ARTROSIS DEL PULGAR O RIZARTROSIS. ¿QUÉ ES?



La artrosis del pulgar o rizartrosis se produce en la base del pulgar, entre el primer metacarpiano y el hueso trapecio. Su causa se da por la degeneración del cartílago que recubre la articulación, cuando se deterioran, los huesos se “chocan” entre ellos causando una lesión, resultando es una articulación rígida y dolorosa, con su movilidad limitada. Es una afectación progresiva y crónica. Es muy frecuente con la edad y mayoritariamente en la mujer. Esta afectación puede desarrollarse con dolor moderado o fuerte, dependiendo de la persona y de su profesión, pero finalmente es una lesión muy incapacitante para la vida diaria, ya que se ve afectada la función de pinza y “prensa” de la mano tan necesaria para cualquier actividad normal.

Causas y tratamiento.

Algunas de las posibles causas de la artrosis del dedo pulgar son:

  • Lesiones anteriores como esguinces o fracturas que deterioran el cartílago.
  • Predisposición genética.
  • Movimientos repetitivos y abusivos en nuestro trabajo o práctica deportiva.
  • Desalineación en la articulación por descompensación de los músculos extensores y flexores.

Los síntomas incluyen inflamación y sensibilidad a la palpación. Algunas actividades como girar una llave, abrir un frasco, o agarrar objetos, pueden ser dolorosas. También puede haber dolor en periodos con más utilización de la mano, o con los cambios de tiempo. Se puede apreciar una prominencia ósea sobre la articulación, y puede ser difícil extender el pulgar. Las radiografías ayudarán a valorar la severidad de la artrosis.

El uso intermitente de una férula de inmovilización ayuda a mantener la articulación en reposo, y los antiinflamatorios pueden disminuir el dolor y la inflamación. También puede ser útil un programa de ejercicios para fortalecer los pequeños músculos que estabilizan la articulación. Su médico puede aconsejar una infiltración con corticoide dentro de la articulación para reducir la inflamación y mejorar los síntomas. Si los síntomas no mejoran, puede ser necesaria la intervención quirúrgica para aliviar el dolor y mejorar la función del pulgar y de la mano.

Para convivir con la rizartrosis algunos de estos consejos sirven:

  • Utilizar aparatos eléctricos en la cocina en las tareas que impliquen el uso intensivo del pulgar, como exprimidor, pelador o batidora o abrelatas.
  • Usar utensilios livianos y con mangos gruesos.
  • Evitar el gesto de ‘pinza’ al servir la comida. Es mejor sujetar los platos por debajo, con las palmas de las manos, de forma que evitemos efectuar el gesto de pinza con el índice y el pulgar.
  • Liberar las manos para no aguantar mucho peso con ellas, por lo que elementos como un carrito para trasportar cosas resultan muy útiles.
  • Evitar forzar el pulgar. Sobre todo a la hora de arrastrar peso, como las maletas con ruedas: empujarla con los cuatro dedos, pero no con el pulgar.
  • Incorporar un programa de ejercicios todos los días.
  • Baños calientes para las manos, para reducir la rigidez, introduciendo las manos dentro de un recipiente con agua caliente.
  • Durante las fases de mayor dolor es útil el empleo de férulas de reposo por las noches.

Dr. Edgar Torres, traumatólogo, Hospital A. Serra.

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