destino. “Si vas a alquilar en Las Grutas, verificar antes de realizar cualquier reserva con los canales de contacto de Las Grutas Turismo”, indicaron. Se aconseja ingresar al sitio oficial del destino y constatar que el alojamiento figure dentro del listado habilitado, comparando cuidadosamente los datos de contacto —teléfono, página web y redes sociales— con los que aparecen en la web municipal.
Asimismo, se recomienda priorizar los pagos con tarjeta de crédito, ya que en caso de fraude es posible desconocer el gasto ante la entidad bancaria o la marca de la tarjeta. En cambio, las transferencias bancarias directas suelen implicar un mayor riesgo, dado que una vez efectuado el envío del dinero resulta muy difícil recuperarlo.
Finalmente, si la estafa no pudo evitarse, es fundamental realizar la denuncia de manera inmediata en la comisaría más cercana. También se aconseja capturar pantallas de todo el proceso —conversaciones, publicaciones, comprobantes de pago y datos de contacto— para contar con evidencia que respalde la posterior investigación. En los casos en que el pago se haya efectuado con tarjeta o billetera electrónica, se recomienda gestionar el desconocimiento del gasto de forma urgente ante la entidad correspondiente.
Por séptimo año consecutivo, el sector de Los Tamariscos fue punto de encuentro para vecinos y vecinas de San Antonio Oeste que participaron de la iniciativa ecológica “Cómo cuido mi playa”, impulsada por el vecino ambientalista Víctor Velasque. La propuesta volvió a convocar a familias, niños y comerciantes en una actividad centrada en la concientización y el cuidado del entorno costero.
El evento, que se desarrolló durante el pasado fin de semana, tuvo una duración de tres horas el sábado y cuatro horas y media el domingo, tiempo durante el cual se llevaron adelante tareas de limpieza, charlas educativas y actividades recreativas con fuerte impronta ambiental.
Velasque manifestó su satisfacción por el crecimiento sostenido de la convocatoria: “Año tras año, cada vez más chicos y familias se suman. También una familia de Neuquén se comprometió a traerme árboles para plantar. La verdad, agradezco a todos los comercios que siempre acompañan esta iniciativa”, expresó.
El impulsor de la propuesta destacó además el cambio cultural que observa en la comunidad. “La gente ya me ve, me acompaña, colabora entregándome los pomos de nieve y eso lo valoro mucho. Uno ya ve los años y la trayectoria de estos 12 años. Es tan importante no dejar el cachito en la calle, porque por ahí a algunos les da por revolver algo. Por suerte los chicos y las familias se cuidan y respetan eso porque estoy constantemente recorriendo todos los sectores”, señaló.
Durante la jornada, se distribuyeron bolsas de residuos para que los asistentes pudieran llevar su basura a casa, además de bolsas ecológicas donadas por comercios locales. Una de las actividades centrales fue la recolección de colillas de cigarrillos, que luego fueron utilizadas para la confección de una eco botella, promoviendo así el reciclaje y la reutilización de materiales altamente contaminantes.
El programa incluyó también una charla de concientización sobre el armado de eco botellas y prácticas sustentables, y culminó con la entrega de premios gracias a importantes donaciones de comerciantes y empresarios de la localidad. “Este año me sorprendieron porque donaron acolchados, colchones, juegos interactivos, cuatriciclos de juguete, remeras, ropa, chombas, de todo. La gente quedó muy agradecida porque están viendo el apoyo que año a año estoy recibiendo”, remarcó Velasque.
Además de esta actividad, el referente ambiental adelantó que ya recibió invitaciones de distintas escuelas para realizar exposiciones y talleres educativos. “Quiero mostrar cuáles son las alternativas, cómo hacer una tercera forma de leña ecológica y escobas ecológicas”, explicó, anticipando nuevas instancias de formación en instituciones educativas.
Por otra parte, confirmó que se encuentra organizando por tercer año consecutivo el Eco Remo en San Antonio Este, para lo cual ya mantuvo reuniones con distintos grupos de remo y kayak de la zona, consolidando así otra propuesta que combina deporte y conciencia ambiental.
Cabe destacar que la labor de Víctor Velasque fue declarada de interés por el Concejo Deliberante de San Antonio Oeste, en reconocimiento a su compromiso sostenido con la educación ambiental y el trabajo territorial que realiza en escuelas e instituciones intermedias.
Con siete ediciones consecutivas, “Cómo cuido mi playa” se consolida como una política comunitaria impulsada desde la ciudadanía, que no solo promueve la limpieza del espacio público, sino que fortalece la educación ambiental y la responsabilidad colectiva en el cuidado de uno de los principales patrimonios naturales de la región: sus playas.
En el corazón del barrio Ensanche Sur de San Antonio Oeste, los carnavales vuelven a encender la memoria colectiva. Con la organización actual en manos de los vecinos, resurgen también las historias de aquellos corsos emblemáticos que marcaron a generaciones enteras.
