El subsecretario de Pesca de la provincia de Río Negro, Gustavo Gualtieri, brindó un panorama actualizado sobre la actividad pesquera en San Antonio Oeste, destacando la reciente habilitación parcial de la pesca de langostino y el estado de las distintas empresas y actores del sector.
Según explicó el funcionario, se resolvió levantar parcialmente la veda del langostino en una zona específica ubicada hacia el oeste de Saco Viejo, donde se detectaron ejemplares de mayor tamaño durante tareas de prospección realizadas en dos jornadas distintas. “Se abrió solamente esta zona para que los pescadores puedan seguir trabajando, aprovechando ese langostino grande y monitoreando cómo evoluciona el recurso”, indicó.
La decisión se tomó a partir de informes técnicos y del análisis comparativo con muestreos de desembarco, lo que permitió validar la presencia de ejemplares aptos para la actividad comercial sin comprometer la sustentabilidad del recurso.
En cuanto a la operatoria de las empresas, Gualtieri señaló que la firma San Salvador continúa desarrollando tareas en aguas nacionales, realizando descargas en el puerto local. En algunos casos, sus embarcaciones solicitan cupos sociales de merluza debido a la falta de cuota propia, mientras que otras cuentan con permisos individuales y operan de manera independiente.
Por otro lado, describió la situación “delicada” que atraviesa la empresa Unión Marítima, que actualmente no se encuentra en actividad debido a la falta de materia prima. Si bien logró restablecer recientemente algunos inconvenientes vinculados a servicios de SENASA, el barco con el que opera se encuentra en reparación, lo que impide retomar la producción. A esto se suman conflictos internos con cooperativistas que aún están en proceso de resolución.
En contraste, otras firmas del sector mantienen un ritmo sostenido de trabajo. Empresas con flota propia logran garantizar el abastecimiento continuo de materia prima mediante la rotación de sus embarcaciones, lo que les permite sostener la actividad durante todo el año.
En relación a la pesca artesanal, el subsecretario destacó que más de 40 lanchas están en condiciones de operar, aunque la cantidad de salidas varía según las condiciones climáticas y la demanda del mercado. En la última jornada, 22 embarcaciones salieron a pescar, con capturas promedio que oscilaron entre los 900 y 1000 kilos por lancha, alcanzando un total de aproximadamente 1400 cajones.
Gualtieri también hizo hincapié en la necesidad de avanzar en la habilitación de nuevos destinos de exportación para las plantas pesqueras locales, tanto de la terminal como de Unión Marítima. “El langostino es un producto que se exporta casi en su totalidad, por lo que es fundamental contar con las habilitaciones necesarias para garantizar la trazabilidad y comercialización”, explicó.
En este sentido, remarcó que, mientras continúe la emergencia pesquera, no se podrán aprobar nuevos proyectos dentro de la provincia, aunque sí se evalúan alternativas para que algunas plantas puedan procesar materia prima proveniente de otras jurisdicciones.
Respecto a la situación de la ex planta Río Salado, indicó que se encuentran en trámite las habilitaciones comerciales y sanitarias. Paralelamente, el gobierno provincial avanza en la ejecución de un seguro de caución sobre terrenos vinculados a la firma, con el objetivo de cubrir deudas pendientes con trabajadores y el Estado.
Finalmente, el subsecretario subrayó la importancia del sector pesquero como motor económico local. “No solo involucra a los trabajadores de planta, sino también a pescadores, transportistas y múltiples actividades asociadas. Es una cadena que genera empleo y movimiento económico en San Antonio Oeste”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que el modelo de producción basado en la explotación de recursos en aguas nacionales permite sostener la actividad durante todo el año, a diferencia de la dependencia exclusiva del golfo, lo que representa una estrategia clave para el desarrollo sostenido del sector.
