Editorial: la rebelión de las bases

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Estos últimos y álgidos días entre San Antonio Oeste y Las Grutas, se vivieron horas enrevesadas.

En la villa balnearia, el repudio de los vecinos por tomas ilegales de viviendas, en este caso dos movilizaciones, una de ellas se desalojó, la otra aún sigue, pero los pobladores, con esto, están diciéndole a las autoridades que, en materia de seguridad y propiedad privada, se debe actuar con celeridad.

Está claro, a partir de ahora, si los vecinos llegan a detectar más usurpaciones, seguramente continuarán los escraches. Pero esto es también otra señal, un reclamo indirecto por la indefinición de la apertura turística.

Los dueños no residentes interactúan en las redes sociales, evidenciando su enfado de manera cada vez más recalcitrante, preocupados por sus inversiones, expresan malestar, incluso comentan que arbitrarán los medios, para posibles acciones judiciales.

La temporada llegará, pero la municipalidad debe también aguardar otras determinaciones: la de provincia y Nación. Sin la decisión de esos estados, hoy la comuna no puede establecer un parámetro de cuándo efectivamente realizará ese anuncio.

El intendente Casadei va paso a paso, siendo seguro en su accionar. Por su parte, los prestadores piden aceleración, sin entender que aún falta disposiciones superiores. En ese tire y afloje están actualmente. El mandatario comunal repite siempre que “nadie le va a empujar el escritorio”.

La semana no arrancó afable, amaneció el lunes con las negociaciones de las paritarias municipales, el intendente se los dejó a sus funcionarios, que sean ellos los interlocutores. Desde el gabinete, realmente, no esperaban tanta resistencia de las bases.

Los empleados fueron los que concitaron a los delegados y sindicalistas a no ceder, más aún, el propio personal endureció las propuestas y tomaron decisiones, esta vez, el protagonismo fue de ellos y los gremialistas solo trasladaron las peticiones.

Tres días de negociaciones y las mismas bases, fueron quienes establecieron una intransigencia colectiva, desde el gobierno cedieron a las propuestas de los municipales, pues observaron una concreta pertinacia. Satisfacción para unos, preocupación para la patronal, que se ve en la encrucijada de ajustar los números.

Las bases son las que están en el día a día, los que ponen el hombro al proceso laboral. En Río Salado, los empleados se cansaron de trabajar en las condiciones que venían haciéndolo y ellos mismos tomaron la decisión de iniciar las medidas de fuerza, luego entró el gremio y tras jornadas muy tensas, se llegó a un acuerdo final, aquí también los obreros obtuvieron lo que solicitaban.

En el contexto de la pesca, los marineros a su vez mantienen sus reclamos, del mismo modo que las otras exigencias, reiteramos, las bases son las que endurecen las negociaciones. Los delegados sindicales son los que deben estar al frente, de una durísima negociación de recomposición salarial, que aún sigue y no se observa un arreglo inmediato con los dueños de barcos.

A esto le sumamos la situación del personal hospitalario, que cada vez más se alejan de ATE y UPCN, van camino a estar en una nueva federación. Reflotaron una asociación que estaba perdida en el tiempo, solicitarán se reactive la personería gremial y negociar, por sus cuentas, los aumentos salariales, sin intervención de otros.

Todo está concatenado con la situación económica. El ejido sanantoniense no es una isla y sufre el problema financiero que sacude al país, donde los especuladores van teniendo más fuerza que el gobierno nacional, como viene sucediendo desde hace casi veinte años, en un suceso cronológico sin freno, nuestra moneda continúa devaluándose.

Los políticos deberían leer más a Ortega y Gasset y su libro La Rebelión de las Masas: “El hombre común tiene ahora, más que nunca antes, injerencia en lo que estaba reservado para una élite, y es el caso que ahora las divisiones que son importantes no se refieren al nivel socio-económico, se refieren a la calidad de las personas, aquellos que buscan mejorarse a sí mismos y aquellos que simplemente pasan por la vida”. Fue publicado en 1929, parece escrito ayer.

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