En diálogo con Rubén “Escobita” Dani y con vecinas históricas del barrio, se reconstruye una tradición que supo ser el orgullo comunitario y que hoy intenta sostenerse en medio de otros tiempos y otras realidades.
“La municipalidad cooperaba mucho”
Rubén “Escobita” Dani no duda en señalar que los carnavales del Ensanche Sur tuvieron épocas doradas. Recuerda especialmente los años en que los corsos eran organizados por Ángel Sáenz, figura central en la coordinación de los festejos.
“En esa época la municipalidad cooperaba mucho, con la luz y con todo”, rememora. Sin ánimo de entrar en críticas, aclara: “No me gusta la crítica, me gustan las cosas sanas. Eso es problema de ellos. Los chicos ahora se preocupan por comprar un juego de luces y todo, así que están trabajando ellos”.
Para Escobita, el espíritu del carnaval no ha cambiado. “No creo que haya cambiado el espíritu de la gente, porque lo que es el carnaval, uno ya va pensando y se sonríe. La expectativa de pasarla bien, eso es lo importante”, afirma.
A pesar de las interrupciones que sufrió la celebración —producto de la situación económica del país y también de la pandemia—, el vecino celebra que la tradición no se haya perdido definitivamente. “Me alegro de que ya cumplan varios años organizando, que no se haya cortado más allá de todo lo que pasó”.
Una organización puramente barrial
En aquellos años, el carnaval era una construcción colectiva. “El barrio cooperaba, como se hizo la salita de Anahí, por ejemplo. Nada de política, acá no había política”, subraya Dani. La colaboración era transversal: vecinos, comerciantes y familias enteras aportaban lo que podían.
Incluso en la actualidad, ese espíritu solidario se mantiene. Escobita cuenta que en la víspera del festejo los vecinos estuvieron trabajando hasta las tres de la madrugada colocando las luces. Sin embargo, al día siguiente encontraron los cables en el suelo, aparentemente retirados para permitir el paso de un colectivo o un camión. “Recién terminaron de colocar las luces otra vez. Pero lo importante es que la comunidad se va a juntar ahí, como siempre, en el mismo lugar de siempre”.
La escena se completa con pequeños gestos que sostienen la fiesta: “Escuchaba a la señora de Roble que salió con las lamparitas porque se rompieron todos los focos. Todo el pueblo coopera, todo un poquito”, relata.
Corsos que duraban hasta el amanecer
Si algo distingue a los antiguos carnavales del Ensanche Sur es su extensión y magnitud. “Antes los carnavales duraban hasta el amanecer. Duraban mucho”, recuerda Dani. Eran corsos con comparsas, carrozas, disfraces y premios. “Era una belleza”, resume.
Las celebraciones podían extenderse durante una semana completa, con una participación masiva de vecinos. La música, el desfile de comparsas y la elección de la reina eran momentos centrales de cada jornada.
María Eva y la memoria viva del barrio
María Eva, vecina histórica del Ensanche Sur, aporta detalles entrañables sobre la preparación de aquellas fiestas. “Capaz que ya en julio empezaban a hacer las carrozas”, cuenta. En su propio patio se armaba el Rey Momo y la princesa. “Era hermoso, hermoso, hermoso”.
Con nostalgia, reconoce que “ha cambiado muchísimo. Ya se alejó lo que era el corso antes, nada que ver ahora”. Sin embargo, sus recuerdos están llenos de vitalidad.
“Una semana duraban los corsos. Había muchas comparsas, muchos disfraces. Todo el barrio participaba”, afirma. El carnaval no era sólo espectáculo: era juego y convivencia. “Jugábamos al carnaval con agua. Nos subíamos arriba del techo a tirar agua. Ese era el divertimento. Era todo muy sano”.
María Eva se define como vecina “de toda la vida”. Conoce a cada familia, cada historia. “Escobita toda la vida vecino mío. Y Ángel Sáenz preparaba los corsos. Era hermoso”, repite.
El ritual del Rey Momo
Uno de los momentos más esperados era la creación y posterior quema del Rey Momo, símbolo del cierre del carnaval. María Eva detalla cómo lo construían: “Era un muñeco grandote. Se le ponía pantalón, se rellenaba con cuetes, o lo sentábamos en un sillón. Todos colaboraban, traían cuetes, sombreros, cosas para armar”.
El muñeco, de tamaño imponente, se convertía en el centro de la última noche. “Después se quemaba. Ese era el final del Rey Momo. La última noche, cuando se moría el carnaval”.
El ritual marcaba el cierre de una semana de festejos intensos y daba paso al regreso a la rutina cotidiana.
