La Municipalidad de San Antonio Oeste dio un paso significativo en materia ambiental con la consolidación del Consejo de Gestión Ambiental, un espacio institucional creado por ordenanza que busca articular políticas públicas de manera transversal entre distintas áreas del Estado, organismos técnicos y organizaciones de la sociedad civil. La iniciativa, coordinada por la funcionaria Rocío Fernández, ya celebró su segunda reunión formal con resultados que fueron calificados como “positivos” y que marcan el inicio de una etapa de planificación y ejecución de acciones concretas frente a una de las problemáticas más complejas de la ciudad: la gestión integral de los residuos.
Fernández, quien depende directamente del área de Gobierno municipal, explicó que el Consejo surge como una herramienta de trabajo colectivo que intenta superar la fragmentación habitual en la toma de decisiones. “Muchas de las medidas que deben adoptarse en materia ambiental requieren la participación de distintas áreas. Este consejo permite justamente eso: sentarnos en una mesa común para pensar soluciones desde diferentes perspectivas”, sostuvo.
Un espacio técnico con múltiples actores
El Consejo de Gestión Ambiental está integrado por representantes de áreas clave del municipio, como la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Planificación, Obras y Servicios Públicos, las subsecretarías de Servicios Públicos y Obras, además de las áreas de Turismo y Gobierno. A esta estructura interna se suman instituciones externas que aportan conocimiento técnico y experiencia territorial, como la Universidad Nacional del Comahue, el Cimas, el INTA, colegios profesionales de arquitectos e ingenieros, y organizaciones no gubernamentales como la Fundación Inalafquen y la Fundación Azara. También participa la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Río Negro.
A nivel político, el espacio incluye la representación del Concejo Deliberante mediante un concejal por la mayoría y otro por la minoría, lo que garantiza la incorporación de miradas legislativas al proceso.
“El consejo funciona como un órgano asesor. No es un espacio de votación como el Concejo Deliberante, sino que se elaboran dictámenes técnicos sobre los temas que se abordan. La idea es generar insumos de calidad para la toma de decisiones”, detalló Fernández.
Programas en marcha y nuevas iniciativas
Durante el último encuentro, se presentaron diversos programas que ya se encuentran en ejecución o en etapa de implementación. Uno de los más destacados es la campaña de acopio y recolección de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), que alcanzará su edición número 11. Este tipo de residuos requiere un tratamiento específico debido a su complejidad y potencial impacto ambiental.
“Un televisor o un electrodoméstico no puede terminar en el basural común. Tiene componentes que deben gestionarse de manera diferenciada. Por eso venimos sosteniendo estas campañas que han tenido muy buena respuesta de la comunidad”, explicó la funcionaria.
Otro eje central es el sistema de recolección diferenciada que comenzó a implementarse en marzo. Actualmente, el municipio cuenta con un vehículo exclusivo para esta tarea y realiza recorridos dos veces por semana —lunes y viernes— por distintos puntos verdes y más de 45 comercios que ya se sumaron a la separación de residuos.
El trabajo, según Fernández, ha dado resultados concretos: “Durante marzo logramos recolectar más de 1.500 kilos de cartón, nailon y plásticos. Es un volumen significativo que deja de ir al basural y puede ser reincorporado a la cadena de reciclado”.
Ordenamiento del basural: una prioridad urgente
Uno de los temas más relevantes abordados por el Consejo es el plan de ordenamiento interno del actual basural a cielo abierto. Se trata de una intervención integral que busca mejorar las condiciones operativas del predio mientras se avanza en el diseño de un nuevo sitio de disposición final.
El proyecto incluye múltiples acciones: despeje y mejora del camino de acceso, ampliación del sector destinado a recuperadores urbanos, profundización de cavas para la disposición de residuos y delimitación de espacios específicos para residuos de obra y poda.
Estas tareas se desarrollan en conjunto con la Secretaría de Planificación, Obras y Servicios Públicos, y cuentan con el respaldo del intendente, quien gestionó la provisión de maquinaria necesaria para llevar adelante las obras.
“Estamos trabajando en la logística previa para poder implementar este plan. Es un proceso complejo que requiere coordinación y recursos, pero es fundamental para ordenar una situación que lleva años”, indicó Fernández.
