Jacobacci hoy: Calcatreu, de la frustración a la gran expectativa de progreso y reconstrucción





Hoy en gran parte de la Línea Sur rionegrina se respira «minería»


Se percibe socialmente un clima donde confluyen diferentes sentimientos, en su gran mayoría, potencializados desde la industria minera en general y por el proyecto de oro y plata denominado Calcatreu. Este último perteneciente a la empresa Patagonia Gold, que posee capitales argentinos del reconocido empresario, Carlos Miguens.
Calcatreu, de convertirse en el primer yacimiento aurífero de la provincia de Río Negro, será gestor de una bisagra histórica que romperá con el abandono, la postergación y la espera de una amplia zona que desde hace muchos años aguarda, con muchas ansias, dejar atrás el atraso y la eterna espera de oportunidades de mejores condiciones socio económicas concretas para sus pobladores.
Tras veinte años de esperar este momento, la sociedad jacobaccina se prepara para informarse y debatir en forma pública y reglamentada las instancias definitorias que le darán o no viabilidad a la iniciativa empresarial de convertir en mina el proyecto Calcatreu.
La propuesta de Patagonia Gold ya atravesó la revisión y aprobación de las secretarías de Minería y Medio Ambiente que evaluaron la cuestión técnica, económica y social que presentó la empresa en el Informe de Impacto Ambiental. Ahora deberá someterse al veredicto de la Comisión Provincial de Evaluación Ambiental Minera (COPEAM), y   luego a la consulta popular de la comunidad.
Los ejes principales que sostienen este clima son sin duda la inversión genuina de la empresa, el funcionamiento coordinado dentro de la estructura gubernamental, con la decisión política del gobernador Alberto Weretilneck y el destacado rol, con sobrada persistencia, de los integrantes de la comunidad mapuche Peñi Mapu, lo que resultó ser una fórmula alineada para consolidar una sociedad imprescindible. No obstante, habrá que esperar hasta el fin de agosto cuando se concrete la consulta y se escuchen todas las voces de la zona.
En resumen, todo está encaminado y las cuestiones que demandan las normativas se van cumpliendo en tiempo y forma desde hace más de sesenta días de los ciento veinte que se estiman que durará este proceso.
Atrás han quedado los tragos amargos de la frustración que padecieron en esta zona hace dos décadas atrás cuando, la empresa (Minera Aquiline) y el gobierno provincial (gestión de Miguel Saiz) hicieran todo lo imposible para que este mismo proyecto minero se frustre. En aquel entonces estaban de espaldas a la sociedad, la verdad y muy lejos del sentido común. Aquella experiencia sirvió como escuela para aprender de los graves errores del pasado. Donde la soberbia, altanería y mala fe jugaron una mala pasada allá por el año 2005 que desembocó en una ley antiminera. Hoy los procesos son 180 grados opuestos. Aún con errores, producto de inexperiencias, ansiedad y descoordinaciones, se puede afirmar que, por estos tiempos, se buscan resultados positivos desde el bien común y con objetivos precisos. Se percibe que este camino es robusto y coherente.
Para esta región patagónica, Calcatreu es una nueva oportunidad para forjar esperanzas y transformación. Lo que permite sospechar que el futuro llega con certezas, seguridades y desarrollo genuino. Es un clima de expectativa y de volver a soñar un cambio de realidad donde no se toman atajos y el desafío es que se consoliden nuevas oportunidades.
Para finalizar es bueno poner en la mesa la potencialidad de una industria con el respaldo de la sociedad.
Habrá trabajo directo e indirecto para casi 500 personas que estarán ligadas a la mina.
A esta cifra se debe agregar la cadena de valor que se gesta a partir de los ingresos por la existencia de trabajo registrado y genuino. Lo cual gestará nuevas fuentes de trabajo en los actuales y futuros negocios de la zona. Los que se multiplicaran con más y mejores ventas. Todos serán alcanzados por el poder adquisitivo que percibirán los quinientos empleos que demandará la mina. Un círculo virtuoso que hoy no existe y que podrá ser realidad si cada sector cumple con su rol.
Jacobacci y la Línea Sur se aproximan a un futuro diferente. Es de anhelar que se cumpla y se concrete.

Prensa GeoMinera

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