La elección de la reina y la diversión compartida
La elección de la reina era otro de los grandes atractivos. Se realizaba frente a las casas del barrio, en un clima festivo y familiar. Algunas vecinas recuerdan cómo se postulaban simplemente porque querían divertirse. “Vos te anotás porque te gusta. A mí me gusta divertirme. Siempre me gustó. Era para nosotros la diversión. Nos reíamos entre los vecinos”, relató una de ellas.
La participación era espontánea y comunitaria. No se trataba de competencias profesionales ni de grandes producciones, sino de una excusa para encontrarse y celebrar.
Entre el pasado y el presente
Los testimonios coinciden en que los tiempos han cambiado. La situación económica, las nuevas dinámicas sociales y las interrupciones forzadas modificaron la escala de los festejos. Sin embargo, el valor simbólico del carnaval permanece.
“Lo importante es que es para la gente, para la comunidad”, insiste Escobita Dani. Más allá de las dificultades logísticas o financieras, el objetivo sigue siendo el mismo: generar un espacio de encuentro.
Hoy, nuevamente, el Ensanche Sur se prepara para recibir a vecinos y visitantes en el mismo lugar de siempre. Con luces colocadas a pulmón, con aportes solidarios de comerciantes y con la memoria viva de quienes vivieron los corsos más largos y multitudinarios, el barrio reafirma su identidad.
El carnaval, como sostienen sus protagonistas, es ante todo una sonrisa anticipada. Un momento en que la comunidad se reconoce a sí misma, celebra su historia y renueva la esperanza de seguir compartiendo. En el Ensanche Sur, esa llama sigue encendida.
El espacio Infancias Punto Río Negro se consolidó como uno de los sectores más convocantes durante las distintas jornadas desarrolladas en Las Grutas, donde la propuesta educativa y participativa logró captar la atención de niños, niñas y familias. A través de juegos interactivos, charlas didácticas y actividades lúdicas, el equipo técnico del CIMAS acercó el conocimiento científico vinculado al mar de una manera accesible y dinámica.
La iniciativa tuvo como eje central la divulgación del trabajo científico y pesquero en el Golfo San Matías, promoviendo el reconocimiento de las especies marinas y su relevancia ambiental y económica para la región. “Es el sector de las infancias y en nuestro caso trajimos una muestra representativa de lo que hace un observador a bordo en un barco pesquero. Diseñamos un juego para que los chicos hagan la tarea del observador: agarran un pececito, lo miden, lo pesan y buscan en una guía a cuál especie pertenece”, explicó Marina Coller, integrante del equipo técnico.
La propuesta recreó de manera didáctica el trabajo que realizan los observadores pesqueros embarcados, una tarea fundamental para el monitoreo de los recursos ictícolas y la sostenibilidad de la actividad. En el stand se montó una simulación que incluyó redes de pesca, ictiómetros para medición, balanzas, planillas de registro y cartas de identificación de especies. Además, se utilizaron ejemplares confeccionados en goma eva que representaban langostinos, tiburones y rayas, permitiendo que los más pequeños experimentaran el proceso completo de identificación y registro.
“Trajimos y emulamos lo que sería la actividad que hace un observador pesquero. La idea es demostrar un poco en qué consiste nuestro trabajo y vincularnos con las infancias”, señaló Coller, destacando el valor de generar un puente entre la ciencia y la comunidad.
El espacio también incluyó propuestas específicas sobre condrictios —grupo que comprende tiburones y rayas— a través de juegos de memotest y rompecabezas temáticos. Asimismo, se desarrollaron actividades vinculadas a los bivalvos, en las que los chicos podían identificar especies del Golfo San Matías, dibujarlas y ubicarlas en un pizarrón mediante imanes. De esta manera, no solo se promovía el reconocimiento de la biodiversidad marina local, sino también la comprensión de su aporte a la economía regional.
Según explicó la técnica, la iniciativa se enmarca en un programa que el organismo suele desarrollar con motivo del Día Mundial de los Océanos. “Nosotros siempre tenemos pensado el programa para el Día de los Océanos y, a raíz de eso, surgió la idea de compartirlo acá, en la temporada de verano en Las Grutas”, indicó, remarcando que la experiencia previa en actividades de divulgación científica permitió adaptar los contenidos al contexto turístico.
Consultada sobre qué aspectos generan mayor interés entre los chicos y el público en general, Coller sostuvo: “Yo creo que todo les llama la atención. Tenemos la red de pesca simulada, los instrumentos de medición, las planillas y la carta de identificación de especies. Cuando preguntan, ahí entramos nosotros y les respondemos”.
El intercambio directo con el equipo técnico fue otro de los puntos fuertes del stand. Las preguntas espontáneas de los niños abrieron la puerta a explicaciones sobre el trabajo científico en el mar, la importancia de la recolección de datos y el cuidado de los recursos pesqueros. Incluso los adultos se sumaron a las actividades, generando un espacio intergeneracional de aprendizaje.
