Quiste de Baker de rodilla: ¿en qué consiste y que significa?

rodilla quiste


El quiste de Baker o quiste Poplíteo, es una acumulación de líquido articular, detrás de la rodilla, en el llamado hueco poplíteo (comúnmente la llamamos “corva”). Cuando la presión se acumula, el líquido protruye hacia la parte posterior de la rodilla y puede llegar a ocasionar molestias. Este líquido sinovial articular lubrica la articulación de la rodilla. Cuando hay un problema en la articulación, la cápsula articular reacciona produciendo mayor cantidad de líquido sinovial, esto se conoce como derrame articular. El exceso de líquido se acumula en la región posterior de la rodilla, ocasionando este quiste, el cual puede aparecer a cualquier edad, incluyendo en etapas tempranas de la vida.

¿Cuáles son sus causas?

Algunas de las causas de la producción excesiva de líquido sinovial y en consecuencia, de la aparición del Quiste de Baker, dependiendo de la edad del paciente, pueden ser:

  • En los adultos mayores, generalmente es debido procesos inflamatorios o degenerativos como la artrosis.
  • En los adultos jóvenes, son producidos en la mayoría de los casos por traumatismos que conllevan lesiones características, lesión en los ligamentos de la rodilla, rotura de menisco, desgaste del cartílago articular.

Síntomas.

Entre los síntomas que ocasiona, puede existir una inflamación dolorosa o no. Cuando existe un quiste grande, éste puede llegar a causar molestia o rigidez, dificultad para flexionar la rodilla, o bien comprimir venas o nervios, originando sintomatología más intensa. Algunas veces, el quiste se puede romper y causar dolor, inflamación y hematoma en la parte posterior de la rodilla y la pantorrilla.

Tratamiento.

En cuanto al tratamiento, éste se enfocará principalmente a tratar la causa que lo ha originado y con medidas antiinflamatorias que reduzcan la presión que ocasiona en las estructuras cercanas. Un Quiste de Baker no causará daño a largo plazo, pero puede ser molesto y doloroso si no se trata adecuadamente. El objetivo del tratamiento debe ser corregir el problema que lo está causando, como ruptura de meniscos, de ligamentos, artrosis, etc. En niños el tratamiento inicial es observación, ya que el quiste generalmente tiende a desaparecer. Aproximadamente el 80% de los quistes desaparecen en el transcurso de 2 a 3 años.

Dr. Edgar torres, traumatólogo, hospital A. Serra.

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