El gremio docente definió en su Congreso Extraordinario endurecer las medidas de fuerza. Exigen una convocatoria urgente al Gobierno Provincial para discutir salarios antes de que finalice el mes.
La tensión entre la Unión de Trabajadores por la Educación de Río Negro (UnTER) y el Gobierno de Alberto Weretilneck ha escalado a un nuevo nivel. Tras el Congreso Extraordinario celebrado este miércoles en la localidad de Fernández Oro, el sindicato docente ratificó la profundización de su plan de lucha, condicionando la realización de un nuevo paro de 48 horas a la apertura de una instancia de negociación paritaria antes del 30 de abril.
Según se desprendió de las deliberaciones de las 18 seccionales, la docencia rionegrina considera «insuficientes» las respuestas obtenidas hasta el momento y reclama una recomposición salarial urgente que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación reinante.
La medida de fuerza, que ya fue votada y aprobada por amplia mayoría, consistirá en una huelga de dos días que, de no mediar un llamado oficial en la última semana de abril, se haría efectiva durante los primeros días de mayo (tentativamente el 5 y 6 de dicho mes).
Desde la conducción del gremio explicaron que la urgencia radica en que los salarios actuales no cubren la canasta básica y que el Gobierno Provincial ha mantenido una postura «cerrada» tras los últimos encuentros.
Además del paro, el Congreso de UnTER definió otros ejes de acción:
- Judicialización de los descuentos: El sindicato avanzará con presentaciones legales para frenar y revertir los descuentos aplicados por el Gobierno a los docentes que adhirieron a las jornadas de paro anteriores.
- Frente gremial colectivo: Se convocó a un encuentro con otros gremios estatales para el próximo viernes en General Roca, con el objetivo de articular un plan de lucha conjunto que involucre a otros sectores de la administración pública rionegrina que enfrentan problemáticas similares.
- Pedido de renuncia: El plenario reiteró su pedido de dimisión de la Ministra de Educación, Patricia Campos, a quien señalan por la falta de gestión y diálogo efectivo para resolver el conflicto.
Hasta el momento, desde el Poder Ejecutivo provincial no ha habido señales de una nueva convocatoria. El gobernador Weretilneck ha mantenido una postura firme respecto al pago de los días no trabajados, lo que anticipa un fin de mes marcado por la incertidumbre en las aulas y una posible paralización total de las escuelas rionegrinas en la primera semana de mayo.