De este modo, Infancias Punto Río Negro no solo ofreció entretenimiento, sino también una experiencia educativa integral que combinó ciencia, juego y conciencia ambiental. La propuesta fue ampliamente valorada por las familias, que destacaron la posibilidad de que los más pequeños conozcan de cerca las especies del Golfo, comprendan su importancia y se acerquen al trabajo científico de una manera accesible y participativa.
La iniciativa reafirma el rol clave de la divulgación científica en ámbitos comunitarios y turísticos, fortaleciendo el vínculo entre la investigación marina y la sociedad, y sembrando en las nuevas generaciones el interés por el cuidado y la preservación del ecosistema marino regional.
En la última semana quedó planteado con mayor nitidez el alcance de la reforma laboral que el gobierno de Javier Milei impulsó bajo el rótulo de “modernización”. Lo que se presentó como un ajuste técnico para dinamizar el empleo terminó revelándose como una apuesta política de fondo: una redefinición de las reglas del trabajo en la Argentina que impactará de lleno en provincias como Río Negro, donde la matriz productiva combina empleo público, economías regionales, turismo y sectores industriales con alta vulnerabilidad estacional.
La discusión se instaló con baja intensidad institucional, pero con alta carga simbólica. Se intentó colocar en el centro del debate la idea de que los derechos laborales acumulados durante décadas eran “privilegios” responsables de la crisis del empleo. Sin embargo, detrás de esa narrativa se configuró un movimiento clásico: abaratar costos empresariales y flexibilizar condiciones bajo la promesa de atraer inversiones y generar puestos de trabajo.
El diagnóstico que acompañó la iniciativa oficial partió de datos reales, aunque la lectura política fue parcial. Según la Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la informalidad laboral alcanzó el 43,2% en el segundo trimestre de 2025. Es decir, casi cuatro de cada diez trabajadores quedaron fuera del amparo pleno de la seguridad social. En ese mismo período, la desocupación se ubicó en 7,6%. Esos números describieron un problema estructural, pero no justificaron, por sí solos, que la solución pasara exclusivamente por reducir regulaciones.
En Río Negro, donde el empleo informal atraviesa actividades como la fruticultura, la construcción, el comercio y buena parte del turismo estacional en la costa atlántica y la región andina, cualquier modificación normativa que redujera garantías sin fortalecer mecanismos de control y formalización corre el riesgo de agravar la precariedad existente. La experiencia mostró que el empleo registrado no crece automáticamente cuando se abaratan despidos o se flexibilizan indemnizaciones.
La Argentina ya había transitado un camino similar en los años noventa. Con la Ley Nacional de Empleo y sucesivas reformas, se promovieron modalidades contractuales más flexibles que derivaron en una expansión de vínculos laborales inestables. Aquellas transformaciones fueron presentadas entonces como la llave para reducir la informalidad, pero terminaron generando segmentación y contratos de baja calidad. La historia reciente ofreció una advertencia clara: sin políticas activas de empleo, fiscalización y protección social, la flexibilización trasladó el riesgo económico del empleador al trabajador.
El debate actual repitió, en gran medida, ese esquema argumental. Se sostuvo que menos regulaciones implicarían más empleo, sin explicar por qué esa fórmula no logró formalizar estructuras productivas en décadas anteriores. También se omitió que la formalidad no depende únicamente del costo laboral, sino de incentivos integrales: salarios competitivos, acceso efectivo a salud y jubilación, estabilidad y una política tributaria que financie el sistema de seguridad social.
En el plano económico más amplio, el período 2024-2025 mostró movimientos contradictorios. Mientras se registró una desaceleración inflacionaria y el gobierno destacó una supuesta caída estadística de la pobreza —explicada en buena medida por cambios metodológicos en su medición—, la informalidad avanzó. Ese desfasaje evidenció que la mejora macroeconómica no se tradujo automáticamente en empleos de calidad. Para provincias con menor diversificación productiva, como Río Negro, esa brecha resultó aún más sensible.
Un empleo puede contabilizarse como “nuevo” en las estadísticas y, sin embargo, no garantizar estabilidad ni derechos. La reducción del costo laboral puede generar volumen, pero no necesariamente dignidad ni sostenibilidad. En economías regionales que dependen de ciclos agrícolas o temporadas turísticas, la precarización tiende a consolidarse si no existe una estrategia de reconversión productiva y capacitación.
Otro aspecto crítico fue la debilidad institucional en el diseño del proyecto. La escasa articulación futura con sindicatos, cámaras empresarias, universidades y centros de estudio aumentará la probabilidad de efectos no deseados: judicialización, conflictos sectoriales y mayor fragmentación entre trabajadores protegidos y desprotegidos. En Río Negro, donde el diálogo social ha sido históricamente un instrumento para ordenar conflictos en la fruticultura o el sector estatal, esa omisión generará inquietud.