Hacia un nuevo sitio de disposición final
En paralelo, el municipio avanza en un objetivo de mayor escala: la creación de un nuevo sitio de disposición final y el cierre progresivo del basural actual. Este proceso, que implica desafíos técnicos, económicos y sociales, es considerado prioritario por las autoridades.
“Son dos grandes metas que nos involucran a todos. No solo al Estado, sino a cada vecino. La gestión de residuos es una responsabilidad compartida”, remarcó la coordinadora del Consejo.
Participación ciudadana y acceso a la información
Si bien el Consejo es un espacio técnico de trabajo, las autoridades destacaron su carácter abierto. Cualquier vecino puede asistir como oyente a las reuniones, aunque la participación activa está limitada a los integrantes formales para garantizar la operatividad del espacio.
“Si tuviéramos 300 personas interviniendo, sería imposible avanzar. Por eso priorizamos la eficiencia. De todos modos, al final de cada encuentro se abre un espacio de consultas y debate”, explicó Fernández.
Además, todas las actas y documentos generados estarán disponibles en la página web del municipio, lo que garantiza transparencia y acceso a la información pública.
Los vecinos también pueden presentar propuestas o problemáticas a través de un correo electrónico oficial, que serán evaluadas para su inclusión en el orden del día del Consejo.
Control, concientización y sanciones
Otro de los ejes de trabajo es el fortalecimiento de las políticas de control sobre la disposición indebida de residuos. En este sentido, el municipio ya comenzó a implementar acciones disuasivas en el ingreso al basural y en zonas críticas donde se detecta arrojo ilegal.
“Estamos haciendo presencia en territorio, informando a los vecinos y orientando sobre dónde deben disponer sus residuos. Pero también estamos avanzando en la aplicación de multas”, advirtió la funcionaria.
Las sanciones económicas pueden alcanzar montos mínimos de 500.000 pesos, en el marco de una ordenanza vigente que penaliza estas conductas. “La concientización es fundamental, pero cuando no alcanza, debemos aplicar medidas más firmes”, agregó.
El desafío del reciclado y la economía circular
El sistema de reciclado enfrenta actualmente dificultades vinculadas a la caída en el valor de los materiales y la retracción de los compradores locales. Esto ha impactado en la actividad de los recuperadores urbanos, de los cuales solo una minoría continúa operando.
“Estamos trabajando para reactivar esa cadena. El reciclado no es solo una cuestión ambiental, también tiene un componente social y económico muy importante”, señaló Fernández.
En este sentido, el municipio busca intervenir en todas las etapas del proceso, desde la separación en origen hasta la comercialización de los materiales recuperados.
Residuos especiales y nuevas problemáticas
Además de los residuos reciclables tradicionales, el área de Ambiente trabaja en la gestión de otros tipos de desechos que requieren tratamientos específicos, como aceites usados, residuos electrónicos y restos de poda.
Con la llegada de la temporada invernal, se incrementa la generación de residuos de poda, muchos de los cuales son utilizados por vecinos como leña ante la falta de acceso a redes de gas.
“Es una realidad social que debemos contemplar. Por eso estamos organizando espacios específicos para este tipo de residuos dentro del predio”, explicó la coordinadora.
Próximos pasos
El Consejo de Gestión Ambiental continuará reuniéndose mensualmente. La próxima convocatoria podría realizarse el 21 o el 28 de mayo, fecha que será definida en los próximos días.
En paralelo, el equipo técnico mantendrá reuniones con el intendente para avanzar en la implementación de las acciones previstas y ajustar detalles operativos del plan de ordenamiento del basural.
“Estamos en una etapa clave. Hemos logrado conformar un espacio de trabajo sólido, con participación de múltiples actores. Ahora el desafío es transformar ese diagnóstico compartido en soluciones concretas”, concluyó Fernández.
Con este enfoque integral, San Antonio Oeste busca avanzar hacia un modelo de gestión ambiental más eficiente, sustentable y participativo, en el que la articulación institucional y el compromiso ciudadano serán determinantes para lograr resultados duraderos.