La evidencia internacional mostró que los países con mejores indicadores de empleo de calidad combinaron flexibilidad con redes robustas de protección social y formación continua. La reforma impulsada a nivel nacional no presentó esquemas integrales que incluyera reconversión productiva, incentivos condicionados a la formalización ni una fiscalidad progresiva capaz de sostener la seguridad social.
Las centrales obreras intentan reorganizarse. Los sindicatos de diversas ramas —estatales, docentes, trabajadores rurales, petroleros— advirtieron que se enfrentaban a uno de los escenarios más complejos de su historia reciente. Coincidieron en que la iniciativa configuró un ataque directo a derechos consolidados y denunciaron intentos empresariales de modificar condiciones laborales anticipándose a la eventual aprobación final de la norma.
En el plano político, la discusión trascendió lo técnico. Se trató de una disputa por el modelo de país. Para amplios sectores sindicales y académicos, lo que se presentó como modernización se asemejó más a una restauración: un regreso a un esquema donde la precariedad fue regla y la asimetría de poder entre empleador y trabajador se profundizó.
Desde la perspectiva rionegrina, el interrogante central quedó planteado con claridad: ¿puede una provincia con alta dependencia de economías regionales, empleo público y turismo estacional sostener un proceso de flexibilización sin reforzar simultáneamente la formalización, la capacitación y el control estatal? La experiencia que surgirá será compleja.
Si el horizonte de la reforma se limita a facilitar despidos, reducir indemnizaciones o abaratar costos sin contrapartidas estructurales, el riesgo será consolidar un mercado laboral más frágil. La informalidad, ya alarmante, se profundizará. Y con ella, la desigualdad.
El debate no se agotará en cifras ni en tecnicismos jurídicos. Se trató de definir qué tipo de trabajo y qué tipo de sociedad se quiere construir. Si el futuro implica menos protección y mayor incertidumbre, entonces la promesa de libertad queda tensionada por una realidad de mayor vulnerabilidad.
Río Negro, como el resto del país, quedó ante una encrucijada. El debate sobre la reforma laboral no fue meramente normativa: fue una discusión sobre el equilibrio entre competitividad y derechos, entre inversión y cohesión social. El tiempo dirá si la senda elegida corrigió distorsiones históricas o si, por el contrario, reeditó errores que la Argentina ya había pagado caro.
Desde la Agencia de Turismo de la Municipalidad de San Antonio Oeste anticiparon que las reservas estarán llegando al 100% este sábado. Muchos turistas buscaban alojamientos, pero prácticamente no quedaban sitios disponibles en todo el ejido sanantoniense.
Las Grutas se posiciona como uno de los destinos más elegidos de la Patagonia en este primer fin de semana XXL del año, y los complejos y hoteles quedaron prácticamente colmados. Recomiendan no viajar los próximos días sin reserva.
Miles de turistas llegaron a estas playas, las más destacadas, para disfrutar de manera segura los kilómetros de arena y mar que ofrece Río Negro. Además, como plus del fin de semana extra largo, en Las Grutas se realizaba la Fiesta “Olas de Carnaval”, con escenario en la tercera bajada. Por su parte, el Puerto de San Antonio Este se encuentra al ciento por ciento de su ocupación.
Si bien el clima al principio no fue tan caluroso, el clima aportó sol hoy sábado, este domingo se mantendrá similar hasta los 25 grados con marcaso viento del sudoeste. Recién el lunes comenzará a subir la temperatura y se espera que alcance los 31 grados, al igual que el día martes.
Asimismo, durante los cuatro días festivos, los visitantes que arriben a Las Grutas disfrutan de unas mini vacaciones de descanso y esparcimiento, y pueden optar por vivir largas jornadas de arena y sol, relajarse, degustar gastronomía regional y elegir entre las diferentes actividades que la localidad ofrece para que grandes y chicos se diviertan.
Todas las opciones para una visita a Las Grutas
Año a año, miles de turistas llegan a Las Grutas dispuestos a pasarla bien en las aguas más cálidas de la región. Su extensa playa es ideal para disfrutar de diversas actividades deportivas con amigos o en familia, aunque también hay quienes prefieren realizar largas caminatas en soledad, donde el sonido de las olas se convierte en un fiel compañero.
En la lista de cosas imperdibles por hacer, los amantes del mar no pueden perderse la posibilidad de realizar una degustación de comida regional en los restaurantes del balneario. Los platos se elaboran con productos frescos de la región y están basados en la explotación de los recursos pesqueros del golfo San Matías.
Si lo que se busca es tranquilidad, a 60 kilómetros de Las Grutas, el Puerto de San Antonio Este se destaca por sus aguas cristalinas y profundas, tapizadas por un manto de caracoles y conchillas. En la zona del puerto de aguas profundas, las extensas playas de La Conchilla ofrecen a los visitantes un sitio agreste y calmo.
Los más aventureros, en cambio, pueden optar por bucear en el Parque Subacuático Las Grutas, uno de los arrecifes artificiales destinados a esta actividad más grandes de Sudamérica, que cuenta con cuatro embarcaciones hundidas en las profundidades del océano y ofrece un escenario ideal para aquellos dispuestos a vivir una experiencia inolvidable, rodeados de flora y fauna autóctona.
El Parque es el único lugar en el país que ofrece a buzos de diferentes niveles la opción de explorar el lecho marino entre antiguas embarcaciones. Además, cuenta con la primera bodega subacuática de Argentina, ya que en las profundidades del golfo descansa una cava en la que se almacenan vinos producidos en la provincia.
La región del golfo San Matías también cuenta con una gran variedad de aves, que se pueden contemplar en el Área Natural Protegida “Bahía de San Antonio”, donde distintas especies de chorlos y playeros llegan para alimentarse en los humedales y hacer una pausa vital para continuar su viaje hasta Tierra del Fuego.
El Congreso Extraordinario del gremio docente sesionó en Cipolletti. Por amplia mayoría, rechazaron la propuesta salarial del Gobierno de Río Negro y profundizaron el plan de lucha con paros y movilizaciones provinciales.
El conflicto docente en Río Negro alcanzó un nuevo punto crítico tras la finalización del CCCLXXXIX Congreso General Extraordinario de UnTER. Ante lo que calificaron como un «claro deterioro de las condiciones salariales y laborales», la docencia rionegrina resolvió de manera mayoritaria profundizar las medidas de fuerza, sentenciando que no habrá un inicio normal del ciclo lectivo 2026.
Sin clases y con medidas de fuerza inmediatas
La decisión más contundente del Congreso fue la determinación de no iniciar el ciclo lectivo 2026 del período común (2 y 3 de Marzo). Para ello, se definió un paro de 48 horas que incluirá una gran movilización a la ciudad de Cipolletti durante la primera jornada y acciones locales en la segunda.
Previamente, el gremio ratificó el paro para este 18 de febrero, el cual contará con una movilización regional hacia la Línea Sur, marcando el pulso de lo que será un comienzo de año marcado por el conflicto.
Los puntos clave del reclamo
El rechazo a la última propuesta paritaria fue unánime, considerándola insuficiente frente a la pérdida del poder adquisitivo. Dentro del pliego de reivindicaciones aprobado, destacan:
Exigencia de renuncias: El Congreso pidió formalmente la dimisión de la Ministra de Educación, argumentando una falta de respuestas políticas ante la crisis. Asimismo, exigieron la renuncia de Juan José Moreno, consejero escolar de Jacobacci, tras denuncias por violencia de género.
Rechazo a reformas: Se votó en contra de la reforma de la escuela secundaria proyectada para el Valle Medio, denunciando que se intenta implementar de forma «inconsulta y arbitraria».
Convocatoria urgente: Exigen un llamado inmediato a paritarias con una propuesta que realmente contemple las necesidades del sector.
«La docencia rionegrina vuelve a expresar con claridad que no aceptará imposiciones ni ajustes encubiertos. Sin salarios dignos y sin diálogo real, no habrá normalidad», manifestaron desde la conducción gremial.
Proyección Nacional: El rol de CTERA
El conflicto busca trascender las fronteras provinciales. Los congresales llevarán a CTERA el mandato de impulsar un paro nacional de no inicio y un plan de lucha unificado en todo el país. Además, solicitarán que la entidad nacional realice un aporte al fondo de huelga de los docentes de Río Negro y que se convoque a un paro nacional el día que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral.
Con este escenario, la educación en la provincia queda envuelta en la incertidumbre. El mensaje de UnTER hacia el Ejecutivo provincial fue tajante: «Si el gobierno insiste en el ajuste, encontrará a una docencia organizada y en las calles».
El paisaje de Punta Colorada atraviesa una transformación estructural definitiva con el avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la mayor obra de infraestructura de transporte de petróleo de la Argentina, que estará operativa hacia fines de año.
Sobre la costa atlántica rionegrina, el consorcio VMOS despliega la infraestructura pesada que ya perfila lo que será el nodo exportador de hidrocarburos de Vaca Muerta. Hace unos días, una inspección técnica de la provincia buscó validar que el ritmo de construcción guarde una sintonía estricta con las normativas de protección del ecosistema local.
Durante el recorrido, los equipos técnicos constataron un progreso significativo en el parque de almacenamiento. Actualmente, dos de los seis techos previstos presentan un estado de montaje muy avanzado, un hito clave para la configuración de la terminal. Estas estructuras no solo impresionan por su escala —con 38 metros de altura y 82 metros de diámetro—, sino por el uso de materiales específicos como el aluminio, que garantiza durabilidad y eficiencia en un entorno costero exigente.
La seguridad operativa constituye el eje central de esta fase constructiva en la zona rionegrina. Los tanques incorporan sistemas de control de emisión de gases de última generación, diseñados para minimizar el impacto ambiental durante el futuro acopio de crudo. Según las autoridades, este equipamiento representa un compromiso tecnológico para reducir la huella de carbono de la operación, transformando los estándares de seguridad industrial en el Golfo San Matías.
VMOS, la mayor terminal exportadora
En esta instancia, la supervisión se concentró en las tapas superiores de los tanques, cuya instalación representa una etapa crítica del proceso. El equipo de inspectores verificó que los procedimientos de soldadura y encastre cumplan con los protocolos internacionales.
Una vez que finaliza el montaje de cada techo, la obra ingresa en una etapa de pruebas hidráulicas obligatorias para asegurar la hermeticidad total del sistema antes de su puesta en funcionamiento.
Lo que se busca es garantizar que cada componente del proyecto se ejecute según lo aprobado en el Estudio de Impacto Ambiental. Estas tareas de monitoreo permanente son la herramienta necesaria para que los compromisos asumidos por las empresas se materialicen en acciones que protejan el entorno natural mientras se desarrolla la infraestructura de gran escala.
El esquema de fiscalización que aplica la provincia sobre el proyecto VMOS consiste en una auditoría continua de las medidas de mitigación. Este seguimiento permite detectar posibles desvíos de manera temprana y asegurar que la empresa constructora cumpla con los condicionantes ambientales fijados en las resoluciones previas.
La continuidad de las obras
Hacia mediados de 2027 se busca optimizar la potencia de empuje del crudo y la capacidad de acopio en la costa, con lo cual se completará una segunda fase que incrementará la capacidad de evacuación hasta los 390.000 barriles diarios.
Esto requiere la finalización de las estaciones de bombeo intermedias y la puesta en servicio de más tanques en la terminal. Para este momento, se espera que la logística de carga sea mucho más ágil, permitiendo una rotación constante de buques.
El máximo potencial se alcanzará hacia comienzos de 2028 cuando, de acuerdo con el régimen del proyecto original, el VMOS se convierta en la principal arteria exportadora del país con una capacidad final de 550.000 barriles diarios.
El sistema operará con sus seis tanques (capacidad total de 720.000 m³), las dos monoboyas y todas las estaciones de bombeo a plena potencia. Existe una proyección técnica para escalar hasta los 700.000 barriles diarios en el futuro, aunque esto requeriría sumar una estación de bombeo adicional y posiblemente dos tanques más en Punta Colorada.
Por qué es tan importante el VMOS
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) constituye la mayor obra de infraestructura hidrocarburífera de la Argentina en las últimas décadas, diseñada específicamente para resolver el «cuello de botella» en el transporte de crudo desde la Cuenca Neuquina.
Liderado por YPF, el sistema contempla la construcción de un oleoducto que atraviesa las provincias de Neuquén y Río Negro, conectando los yacimientos no convencionales con una terminal portuaria de aguas profundas en la zona de Punta Colorada, cerca de Sierra Grande.
Esta megaterminal de exportación permite el atraque de buques de gran calado, conocidos como VLCC (Very Large Crude Carriers), que pueden transportar hasta dos millones de barriles de petróleo. Gracias a esta capacidad logística, la Argentina busca multiplicar sus niveles de exportación y posicionarse como un proveedor global de energía.
El objetivo es que para diciembre de 2026 el sistema esté operativo con una infraestructura mínima pero funcional. Se espera contar con una capacidad inicial de 180.000 a 190.000 barriles diarios de shale oil. Para entonces se habilitará el ducto troncal de 30 pulgadas terminado, al menos dos tanques de almacenamiento en Punta Colorada y una monoboya operativa para la carga de buques.
La tradicional feria artesanal de Las Grutas conmemora medio siglo de actividad ininterrumpida, consolidándose como uno de los espacios culturales más emblemáticos de la región y un punto de referencia para artesanos de todo el país. En el marco del aniversario, referentes históricos destacaron la evolución del espacio, su impacto social y su valor como fuente de trabajo y expresión artística.
Uno de los protagonistas de esta historia es Miguel González, quien forma parte de la feria desde hace 39 temporadas y repasó los orígenes del espacio que hoy representa una marca registrada del balneario rionegrino.
Según relató, la feria surgió en la década del 70 de manera espontánea, cuando artesanos que viajaban hacia El Bolsón decidieron detenerse en la zona atraídos por la tranquilidad del lugar y el espíritu de búsqueda cultural propio de la época. “La feria comienza de manera nómade con artesanos que estaban camino al Bolsón, buscando tranquilidad, amor y paz. Algunos llegaron acá y empezaron a tirar el paño en la escalinata de la primera bajada, como que descubrieron esta playita”, recordó.
En aquel entonces, el crecimiento de Las Grutas era incipiente, pero rápidamente el movimiento artesanal comenzó a tomar forma. González destacó el papel de los primeros impulsores, entre ellos el artesano Cacho Peret, oriundo de Bolívar, quien fue uno de los pioneros en establecer continuidad en el lugar. Posteriormente, los puestos dejaron la escalinata para trasladarse a la plaza, dando inicio a la consolidación del espacio ferial.
El rol organizador y cultural de sus impulsores
Dentro de la historia de la feria, González resaltó la figura de Lía Mares, considerada una referente clave en la organización inicial. Proveniente de Villa Gesell, Mares fue convocada por el entonces intendente Carlo Carassale para estructurar el funcionamiento del paseo artesanal.
Su tarea trascendió la organización comercial y se extendió al plano cultural. Bajo su coordinación, comenzaron a desarrollarse espectáculos callejeros que, en muchos casos, funcionaban como expresión artística y política en tiempos de censura. “Las Grutas no tenían nada y este espacio se convirtió en el primer centro cultural natural al aire libre, con mimos, teatro callejero y espectáculos a la gorra”, recordó González.
El nombre actual de la feria rinde homenaje a Víctor Menjolu, hijo de Mares, reforzando el legado cultural que marcó la identidad del paseo artesanal.
De la expresión artística al sustento laboral
González relató que se incorporó a la feria en 1986, cuando aún era muy joven, y que desde entonces desarrolló su oficio vinculado al trabajo en metales. “Empecé trabajando con alambre de bronce y cobre, haciendo pulseras y cucharas. Con el tiempo evolucioné hasta trabajar con plata, oro y piedras. Todo ese crecimiento fue posible gracias a la feria”, señaló.
El artesano explicó que el espíritu original del espacio estuvo vinculado a la necesidad de expresión artística, aunque con el paso del tiempo se transformó en una actividad profesional y una fuente de ingresos para muchas familias. “El artesano se vuelca a la plaza para expresar lo que hace. Después se convierte en un medio de vida, pero la base siempre es la creación”, afirmó.
Regulación interna y defensa de la producción artesanal
Uno de los aspectos distintivos de la feria es su sistema de autorregulación, que busca preservar la autenticidad del trabajo manual. Según explicó González, existen normas estrictas que prohíben la producción masiva, la reventa de productos industrializados y la utilización de maquinaria que reemplace la destreza artesanal.
“La misma persona que produce es la única autorizada para vender. Está prohibido tener empleados o usar técnicas industriales. Cada rubro tiene sus propias reglas para garantizar la calidad y la identidad artesanal”, detalló.
Este sistema permitió consolidar a la feria como un espacio reconocido por su nivel artístico, una característica que, según los propios artesanos, distingue a la Feria Víctor Menjolou de otros espacios comerciales similares.
Un encuentro cultural federal
Durante cinco décadas, la feria se convirtió en un punto de encuentro para artesanos provenientes de distintas provincias argentinas. González destacó que el paseo permite encontrar producciones de Tierra del Fuego, Mendoza, La Pampa, Neuquén y Buenos Aires, entre otras regiones, lo que representa una oferta cultural diversa y única.
El artesano subrayó que la continuidad del espacio fue posible gracias al esfuerzo colectivo de cientos de trabajadores que sostuvieron la actividad a lo largo de los años. “Son miles de artesanos los que pasaron para que esto sea lo que es hoy. Ningún gobierno podría afrontar el costo de sostener una oferta cultural así. Es el trabajo individual el que mantiene viva la feria”, remarcó.
Oportunidades para nuevas generaciones
La feria mantiene un sistema de ingreso que combina antigüedad, continuidad y cupos para nuevos expositores. Cada temporada se habilitan espacios para quienes buscan incorporarse al circuito artesanal, aunque la demanda suele superar la disponibilidad.
“Hay temporadas donde hay más competencia. Este año tuvimos entre 70 y 80 aspirantes para apenas 15 lugares disponibles. Sin embargo, todos los años se abre la posibilidad para nuevos artesanos”, explicó González.
Además, el espacio se convirtió en una herramienta económica para distintos sectores sociales. Según señaló, en la feria trabajan jefas de hogar, jubilados y estudiantes que financian sus estudios universitarios a través de la actividad artesanal.
Reconocimiento institucional y proyección futura
En el marco del aniversario número 50, la feria recibió reconocimientos oficiales por su aporte cultural y turístico. La actividad fue declarada de interés por la Legislatura de Río Negro y por el Concejo Deliberante de San Antonio Oeste, distinciones que fueron valoradas por los trabajadores del sector.
De cara al futuro, González expresó el deseo de preservar la identidad comunitaria del espacio. “Queremos que siga siendo una feria del pueblo, una feria municipal, que no se transforme en una sociedad anónima y que mantenga su rol cultural y social”, sostuvo.
A medio siglo de su creación, la Feria Víctor Menjolou continúa siendo un símbolo de identidad para Las Grutas, combinando tradición, arte y trabajo en un espacio que trascendió generaciones y se consolidó como una de las principales expresiones culturales del litoral marítimo rionegrino.